8 ago. 2005

Garzón y las encuestas

Este fin de semana pasado salió en la prensa el resultado de una encuesta de Napoleón Franco (para el proyecto "Bogotá cómo vamos") según la cual el alcalde Garzón tiene un 50 % de buena imagen. Hace algún tiempo expliqué que los resultados de una encuesta se pueden manipular formulando la pregunta de forma sesgada, con lo que lo que aparece va en contravía de la realidad. Eso es más grave cuando se califica a alguien que no tiene visión de ciudad.

Las encuestas que evalúan y evaluarán en el futuro la gestión de la administración Garzón no tratarán de si está o no haciendo las cosas bien sino más bien de lo que el señor representa. No es tan fácil entender que a un político le puede ir maravillosamente porque crea problemas para luego resolverlos. Fue lo que hizo Garzón con la invasión del espacio público o con los nuevos nombramientos de alcaldesas menores, personas que vienen a reemplazar a los corruptos que él mismo había nombrado para cumplir con las cuotas burocráticas de la politiquería de siempre. Contra todo sentido lógico, esos hechos engrandecen al alcalde, junto con otras, como la tendencia a prometer y prometer. Es algo que ha demostrado ir en contra de quien lo hace. Pero...

Alguien se debería preguntar qué sentido tiene mantener a un político artificialmente alto en las encuestas si cuando le toque desempeñarse en la vida real no será capaz de nada. Lo que pasa es que Garzón no es un llanero solitario que cabalga con un pensamiento personal a sus espaldas, él representa a ese hombre antiguo que se vendió como nuevo en tiempos de la Revolución cubana, un ser que se niega guiarse por la razón y se apega a mitos prehistóricos que pasan por alto que ya han pasado milenios desde que se descubrió el fuego.

Garzón representa el temor del colombiano antiguo a desaparecer en un mundo que amenaza con globalizarse. Por esa razón, toda la intelectualidad que comparte sus miedos no ahorra esfuerzos en crear alabanzas sin fundamento alrededor de él. Las frases pintorescas y ajenas al sentido común que pronuncia Garzón aparecen en primera pagina de los diarios y revistas colombianas como si se trataran de un gran descubrimiento para el beneficio de la humanidad.

Todo eso hace pensar que Garzón nunca tendrá que enfrentarse a la vida real, es un personaje virtual creado a base de miedo al cambio, por eso nunca tiene una posición unificada sobre nada, un día critica a Uribe y al otro trata de imitarlo, como cuando lanza proyectos con duración hasta el 2019 o cuando hace especies de consejos comunitarios.

Esas “similitudes” dan la explicación a los colombianos antiguos de por qué junto a Uribe es el que tiene más arraigo entre sus gobernados.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Frases ridículas de Garzón, Uribe fue pa el rancho después de dejar el rancho ardiendo, nos tomamos la foto juntos o la rompemos, voten por lucho y hagan locha con el referendo. Ese Señor debe trabajar en un circo ¡que vergüenza tener a un alcalde de ese estilo!

DieGoth dijo...

Lo que más me llamó la atención fue la respuesta de la gente en el foro de El Tiempo. Prácticamente había un rechazo de un 95% de la encuesta. ¿Entonces cómo se explica que se publique una encuesta que le dio no 50, sino 70% de aceptabilidad, mientras en el foro, lo que uno podía ver con sus propios ojos, no superaba el 5%?

Jaime Ruiz dijo...

Para el anónimo del primer mensaje:

Garzón por una parte representa ese ingenio bobo de la gente iletrada que se maravilla del ingenio de frases como "Lo sano para Bogotá es votar por Lucho". Esa homofonia entre el candidato rival y "lo sano" despierta simpatía entre esa gente.

Pero por otra parte representa el conformismo de esa clase de gente que no siente que la situación del país es desesperada. Esa gente para la que lo que pasa en Colombia es normal y no algo que impide disfrutar de una vida normal. Al trabajar, trabajar y trabajar del presidente opone el "trabajar, estudiar y descansar" que corresponde más a los instintos de su público. ¡Con decir que ni siquiera acabó la carrera universitaria y sin embargo consiguió una pensión de magistrado, que nunca ha trabajado propiamente y en cambio siempre ha estado "de rumba"!

Colombia se arreglaría fácil si el problema fuera hacer frente a bandas de comunistas fanatizados. Pero éstas tienen por dirigentes a personajes de las elites tradicionales cuyo sustento político, cuya clientela, son esos rumberos. Entre la rumba y la protesta no queda tiempo para ocuparse de otras cosas, aunque el sueldo de maestros (principalmente) siempre se puede cobrar.

Lo malo, ya lo he dicho, es que la mayoría de la gente quiere ser así. Su vida es miserable, insegura, sufrida, pero eso no les impide admirar a cuanto vividor conocen.

Yo creo que la mayoría de los bogotanos están hartos de ese señor, y que la encuesta sólo refleja la presión de los medios y de la jerarquía. Como dicen, la encuesta que vale es la de las urnas. Habrá que ver.

Jaime Ruiz dijo...

Para Diegoth: yo creo que no es acertado sacar estadísticas del foro de El Tiempo. Sólo es representativo de los que leen por internet y se sienten tocados por el tema.

Anónimo dijo...

Para DieGoth de Moreno.

Como ya lo había dicho, Garzón no es un Político que se asemeje a los demás si así fuera entonces ya se habría desplomado en las encuestas, Garzón es el soporte de un pensamiento, es decir, el verbo hecho hombre, de ahí parte el esfuerzo por mantener ese pensamiento vivo, en si no es Garzón como hombre lo que verdaderamente importa ¿No le parece extraño que la explicación razonable por una aceptación del 70% sea por arreglar problemas que el mismo había creado? Eso es un exabrupto, a simple vista se nota que es una cifra artificial ¿pero por que caer en ese hueco? Lo que sucede es que Uribe, el representante de otro pensamiento y que a su vez amenaza con borrar a el que Garzón representa, pose un 70% de aceptación popular, la idea es no desprenderse y hacer ver a Garzón como un verdadero rival Político para las nuevas contiendas electorales que se avecinan, a ellos no les interesan las diferencias reales, mientras el Pueblo Colombiano esta dispuesto en reelegir a Uribe, la Ciudadanía Bogotana no estaría dispuesta a darle una nueva oportunidad a Garzón en la Alcaldía, pero como todo se puede arreglar, ellos no serian tan estupidos para lanzar a Garzón de nuevo a unas elecciones para la Alcaldía, no, la idea es mostrar el personaje virtual en que han convertido a Garzón, un ser que no es tocado por sus errores por sus fracasos que a pesar de que toda Bogota habla mal de él en las calles no es suficiente para rozarlo en las encuestas, un ser uní potente que tiene la necesidad de enfrentarse a la vida real.

Anónimo dijo...

Moerno, un error en la ultima frace, un ser uní potente que NO tiene la necesidad de enfrentarse a la vida real

S.I.Atrabilioso dijo...

Las encuestas que solo son publicadas con interpretación me generan muchas sospechas: me gustan las encuestas que me entregan las preguntas, las respuestas segmentadas, con los resultados estadísticos completos. Las demás, pretenden que nos traguemos el sapo y nos acojamos a las interpretaciones.
Estoy de acuerdo con usted, sobre todo en la frase que habla de las soluciones que Garzón le da a los problemas que él mismo ha creado.
La pregunta principal en una encuesta sería el grado de credibilidad tiene Garzón, pues promesas incumplidas, una Contraloría que semanalmente emite una alerta sobre desviación de recursos, etc, son temas que restan credibilidad y que comprueban que la izquierda está lista para gritar pero no para ejecutar... (claro, salvo lo que hacen los peones en el monte: ejecutar, asesinar, destruir).

Anónimo dijo...

Efraín.

Señor Atrabilioso, esas encuestas que Usted pide nunca se harán en Colombia sencillamente por que quienes pagan son gente apegada a la mentira y posición ideológica, no creo que Enrique Santos pague para que sus protegidos salgan perjudicados.

S.I.Atrabilioso dijo...

A Efraín:
No coincido con usted, porque justamente una de las últimas encuestas entregó toda la información en Power Point. Eso me lleva a pensar que si es posible, pero falta voluntad de los medios y de los que hacen las encuestas para difundir los detalles y las cifras también, para que las interpretemos.

Jaime Ruiz dijo...

Para Efraín: no estoy de acuerdo con lo que usted dice, en los medios colombianos sí se publican encuestas con ficha técnica. De hecho, me parece raro que la que menciona Wilfredo no tenga.

Lo mismo puede tratarse de una encuesta tramposa que no publica las preguntas sino sólo las conclusiones, que de una ligereza del redactor de El Tiempo, aunque he buscado en google y no he encontrado en ninguna parte la ficha técnica de la encuesta.

En todo caso, puestos a recelar, a mí no me gusta nada estar en ese papel del colombiano típico que a todas horas ve conspiraciones: si el DANE dice que la inflación está alta, eso bien puede servir como prueba de que el gobierno es malo (cuando conviene creer), pero también puede interpretarse como una excusa para subir las tasas de interés y dificultar el acceso del pueblo al crédito (la inflación en realidad está baja). Pero si el DANE dice que la inflación está baja, sin duda es una mentira para convencernos de que todo va maravillosamente en el mejor de los mundos posibles, o bien para alentarnos a consumir para llenar las arcas de los capitalistas, o bien para engañar a los inversores. Aunque según el caso puede ser que convenga creer que la inflación está baja, porque con la miseria en que vive el pueblo es normal que no haya con qué consumir.

Yo prefiero tomarme en serio que el alcalde tiene una popularidad altísima. Siendo de otro estilo, me recuerda mucho a Chávez: halago del pobre y atmósfera de cercanía, promesas de justicia que ni siquiera tienen las consecuencias de Chávez porque el alcalde no determina la política económica del país, etc. Ese hombre que nos recuerda a algún conocido, al primo universitario, al amigo dicharachero y simpático. ¿Acaso no se preocupa por los pobres y no ha creado restaurantes populares? Ya era hora de que algún gobierno hiciera algo contra el hambre, etc.

La dificultad de desarrollar a Colombia es que la gente sencilla no puede entender que todas esas políticas no hacen más que aumentar la miseria: es algo demasiado arraigado.

Alguien lo mencionó en el blog de Atrabilioso y en seguida le cayeron los reproches: es un problema de religión. En esa discusión se trataba de la "corrupción", y se aludía al hecho de que los países con menos corrupción eran todos protestantes.

He puesto "corrupción" entre comillas porque esa palabra es muy falsa para referirse a los robos de los políticos. Es como si alguna vez hubiera existido algo que se hubiera "corrompido" y hubiera llegado a ese estado. Pero en realidad esos hábitos de robar están desde siempre en nuestra sociedad y ninguno de nuestros "corruptos" es un ladrón tan despiadado ni tan tramposo como Gonzalo Jiménez de Quesada.

Pero yo no hablo de corrupción sino de ideología socialista, y también la relaciono con el catolicismo porque éste a fin de cuentas se presenta como la organización religiosa heredera de Cristo pero en la realidad es la organización heredera del Imperio romano. La reforma de Lutero y Calvino fue el intento de retomar la construcción cristiana de antes de Constantino.

Es decir, ambos temas son el mismo, la ideología romana cuenta con tres elementos muy importantes: 1. que el Estado es como el patrimonio de los ciudadanos prestantes y se administra como tal. Los grandes señores romanos no eran propietarios de tierras, pues éstas pertenecían al Estado. Sencillamente gracias a su poder se enriquecían capturando y vendiendo esclavos o conquistando nuevos territorios y botines, o bien apropiándose legalmente de una parte de los tributos de los vasallos. 2. Que el trabajo es una condición deshonrosa que se deja a los vencidos, a los extranjeros, a los inferiores y ajenos. A los indios y negros, para hablar de nuestra sociedad. Y 3., que el Estado provee alimento y diversión a sus ciudadanos, que obviamente están exentos del deber de trabajar.

Entonces, volviendo a Garzón e interpretando un poco a Wilfredo, ese papel del gobernante socialista no es tan horrible para la gente como una evaluación minuciosa debería producir. Es un hombre estatista, que nunca ha trabajado y vive con gran lujo, y para colmo odia a los gringos y no procede de los envidiados patricios. Representa maravillosamente al tipo predominante en la ciudad, sus aspiraciones y juicios habituales, y no se le evalúa por resultados, pues no es un gerente, sino por actitudes: por ser de los buenos, de los de buen corazón que van a repartir comida entre los pobres, etc.

Así, la posibilidad de que el alcalde tenga en efecto una imagen muy positiva es alta, lo cual no excluye que la encuesta esté un poco manipulada. De otro modo sería fácil encontrar las preguntas. A mí no me parece que los medios puedan manipular y engañar a la gente tanto. Para mí el engaño es otro.

Pongamos que de los 800.000 votantes de Garzón haya 400.000 que son de izquierda, es decir, que son partidarios de las FARC. No necesariamente que "compartan sus métodos", pero sí que creen que se debería compartir el poder con ellos, negociar las leyes, etc. ¿Qué les pasaría a los otros 400.000? Es verdad que se trata de gente presionada, como los conductores de buses y sus familias, y también muchos beneficiarios de la maquinaria liberal (pobres, como los cultivadores de coca y los atracadores, sólo son víctimas de la "inequidad"). Pero sigue habiendo mucha gente que es partidaria del alcalde y no entiende que no hay diferencias entre el alcalde y la guerrilla.

Eso sí es lo que hacen los medios. El presentar tranquilamente a Castro, Guevara y Camilo Torres como hombres probos que defendieron la dignidad de Latinoamérica y hacer que eso lo comparta gente que sinceramente odia a Romaña y Jojoy. Es un nivel de autoengaño que bordea la esquizofrenia, como un psicópata pedagogo o un narcotraficante místico.

A la gente la desconcierta mucho que yo diga que Garzón es lo mismo que la guerrilla. ¡Ahí sí que se acuerdan de que ellos, pese a su amor por los humildes y por el "self made man" de la telenovela local que encarna el mito de Cenicienta, de todos modos son de estrato 3 y no soportan que se compare a su amigo simpático con esos malhechores de estrato 1!

Recuerdo que durante la campaña electoral de 2002 Garzón era columnista de Cambio y escribió que él se sentía como un hombre de paz que de repente se veía en medio de dos borrachos dispuestos a matarse y a destruir el sitio: Jojoy y Uribe. Por un lado el señor de la guerra que pretendía destruir más pueblos y reclutar más niños y secuestrar más personas pudientes, y por otro el señor de la guerra que pretendía mandar más soldados a impedir que el otro señor de la guerra se saliera con la suya, produciendo más violencia.

(Lo que está en cursiva es mi interpretación, no las palabras del actual alcalde.)

A ver: no es que yo sea de ultraderecha sino que tengo la sangre distinta. De verdad. No tolero que haya quien encuentra menos respetable a Jojoy. Tiene que ser algo de la sangre.

Anónimo dijo...

No quiero discrepar con sus afirmaciones y lo que expone el Señor Moreno, es posible que la alta imagen del Alcalde se base más en su personalidad o mejor lo que representa que en sus logros, no creo que exista otra forma para obtener un 70% de buena imagen, la realidad es que la personalidad de Garzón, de la forma como gana adeptos se hecha enemigos, un pensionado joven y alegre que disfruta de la vida en todo su esplendor, es de donde parte se buen humor, despierta envidia odios y mucho celos por no ser como el o sencillamente por que se tiene principios y en ese lugar no cabe la idea de un vividor, eso quiere decir que el hombre es un polarisador en potencia hecho que se demostró a pocos minutos de pisar el palacio liviano y no por la gavilla de que siempre hablan los protectores del alcalde.

Lo que representa Garzón, de donde parte el Señor Moreno para enseñarnos su teoría, le daría como máximo un cuarenta por ciento de adeptos y no el setenta que afirma la encuesta mandada a hacer por el señor Enrique Santos Calderón, el hombre que promete y trae esperanza solo es aceptado en las clases menos favorecidas y en aquellos que comparten la idea del socialismo, los pobres son muy volubles y el alcalde no cuenta con los millonarios recursos petroleros de el amigo Chávez para materializar muchas o alguna parte de las promesas.

La encuesta tiene muchas inconsistencias y deja un manto de dudas mas aun cuando parte a dar el mismo resultado numérico que a la que le hicieron al Presidente Uribe hace poco.

Jaime Ruiz dijo...

Para el último anónimo:

Como me resisto a creer que el desprecio de los periodistas por los lectores sea tan extremo, me puse a buscar el proyecto "Bogotá cómo vamos", algo que promueven la Fundación Corona y la Casa Editorial El Tiempo. No encontré nada, pero entonces fui a la página de la Fundación Corona, una institución que se supone dirigida por un anciano empresario amigo del presidente.

Descubrí cosas como que por ejemplo el jurado de un premio a actividades cívicas o algo así está conformado por los periodistas María Jimena Duzán, Holman Morris y algún otro. ¿Es que no hay quien vea que esos personajes son casi manifiestamente partidarios de las FARC? ¿O que la fundación juega también a la carta de quedar bien con los paniaguados de Tirofijo?

Lo único que yo puedo decir sobre la encuesta es que no tardará en haber otras pruebas de la verdadera popularidad del alcalde. Por eso no creo que haya tanta manipulación, porque a nadie le conviene que todo el mundo le recuerde que mentía.

La desgracia es que este pueblo infantiloide necesite más halagos que mejoras. Eso es lo que sale de encuestas como ésa.