6 ago. 2005

¿Y si hubiera reelección...?

1. Los autos de la Corte Constitucional obedecen a intereses políticos. Lo jurídico sólo es el pretexto de esos intereses. Atribuir un apego fanático a la letra y a las supuestas virtudes de la ley a personajes como Araújo es como tomar a Pablo Escobar por un místico que soñaba con redimir a su pueblo.

Pero son esos intereses los que pueden hacerles desaconsejable tumbar la reelección: si hay una parte considerable de la sociedad que está con Uribe, esa parte tomará la declaración de inexequibilidad como un atentado contra la democracia, una usurpación del derecho "fundamental" a elegir al gobernante. Y eso podría generarle apoyos a un candidato que a lo mejor se plantea convocar una nueva constituyente que permita la reelección, con lo que Uribe se podría presentar en 2010. Demasiados inconvenientes, aunque para entender eso los magistrados tendrán que hacer grandes esfuerzos y vencer sus hábitos "cortoplacistas". Sigue siendo lo más probable que "tumben" la reforma.

2. Aprobar la reelección por una parte les podría ser útil para "domesticar" a Uribe, en caso de que ganara: un presidente que estaría en términos generales forzado a reconocer la autoridad de la Corte y a "dejar pasar" sentencias abusivas y funestas. Y por otra parte sería útil para facilitar la derrota del presidente-candidato. No hay ningún factor de poder en Colombia que no haya pensado en esa posibilidad, y si combinan de forma acertada la campaña de calumnias en los medios, las promesas y mentiras y la compra de votos con recursos de Chávez, esa derrota sería bastante probable.

3. Si algo es apremiante para quienes tememos el retorno de María Emma Mejía y Ramiro Bejarano es empezar a entender que la guerrilla y la corrupción no son como infecciones que contrae un cuerpo sano sino las expresiones más características de los valores imperantes. Si se olvida eso, que la guerrilla sigue contando con muchos cientos de miles de partidarios, y que de no ser así todo sería muy fácil, no es sorprendente encontrarse con experiencias como el Referendo.

11 comentarios:

Respondon dijo...

Jaime- Sobre el primer punto estoy totalmente de acuerdo, dicho con cierta vanidad porque llevo varios meses sosteniendo la misma linea. Como tu dices, no es cosa garantizada que los magistrados tengan la disciplina para pensar en el largo plazo (es decir, su futuro como magaistrados) existiendo la posibilidad de saciar su sed de venganza ideologica contra Uribe, pero un persona por idelogicalemente torcida que sea no puede llegar a la C.C. sin haber demostrado en una u otra coyuntura cierto grado de largoplacismo. Sobre el segundo punto no tengo concepto muy decidido, y ya sabes que discrepamos sobre el tercero, aunque despues de leer el editorial de ayer en El Tiempo sobre las pinturas en la UN, estuve al punto de firmar la rendicion incondicional.

Anónimo dijo...

Es muy complicado pronosticar sobre la reelección, ya muchos aseguran que si se cae, Uribe de todos modos ganara con un Candidato de su preferencia que podrá ser La Sannin o Juan Manuel Santos, algo que comparto, durante mucho tiempo se a creado en el pueblo la idea de que al que sirve no lo van a dejar hacer nada y ese parece ser el destino de Uribe, eso motivara al que el pueblo siga ciegamente al que señale Uribe.

Si La Corte se detiene a pensar entonces existe la posibilidad de que no la tumbe por que entrarían en el riego de tener a Uribe para rato o talvez no por que ellos piensan que pueden controlar todo como cuando tumbaron el referendo, aunque sean cosas totalmente diferente, el pueblo nunca ha pensado que un referendo podía ser su salvación pero si un hombre. Los primeros en experimentar ese temor fueron los de Izquierda, siempre Han visto en Uribe la posibilidad del nacimiento de un mártir.

nightjuan dijo...

Uribe como mártir sería al mismo tiempo más poderoso pero también más impotente que lo que es actualmente.

Ser edificado como un ícono a seguir puede servir para garantizar el triunfo de los candidatos que sigan su línea, pero a la vez Uribe como tal tendría poco o nulo margen de maniobra para conseguir influenciar el gobierno de su "sucesor" una vez elegido.

Evidentemente, en dicho escenario, Uribe recuperaría el poder (que gradualmente perdería en caso de un fallo contrario) si se presentase una nueva reforma que permitiese la reelección (mediata o no, claramente).

Todo ésto no son más que especulaciones educadas, por supuesto, porque la realidad colombiana no deja de sorprendernos.

Anónimo dijo...

Julian Cabañas.

Nightjuan Usted tiene mucha razón, la mayor parte de los “mártires” son usados con oros fines, veamos por ejemplo lo que hace Chávez en Venezuela a nombre de Bolívar, eso no quiere decir que Bolívar tuviera buenas ideas pero no creo que llegara tan lejos en proponer una revolución estilo Chávez, otro caso es el de Fidel Castro con Martín.

El caso de Uribe seria muy diferente por que seria un “Mártir” con vida y en peor de los casos con ideales ya escritas como Colombia 2019, es decir, con voz y voto, en mi opinión Uribe debe usar toda esa credibilidad que a depositado el pueblo en el, para crear un marco institucional que sobre pase el individualismo personal, un Partido Politico, sé que esa no será tarea fácil en un País donde existe mucho apego a la Sociedad de Castas y donde lo que existe ahora de una u otra forma defiende esa idea esclavista, cosas que se ven a diario, por ejemplo Juan Camilo Restrepo hombre de “Derecha” siente un profundo Respeto por Carlos Gaviria hombre de la “Izquierda” y el Tiempo periódico Oligárquico junto con los demás medios escritos donde uno pertenece a un magnate, no oculta su respeto y admiración por la guerrilla y por el Polo Democrático que a su vez se abanderan como luchadores de lo “Social, esos ejemplos le tienen que dar una idea de que tan podrida están las castas poderosas, viéndolo de esa forma hasta no seria mala idea tener un mártir que defienda la libertad el progreso y igualdad de clases.

Jaime Ruiz dijo...

Hoy sale en El Tiempo un artículo de la inefable María Jimena Duzán en el que dice que el ministro Pretelt está contento desde que Pastrana aceptó la embajada porque según sus cuentas puede hacer que se apruebe la reelección.

Pero de esa suposición va sacando conclusiones la columnista que me autorizan a seguir su estilo: he visto en esta señora un tono esperanzado cada vez que durante la semana anterior a su columna ha habido suficientes soldados muertos. Como que su prosa se llena de entusiasmo y eficacia.

Por favor, no me digan que yo no puedo asegurar eso, ¿es que acaso ella sí puede asegurar que el ministro Pretelt tiene asegurados votos en la corte y está contento por eso? ¿Y si estuviera contento por leer a la columnista y poder demostrar que se alegra de las masacres de soldados?

Es posible que la Corte apruebe la reelección, pues si la tumbara se encontraría con una posible reacción popular en favor del candidato uribista, y tal vez con una nueva constitución, y con Uribe en 2010.

¡Tal vez sería mejor que tumbaran la reforma!

Jaime Ruiz dijo...

Para Respondón: respecto a la discrepancia sobre el tercer punto de mi post, hay que saber si se trata de que las guerrillas tienen muchos partidarios o si son la expresión de la sociedad tradicional.

Quiero decir, creo que la discrepancia es respecto a lo último, no a lo primero. ¿O es que los comentaristas de las columnas de El Tiempo no te han persuadido de lo primero?

Aunque... aunque tal vez sea imposible aceptar la popularidad de los guerrilleros entre las capas intelectuales sin llegar a la conclusión de que son la resistencia del hombre antiguo a la civilización liberal.

Lo que pasa es que discrepar de todo el párrafo me parece a mí (perdón por la soberbia) impropio de tu inteligencia.

Jaime Ruiz dijo...

Para el anónimo del segundo mensaje: la Corte no tumbó el Referendo sino unas preguntas. Es un asunto muy odioso porque no recuerdo cuáles eran, sólo que una de ellas era la de la dosis personal. Habría sido muy malo que prohibieran la dosis personal por obra de un referendo. Sería una forma de intolerancia practicada por la mayoría.

Lo que es indignante en particular es que la gente no participe para reducir las pensiones máximas y sí lo haga para perseguir los vicios ajenos. ¡Cuánto primitivismo islamoide!

En lo demás coincidimos: tumbar la reelección significaría poner en peligro la existencia misma de esa Corte, tal como existe. Aunque el cambio estuviera lleno de promesas. La realidad es que una nueva Colombia no nace de una constitución sino del cambio de mentalidad y del desarrollo económico. Por eso, siendo como es desde mi punto de vista funesta la Constitución del 91, un segundo gobierno de Uribe aportaría estabilidad económica y firmeza contra la guerrilla mientras que un nuevo proceso constituyente sería una nueva fase crítica.

Gracias por participar.

Jaime Ruiz dijo...

Para Nightjuan:

No creo que un presidente uribista dejara de depender de Uribe. Entre otras cosas porque pasándose a la oposición haría tambalear al gobierno. Y sí me parece probable que intentara una nueva reforma y aun una nueva constitución para poder presentarse en 2010.

Jaime Ruiz dijo...

Para Julián Cabañas:

A mí ese culto de la personalidad me parece sumamente funesto, una forma de primitivismo político. El mito del general Rojas Pinilla, el golpista godo amigo de EE UU sirvió para alimentar el sueño de unos marxistas de atraerse ese descontento creando su guerrilla rojista. Hoy su nieto es un figurón que hace de apéndice de los comunistas a los que el general persiguió y excluyó.

Un poco pasa lo mismo con Gaitán, quien según muchos testimonios fue asesinado por orden de los comunistas (en el peor año de la guerra fría, en el que se incubó la Guerra de Corea y nació la RDA). Por ejemplo era lo que decía Carlos Lleras de la Fuente cuando escribía en El Espectador. De adversario contundente de los comunistas, de populista equívoco, Gaitán pasó a ser lo mismo, un inspirador de movimientos que iban hacia lo mismo.

También Uribe es un político equívoco, por una parte nombra a alguien como Carrasquilla de ministro de Hacienda, pero no deja de complacer a los gremios poniendo ministros de Agricultura hostiles a la apertura comercial. El mito uribista serviría igual para uno que para otro bando.

Y por lo demás su ambición es más concreta (tal vez tenga razón) que la de un creador de doctrinas y partidos. Presentó un programa de gobierno y más o menos ha tratado de aplicarlo. Un poco como lo que fue su paso por la gobernación de Antioquia.

Yo creo que ese programa y esa visión no son el papel de Uribe sino de otra gente, tal vez de gente joven que ha empezado a formarse en estos años. Y para esa nueva visión el caudillismo sería un lastre funesto.

Anónimo dijo...

Julian Cabañas.

Don Jaime yo también estoy en contra del culto a la personalidad y del caudillismo, eso me motiva a pedirle al Presidente que una fuerzas para defender ideales que lleven a Colombia a un futuro mejor, en un Partido que mas que lo apoye defienda ideales que el comparta y que le sirvan al País, esa idea borraría la idea del caudillismo.


Pero al ver que tan podrida esta Colombia (solo se necesita leer la prensa) para uno escoger el mal peor y ese seria el nacimiento de un mito desprendido de un mártir, que por ser reciente y ser Colombia un País mas educado que en el pasada, es posible que la historia no se repita mas cuando la aparición de Uribe hizo descubrirle quienes estaban en el mismo bando ¿No le párese contraproducente ver a Juan Camilo Restrepo en el mismo bando de Carlos Gaviria? Pero le sigo apostando a los actos civilizados mas guiadas por un líder que por un caudillo.

Jaime Ruiz dijo...

Para Julián Cabañas:

Lo que a mí me parece es que dentro de pocos años el uribismo se dispersará porque sólo lo unió la coyuntura del Caguán y la amenaza fariana. Es inevitable que así suceda.

Yo quiero recordar a un verdadero mártir: al ministro Juan Luis Londoño. Esas personas serias que piensan en generar progreso y ofrecer resultados viven adaptándose a los gobiernos que hay, sin tener nunca un bando claro al cual pertenecer y siempre expuestos a que la politiquería los convierta en sus apéndices. Un poco lo mismo que fue al final de su vida Estanislao Zuleta, aunque en la Colombia de su tiempo no había muchas posibilidades ni mucha discusión para rechazar el marxismo, como hizo al final.

Bueno: ese partido necesario no debe contar con Uribe, pues el partido de toda su vida es el liberal, a cuyos mitos sigue apegado. Hay que entender que la tradición de ese partido es equívoca y poco clarificadora en la situación actual. Un partido que encarnara los valores como el difunto Londoño tendría que partir de otros elementos, de una tradición liberal distinta a la de ese partido.

Peñalosa habría sido un buen fundador de ese bando, pero es un hombre seriamente afectado del síndrome de la cabeza de ratón.