13 sep. 2005

Nuestra izquierda

Como respuesta a un post anterior que trata del intento de usar a los niños para sustraer Ciudad Bolívar al control del Estado, me plantea un comentarista, Benjamín, que además ahí pueden tener intereses electorales. Es decir, que tal vez pretendan convertir a los jóvenes de la zona en votantes del PDI.

Es que ése es el problema, lo que nunca entenderán los que no quieren entender: de momento a eso no se ha llegado, de momento no están proponiendo un nuevo candidato a la presidencia, sino creando un territorio en el que no rige la ley estatal. El problema es que no aspiran a participar en el juego democrático sino a crear sus zonas especiales en las que la policía no puede comprobar que los ciudadanos tienen libertades y cumplen las leyes.

No tiene ningún sentido decir que la policía es corrupta o cómplice de los paramilitares. En todos los países hay policías corruptos, y el sistema legal permite denunciar cada caso concreto. Sobre todo cuando la dirección de la policía en Bogotá en buena medida está en manos del alcalde de la izquierda.

Todos los bienpensantes se escandalizan cuando oyen que Redepaz es lo mismo que las FARC: es una afrenta para su única convicción verdadera, la del clasismo, el desprecio infinito por la gente pobre y rústica, y en realidad fea (según ellos), en realidad mulata y mestiza y zamba. Si los cortes de franela son encargados por un doctor de una buena familia, no tiene sentido condenarlos.

Lo que define a nuestra izquierda es que no apuesta por la democracia. No importa que después se pueda decir que socialdemocracia sea un oxímoron, la socialdemocracia de estos compatriotas es sólo una máscara de su adhesión al terrorismo, de su alianza con las guerrillas y con toda la trama castrista.

Y no sólo los partidos como el PDI o Alternativa "Democrática", sino personas que incluso han ocupado ministerios importantes, como María Emma Mejía, la cual se pregunta si Uribe:

¿Se sentará a dialogar con las Farc? ¿Tendrá en cuenta la agenda política que ellos plantean? ¿O después del intercambio humanitario volverá a la guerra?

Ésa es su labor pacifista, y de nuevo tiene uno que contener la respiración para resistir la náusea que inspiran los tartufos que no pueden imaginarse que alguien se atreva a relacionar a señora tan fina con las FARC: ¿no está diciendo que el gobierno debe prescindir de los ciudadanos para someterse a unos terroristas, secuestradores y narcotraficantes?

Entonces dirán que tal vez la señora está equivocada. ¡Son tantos los equivocados que prosperan gracias a esas confusiones! En Colombia estar a favor de la paz y de la solución negociada y de la rendición ante los terroristas es un signo de que se tienen recursos y se vive bien. Sólo en los barrios ricos encuentra uno partidarios de las FARC tan descarados.

Es un problema eterno, la gente tiene las pruebas en las narices, pero no quiere verlas porque en realidad no condenan los crímenes sino el estrato de quienes los cometen.

Lo mismo nos viene a decir el inefable Antonio Caballero, vocero oficioso de la oligarquía más rancia:

Si los armados entregan las armas a cambio de nada, el Presidente está dispuesto a hacer el sacrificio de cambiar una palabra por otra en su discurso.

Toda una lección de sensatez: lo increíble no es el atrevimiento de unas bandas de asesinos, sino el del gobierno, que no sólo les ofrece impunidad por su larguísima serie de crímenes, sino que hasta acepta su versión de las cosas. ¿Veré algún progresista demostrándome que ésa no es EXACTAMENTE la actitud de un guerrillero, una muestra de desprecio por quien tiene la insensatez de no rendirse?

Es que los guerrilleros son sólo los empleados de Caballero, María Emma y una casta de intelectuales que en realidad dominan el país desde el siglo XVI, y su presión literaria para que defender la vida humana sea una agresión y secuestrar niños un deber justiciero sólo es defensa de su orden de privilegios.

Lo increíble es que esos medios no vacilan en mentir para favorecer su persistente dominación, de la cual el secuestro es sólo un frente. El Artículo de portada de la revista Semana señala sin el menor recato:

Ningún candidato o precandidato de oposición está proponiendo un giro radical en materia de seguridad. Ni siquiera Antonio Navarro, el candidato del Polo Democrático. En términos generales, en la baraja de aspirantes presidenciales hay un consenso continuista en este campo. Si hay cambios, será sólo para hacer ajustes, como en los excesos que se han cometido con las capturas masivas, y no para darle un timonazo estructural a la política de seguridad.

¿Quién lo va a dudar? Si nos descuidamos y dejamos gobernar a Carlos Gaviria, no cabe duda de que continuará el Plan Patriota y expulsará a las FARC del Meta, Huila, Caquetá, Tolima, Cauca y Nariño.

Nadie les dirá que mienten.

19 comentarios:

Ricardo Sánchez dijo...

Y que tal esta “perla” de Pedro Medellín:

“El verdadero problema está en que debajo del tapete rojo que se ha tendido para el diálogo, ya se han incubado comportamientos políticos que, lejos de buscar una solución al problema, están tratando de convertir en fortines electorales a los sectores sociales afectados por el conflicto”.

Y el parrafito que le sigue:

“Es la clientelización de la paz, que amenaza con convertir a las víctimas en subordinados de la voluntad que coyunturalmente pueda tener el presidente de turno, y a los victimarios en beneficiarios de pequeñas y puntuales decisiones gubernamentales”.

Que suciedad tan berraca!

Jaime Ruiz dijo...

Para Ricardo Sánchez:

Sobre Pedro Medellín ya no vale la pena abundar, cada semana que pasa se hunde más, hace más penosamente el ridículo.

Copiaré aquí mi comentario sobre su columna:

Decir que este hombrecillo u homúnculo es politólogo es más o menos como decir que el Indio Amazónico es psicólogo: es tan previsible, mendaz, sectario y aburrido como el último lagarto que busca votos.

En cualquier disciplina científica algo como su cita falseada del gerente del Banco de la República hace dos semanas afectaría la carrera de cualquiera...

Y como si fuera poco su retórica es de las más pobres: ¿cuál reconciliación? ¿Tiene el secuestrado que "reconciliarse" con su verdugo? ¿Cuál es el orden establecido que no le gusta que se defienda? ¿El sistema democrático? ¿No es DEMASIADO permitir a los masacradores participar en política?

El recurrir al caso del Moreno "lo sintetiza todo": al no haber argumentos se recurre a la calumnia más tonta, más barata. Bueno, es la calidad de la prensa colombiana.

Anónimo dijo...

Seguio.

Desde hace mucho suena el “argumento” de que el Gobierno hace la guerra y la guerrilla responde cuando es todo lo contrario, el Estado se defiende de las agresiones terroristas y lo que se presiona es la rendición de las leyes.


Lo de la revista Semana es una insensatez, una forma de mentir con un descaro que el redactor y los demás directivos subestiman al Colombiano común.

Anónimo dijo...

Marcelo.

Es evidente la complicidad de los impulsores de la paz con la guerrilla sea para tomar poder perpetuarse en el o simple desprecio por sus semejantes menos favorecidos, lo que no se entiende es como nadie pone en cuestionamiento esas posiciones tan claras a favor de la muerte, todo se reduce en opiniones en Foros y nada mas.

Existe algo poderoso que hace frenar cualquier cuestionamiento al respecto de una forma que parece que hubiera un código de silencio que nadie se atreve a romper.

Ricardo Sánchez dijo...

Marcelo: Usted tiene razón en que todo se reduce a opiniones en foros y en parte, considero yo, esta es ya una manera de romper el silencio. Seguramente hay otras y le pido que las mencione para ver qué más podemos hacer.

Saludos.

Jaime Ruiz dijo...

Para Seguio: lo de la revista Semana es ya cuento viejo, el mensaje persistente de que si no hay reelección no pasa nada, mucho más eficaz que la campaña beligerante a favor de algún candidato o de las guerrillas.

No es que subestimen al colombiano común, es que el colombiano común no lee esa revista, y quienes sí la leen no quieren la derrota de las guerrillas.

Es un problema respecto del cual uno tiene que hacer la verdadera travesía del desierto: ¿cómo explicar que las guerrillas simplemente defienden un orden de privilegios al que están afiliados en términos generales los sectores de estratos cinco y seis que no son advenedizos, que no se han enriquecido en el campo con la papa ni con el narcotráfico ni se han ganado la lotería? Es la vida antigua lo que están defendiendo, pero eso es demasiado complicado para el colombiano común.

Por eso hay ese unanimismo respecto a que el gobierno es el agresor.

Jaime Ruiz dijo...

Para Marcelo: eso poderoso que no deja salir verdades tan obvias es la concentración de la propiedad de la prensa, que es de Santodomingo (El Espectador, Caracol TV y Cromos), de los Santos (El Tiempo y Semana), de Jesús de Polanco (Caracol Radio) y de García Márquez (Cambio).

Ese hecho, esa poderosa conspiración a favor de los secuestradores y contra los secuestrados, esa minoría que somos quienes denunciamos eso, hace que sea más valioso el esfuerzo de cada uno. Usted dice que sólo ve esos comentarios en foros y blogs, ¿qué pasaría si no existiera internet? Que su control de las mentes y las reacciones violentas de la gente serían mucho mayores.

A veces pienso que internet ha salvado a la democracia colombiana, no por lo que hayamos escrito los activistas, sino porque hubo muchos argumentos circulando por esos medios abiertos y llegando a la conciencia del ciudadano corriente, que fue el que eligió a Uribe (y antes a Pastrana, pues si el elegido en 1998 hubiera sido Serpa el Caguán habría sido peor, el comisionado de paz habría sido Molano o María Emma Mejía y el ejército se habría dividido).

Pero hay que promover los espacios donde se pone en cuestión ese unanimismo, invitar a la gente a visitar la blogosfera, participar hasta tener una conciencia clara de muchas cosas que apenas se sospechan, etc.

Más solo estoy yo que trato de demostrar que la guerrilla sólo es la expresión de la cultura colombiana tradicional, de esos valores que nadie cree que existan (como el desprecio del trabajo), pero que en cuanto se rasca un poco son los que la gente realmente comparte.

Siempre me gusta citar algo que creo recordar que atribuían a Shakespeare: "Llegas al mundo y lo encuentras lleno de horrores e injusticias, y resulta que la única persona que puede hacer algo para cambiar eso eres tú".

natalie dijo...

La discusion y comentarios estan buenos, mas claros que antes, sin embargo hay algo que no tiene sentido y que puede tirar por tierra el argumento asociativo de los izquierdistas con las guerrillas:

Mejia, Caballero et al defienden la paz y negociacion con sus empleados, las farc/eln, para presionar por un poder que les favorece mantener sus privilegios; ahora Uribe busca negociar; que impide la asociacion de que Uribe busca con esa negociacion mantener esos privilegios de la izquierda y el orden que data desde hace siglos?

Antes de que me ataquen, por donde NO es, les digo que eso se deduce de lo que ustedes expusieron en esta seccion.

Natalie dijo...

Y con respecto al comentario sobre Caballero: esta muy confusa la cosa. Porque lo que cita de ese tipo, y lo que usted comenta lo interpreto como que Caballero esta criticando ahora a la guerrila (yo entendia que el favorecia a estas con negociacion) por no querer negociar y critica a Uribe por querer megociat.

Luego usted comenta que los 'progresistas' usarian ese comentario para sostener que Caballero no es guerrillero o que los favorece. Pero todo se explicaria por ironia de Caballero, que los sigue favoreciendo, y que se burla de la nueva actitud negociadora de Uribe. O Caballero siempre usa ese tipo de retorica que tiene varias caras?

" ¿Veré algún progresista demostrándome que ésa no es EXACTAMENTE la actitud de un guerrillero, una muestra de desprecio por quien tiene la insensatez de no rendirse?'---esto esta muy confuso.

Jaime Ruiz dijo...

Para Natalie: respecto a lo primero, resulta que el problema son las guerrillas, es decir, el problema que Uribe debe remediar. Si se pudieran mantener esos privilegios sin guerrilla tal vez no habría guerrilla. Uribe busca negociar con el ELN y también con las FARC, su desmovilización. Esos privilegios son ante todo políticos, preferencia de cualquier cosa sobre la elección popular.

Pero sobre todo, Uribe intenta desplazar a sus adversarios del terreno de la paz, evitar que la campaña electoral, salpicada de masacres, sirva para que se diga que ese horror es el resultado de que él no quiso negociar.

En todo caso, la conexión entre Caballero, o mejor, los caballeristas y las guerrillas no es tan automática como se cree. El escritor es el modelo del oligarca bogotano y probablemente no tenga ninguna relación con esas bandas, ni siquiera con el Partido Comunista y los grupos de intelectuales afines, que suelen hablar mal de él. El problema es que su apuesta antiamericana, típica oligárquica, pasa por la necesidad de rendirse ante la guerrilla y premiar sus crímenes.

Respecto a lo segundo, creo que la confusión la introduce usted al llevar las cosas por una senda por la que la asociación resulta un poco forzada. Sencillamente, la cita de Caballero presenta al gobierno como un estafador descarado que intenta vender una propuesta de rendición como una oferta seria de paz. En esa operación se encubre la asignación a la guerrilla de un derecho a esperar otra cosa, un reconocimiento y una parte del poder. Eso es lo que me parece idéntico al planteamiento de un guerrillero, e invito a los partidarios de Caballero a demostrarme que es otra cosa.

... lo que cita de ese tipo, y lo que usted comenta lo interpreto como que Caballero esta criticando ahora a la guerrila (yo entendia que el favorecia a estas con negociacion) por no querer negociar y critica a Uribe por querer negociar.

Tal vez mi cita está un poco incompleta, pero no veo por ninguna parte que le critique nada a la guerrilla. Descalifica al gobierno por no hacer propuestas de paz serias, es decir, de rendición. En todo caso ahí está el vínculo del artículo de Caballero.

Luego usted comenta que los 'progresistas' usarian ese comentario para sostener que Caballero no es guerrillero o que los favorece.

En absoluto, eso es más caprichoso todavía. Invito a los "progresistas" a demostrarme que eso no es ponerse de parte de los guerrilleros, asumir su misma actitud de chantaje.

Pero todo se explicaria por ironia de Caballero, que los sigue favoreciendo, y que se burla de la nueva actitud negociadora de Uribe. O Caballero siempre usa ese tipo de retorica que tiene varias caras?

En este caso no tiene varias caras, sencillamente se burla de la actitud negociadora de Uribe porque dice que es falsa y que es como una estafa a los guerrilleros. Es el viejo tema de los sobreentendidos, que en medio de la retórica y de la acusación de falta de seriedad se va colando la legitimidad de los guerrilleros para esperar poder político como premio a sus masacres.

natalie dijo...

Con respecto a lo de Caballero, la confusion estaba en el parrafo suyo que menciono en el comentario anterior ('despreciar a quien no se rinde').

En cuanto a lo de Uribe, solo quise anotar que el proponer negociar y buscar la paz no necesariamente quiere decir asociacion con la guerrilla o preservar la sociedad tradicional y su orden. Por eso lo cito como ejemplo de buscar negociar y querer modernizar el pais, con ley y orden, justicia. Y su detallado comentario tiene puntos que vale la pena repetir a toda oportunidad posible. Porque explican esa clara diferencia entre las posiciones de alguien como Uribe y alguien como Caballero que representa a un grupo grande del pais, aunque no sean ricos o de sangre azul.

Yo percibo a Uribe en la misma forma de siempre, aunque ahora cambio a negociar, pero quizas otros no, y francamente no es seguro si eso es positivo o negativo. Lo cierto tambien es que al negociar con las auc debe negociarse con las farc/eln.

carlosmm dijo...

Hay algo que definitavamente no logro entender es ud Uribista o no? ( a m i me parece que sí, pero a lo mejor lo estoy mal interpretando) respecto a lo de Caballero solo átino a decir lo que dijo el famoso sabio "Miguel Angel Bermudes":

" A ese señor tanta marihuana ya le daño el cerebro....."
aunque en esa ocasión se referia a Mockus.

Anónimo dijo...

Sobre Caballero, yo no sè pero ese tipo cada dìa resulta mas fastidioso leerlo, siempre repite lo mismo lo mismo lo mismo y casi de la misma forma de la misma forma.

Jaime Ruiz dijo...

Para Natalie:

El tema de negociar será el tema de un post próximo. Espero aclarar entonces la cuestión.

Jaime Ruiz dijo...

Para Carlos MM:

No, no me malinterpreta, soy uribista, aunque cada día que pasa va resultando más difícil saber qué es eso.

Soy uribista de 2001, cuando Uribe representaba la negativa a negociar las leyes con unos bandidos, hoy en día va cediendo cada vez más a las presiones de los amigos de las guerrillas, a tal punto que ya no se sabe si la reelección no será la ocasión de que todo siga como siempre.

Pero será el tema de un futuro post.

Jaime Ruiz dijo...

Para Anónimo de la 1:42 pm:

Estoy plenamente seguro de que el cerebro de Caballero funciona bastante bien y que nunca ha fumado mucha marihuana. Sobre eso hay muchos mitos, conozco a personas de más de 65 años que fuman marihuana o hachís todos los días desde hace más de 40 años y hacen trabajos que exigen un alto rendimiento intelectual, y personas de 20 años que ya tienen deficiencias de memoria a causa de la marihuana. Es que una cosa es fumarse un cigarrillo de marihuana al día y otra cosa es fumarse 30. El organismo no resiste ese ritmo.

Pero Caballero nunca ha abusado de eso, ni mucho menos. Ni tampoco es un amargado. Es un fiscal nato, un príncipe cuyo padre era uno de los escritores más importantes del país, cuyo hermano era uno de los artistas más importantes del país, cuya tía es la esposa de un ex presidente y muchos de cuyos bisabuelos y tatarabuelos fueron presidentes, ministros, etc. Él se sienta en el solio de gran señorito que le corresponde y dice que todos y todo es una mierda, y a la semana siguiente vuelve a decirlo y tiene un público amplio que lo aplaude, porque por una parte la vocación del colombiano es la lambonería y por la otra la condena del mundo refuerza la vanidad.

Caballero es pues un hombre bastante inteligente que lee bastantes libros y sabe mucho, pero el trabajo por el que se gana tal vez treinta millones de pesos o algo así es escribir diatribas antiamericanas y de ridículo aristocratismo criollo, y para eso se retira un rato de su apacible vida y les demuestra a los colombianos quién es él, el más linajudo y uno de los más cultos entre los colombianos vivos (no es muy difícil), labor que le demanda un par de horas a la semana de lectura de prensa y media hora de redacción de su diatriba.

Son las autoridades morales de los colombianos: Caballero, López Michelsen, García Márquez...

Anónimo dijo...

Carlos Zapata.

Hace poco vengo leyendo a Caballero, la mayoría de los escritos son cosas repetitivas hasta el punto de volverse cansonas, puede que sea por lo que Usted dice, no se necesita ser muy inteligente para calar en el publico lector Colombiano, eso hace que Caballero no se esfuerce, por otra parte pienso que Caballero es la imitación Andina del Galeno del Cono Sur, todas las personas así sean intelectuales son influenciados y Caballero no es la excepción además los escritos de Caballero tienen muchos errores muchos para ser el intelectual mas sagas del País, eso demuestra que tan atrasados estamos.

Jaime Ruiz dijo...

Para Carlos Zapata:

No sé quién es el Galeno del Cono Sur. Respecto a Caballero, no se puede decir que es que el nivel de sus argumentos es lo suficientemente bajo para calar en el público colombiano, pues es el columnista más leído y admirado. Se repite y es completamente previsible, y encarna los valores e ideas e inclinaciones de ese tipo de gente, pero para eso ya hay cientos de columnistas. Lo que tiene Caballero es su arte retórica, que es mejor que la de la mayoría, a tal punto que alguien tan poco afín a Caballero como Andrés Oppenheimer decía que era una de las grandes plumas del continente.

No se trata de no equivocarse ni de decir la verdad ni de tener razón, sino de escribir bien. (Eso en cuanto a que Caballero sea un escritor reconocido, obviamente en otro contexto sí se trata de decir la verdad y de tener razón.)

El problema no es Caballero sino la sociedad que se reconoce en su retórica. Yo todos los días me llevo las manos a la cabeza al enterarme de la cantidad de disparates en que creen los colombianos. Caballero sólo les da su pienso, y se lucra fabulosamente gracias a eso. ¿Qué más quisieran muchos que ganarse más que el presidente por escribir cuatro cuartillas al mes, sin necesidad siquiera de investigar nada?

Reelector dijo...

Bueno me complace saber que es Uribista, por otro lado nadie desconoce que Caballero debe ser muy culto, y con seguridad inteligente pero eso no valida para nada su posición en contra de todos y de todo, particularmente considero que a ese " Caballero " le quedaba mejor seguir despotricando desde su autoexilio en España (Creo) a donde emigro por supuestos peligros...De mi parte hace muchos años me hice la promesa de jamas leer a D'artagnan, Caballero y Lopez Michelsen, y ha sido una experiencia muy enriquecedora en mi modesto intelecto.