4 ene. 2005

La increíble ley 931

Leí la noticia en El Tiempo y casi ni me la creí. Creo que es lo más estúpido que ha hecho Uribe, lo más antiliberal y lo más nocivo para la creación de empleo.

Todo el mundo sabe que en Colombia el que tiene 30 años es un viejo sin oportunidades laborales, pero eso sólo se puede remediar creando suficientes empleos. Pongamos que yo (55 años) voy a pedir un empleo y no me lo dan y entonces denuncio al empresario por discriminación por la edad. ¿Creen que se va a llegar a eso? Mucho antes el empresario renunciará a contratar gente, porque lo único que se consigue con normas como ésa es que el empresario quede en manos de los jueces.

¿Cuándo entenderán que la creación de empleo no puede ser forzosa, que el empresario es otro trabajador, el verdadero trabajador, que necesita la colaboración de otras personas y para eso debe poder seleccionar a las que más le convengan o incluso más le agraden? Colombia es un muladar en el que no hay ninguna oportunidad para el que quiera trabajar porque todo termina en manos de los doctorcitos que desde despachos judiciales o administrativos decretan lo que conviene a sus clientes, cobrando sueldos de países ricos y produciendo sólo una cosa: obstrucción al desarrollo.

Lo malo es que casi nadie estará de acuerdo conmigo, y ese hecho demuestra la única verdadera causa de la pobreza y el atraso del país. Nadie está pensando en trabajar y producir, sino en abusar de los que trabajan y producen.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La ley de antidiscriminación laboral es justa, porque al trabajador hay que considerarlo por sus cualificaciones, capacidad, experiencia, estudio, etc. y no por su apariencia física, edad, raza, etc. A los ciudadanos colombianos hay que integrarlos como iguales, tal como dice la constitución, no como los empresarios lo quieran hacer. Estados Unidos, Canadá, Japón y Europa que no son nada estúpidos, tienen leyes de prohiben la discriminación laboral y mire que sus economías no se han ido al suelo por eso. Por el contrario son paises muy civilizados y adelantados, y todo el que quiere y se sienta con fuerzas para trabajar honradamente puede conseguir empleo sin problemas. Gracias a Dios, el trabajador colombiano es finalmente libre de esas cadenas laborales tan injustan que existían.
Elkin Acevedo

Jaime Ruiz dijo...

Supongamos que haya en Colombia un millón de personas mayores de 40 años buscando trabajo. Si esa ley se aplica, en lugar de encontrar trabajo cien mil de esas personas lo harán sólo diez mil. Los países ricos dan empleo a personas de esas edades porque tienen tasas bajas de desempleo. Pero por supuesto a nadie se le ocurriría ir al juez porque contrataron a una persona más joven. Eso sólo ocurre en Colombia, donde el juez es el mayor ladrón entre 40 millones de ladrones. Lo que pasa es que los colombianos son casi sin remedio comunistas. Usted lo es, cree que los empresarios tienen otro deber que el de cumplir las leyes. Y por eso les parece que la declaración de que se tiene derecho a algo se va a traducir en que se tiene eso. Desde la Constitución de 1991 la situación de muchos pobres ha empeorado, y no porque la renta haya bajado, sino porque los "derechos fundamentales" son la excusa con la que se cometen abusos en las tutelas, y con la que los jueces se dedican a robar al común. Ya sus sueldos millonarios y su ineptitud asombrosa son un robo terrible.

Anónimo dijo...

La verdad es que en un hogar pobre, el pan tiene que ser partido justamente. No se le puede dar preferencia al hijo menor porque es joven y dejar que el hijo mayor se muera de hambre porque es más viejo. O todos en la cama o todos en el suelo. Ahora bien, si se hiciera un referendo en Colombia para que el pueblo colombiano decidiera si está de acuerdo con La ley 931, le aseguro que ganaría La ley 931. La democracia es la decisión de la mayoría de los habitantes.