14 oct. 2005

Hitler guía a los jóvenes

Una de las cosas que determinó que muchísimos colombianos apoyáramos a Uribe Vélez en 2002 fue que en vez de quejarse de la intolerancia planteara precisamente la necesidad de acabar con la tolerancia de que el crimen disfruta tradicionalmente en nuestro país.
______Eso hace que a mí me entristezca profundamente que para dirigir el programa presidencial Colombia Joven hayan nombrado a un señor de nombre Hitler. Es que eso es absoluta tolerancia con el crimen, permitir el ascenso a cargos de gran relevancia social a una persona que ostenta el nombre de uno de los mayores criminales de la historia.
______Más allá de los méritos que el personaje pueda tener para ocupar el cargo, nombrar a alguien con ese nombre es un ultraje a las víctimas. ¿Cómo es que nadie le sugirió que se cambiara el nombre, trámite que es posible y rápido? ¿Qué haría alguien que recibe el nombre de Meretriz, Careculo, Bastardo, Mojón, etc.?
______Es que sencillamente a los padres del abogado, colombianos al fin, no les pareció demasiado condenable el Führer, y su hijo por lo visto no tiene ninguna incomodidad con tal nombre. Pero ése es su problema, y este blog no se dedica a cuestiones personales. Sólo es un comentario que alguien debería hacerle al presidente:
______No se nombra a alguien que se llama Hitler. Eso humilla y degrada al país.

26 comentarios:

Ricardo Sánchez dijo...

Hombre, pues si el Hitler colombiano es el mas apto para el trabajo, a mi no me podría importar menos si se llama Careculo, Hitler o lo que sea.

Forzarlo a cambiarse el nombre sería un abuso y no nombrarlo en el cargo, por su nombre, sería discriminación.

Jaime Ruiz dijo...

Es que es inimaginable escoger a un cargo relevante sin discriminación. Si no es por el nombre es por la edad, por la pinta (¿qué tal si no usa calzoncillos y en las reuniones diplomáticas se le sale el pene?), por el nivel cultural, por los conocimientos específicos, por miles de cosas respecto de las cuales el gobernante es libre de efectuar el nombramiento. ¿O es que no va a haber otra persona capaz de ocupar ese cargo?

Lo que no puede ser es que encima de todas las lacras que tenemos, entre las cuales se cuenta el antisemitismo, resulte que sea normal tener el nombre de un gran criminal. Si algún sentido tiene este blog es precisamente denunciar esa corrupción que se desliza a través de las palabras, de conceptos de apariencia inofensiva, de ligerezas y concesiones morales a las que no se les da importancia.

Cuando no se está preparado para afrontar la barbarie, cuando se acepta sin crítica la ficción hipócrita de que no se discrimina para efectuar un nombramiento (lo cual sería prácticamente un crimen), a la primera ocasión en que no parezca haber salida la gente encuentra el crimen como alternativa, bien el apoyo a un tirano que reparte las riquezas de sus enemigos, bien el odio a los ricos, bien algún mito delirante, bien la delincuencia cotidiana.

A nadie se lo debe forzar a cambiar su nombre, pero el día que una hija de uno se va a casar con alguien que no ve ningún problema en llamarse Hitler uno tiene que pensar que ya no tiene nada que ver con esa hija. Porque de otro modo llegará el día en que sea normal usar muebles producidos con piel humana.

Ricardo Sánchez dijo...

Yo entiendo a donde va usted con el punto de la discriminación pero en este caso me temo que discriminar a alguien por su nombre, si me parece inadmisible.

Entonces ningún Pablo, Manuel, Raúl, Abimael, Osama, Mohamed, Sadam, etc, jamás deberán ocupar un cargo; al menos público, según usted.

Jaime Ruiz dijo...

Bueno: Osama, Abimael, Adolfo, Pablo, etc. son nombres de pila que pueden tener criminales y puede tener cualquiera. Le aseguro que ningún político alemán se puede llamar Adolf, y no porque esté prohibido, sino porque la gente no va a votar por alquien que recuerda a ese criminal. Y tampoco se tolera que alguien llame "Adolf" a su hijo, siendo un nombre que fue muy normal durante mucho tiempo.

Pero Hitler no es un nombre de pila sino el apellido distintivo de un criminal, y sobre todo un apellido rarísimo. No hay muchos Hitler.

Si a mi casa llega alguien que se llama Hitler y siendo abogado no ha querido cambiarse el nombre, tenga por seguro que lo echo. Llevar ese nombre es hacer ostentación del crimen, es ya un crimen. Y nombrar a alguien que se identifica a tal punto con el asesinato en masa es una frivolidad intolerable.

Anónimo dijo...

Concuerdo con Usted Don Jaime, es un nombre que hace recordar cosas horribles para la humanidad, con tantos problemas que tenemos en Colombia nos faltaría que salga un Hitler criollo o alguien que lo recuerde.

Mas aun cuando ese personaje siniestro merodea por Europa, muchos jóvenes de esa territorio buscan afanosamente un líder que les conserve su identidad, motivada por la cantidad de migración que reciben, ya en Rucia los brotes xenófobos son normales igual que en otros lugares, Portugal que era el País Europeo menos propenso a ese odio ya se monto en el mismo tren que sus hermanos mayores.

Jaime Ruiz dijo...

Para el usuario anónimo:

Gracias por participar. En efecto, el ultraderechismo neonazi va aumentando día a día en Europa, y ya en su día Hitler tuvo simpatías mayoritarias en Latinoamérica. No faltaría más sino andar exhibiendo funcionarios con nombre de perro que no se avergüenzan de recordar en todo momento el genocidio.

Los colombianos judíos deberían presentar su protesta.

m t dijo...

Primero que todo es necesario conocer lo que piensa y conoce este joven sobre el personaje Hitler.

Luego, y si rechaza a Hitler el asesino y rascista, necesita hacer un acto publico de rechazo a lo que Hitler representa, lo que significaria un cambio de nombre.

Puede que eso representara una decision entre aceptacion o rechazo del 'honor' que sus padres hicieron con el nombre, pero precisamente se trata de que el cargo es liderar la juventud y quienes organizen el mundo futuro. Y ya hay demasiados signos de que los jovenes europeos quieren avivar al muerto, puede que esa ingenuidad cueste mas que antes en el mundo de hoy, y por eso mismo la memoria hay que aclararselas y rechazar de nuevo lo ocurrido. Esto ya no es asunto de judios, esto de todos sus descendientes hibridos, y de los demas. Un movimiento de este tipo, abierto y respaldado indirectamente por un pais, ES INACEPTABLE en America. Por eso somos el nuevo mundo, porque no queremos el legado destructor del viejo mundo.

Esta es una prueba a la juventud colombiana y es mas bien una gran oportunidad de demostrar su contextura, asi es como lo veo. Y en ese sentido tomo la critica de Ruiz. Pero no se puede ni discriminar por un nombre ni ser coautor de genocidios anunciados.

la exsra de lenin dijo...

a mi me parece unapendejada desvirtuar a alguien por el nombre... y que lo diga yo.

Jaime Ruiz dijo...

Para m t:

Pues yo no le pediría a nadie el cambio de nombre porque es una cuestión personal, sólo creo que quienes querían nombrar a ese señor deberían habérselo sugerido como condición para el nombramiento. Él es muy libre de tener el nombre que quiera, pero un país que ya es reconocido como la patria del crimen no debería sumar a sus vergüenzas el tener entre sus cargos de cierto nivel a alguien que proclama en su nombre el genocidio.

Da igual lo que piense ese joven sobre Hitler. Si existiera la máquina del tiempo y fuera posible trasladarlo a una ciudad alemana de los años treinta, sin duda iría derechito a un campo de concentración por tener rasgos negroides. No es el problema, no hay nada con él ni con el nombre que tiene, sino con el gobierno que se carga esa mierda encima.

Respecto a la imagen del Nuevo Mundo como renuncia al legado destructor del viejo, hay que empezar porque en varios milenios no se encontraría en Europa una belleza como Abimael Guzmán, una hazaña como la guerra de la Triple Alianza, en la que fueron masacrados por motivos racistas el noventa por ciento de los varones paraguayos y la orgía infinita de corrupción, mentira, parasitismo, crueldad, indolencia, servilismo, chabacanería y descenso biológico que es la vida latinoamericana.

El mismo Germán Arciniegas es un hombre cuyo prestigio no puede salir de las fronteras locales y cuyas teorías harían sonrojar a cualquier persona que conozca un poco la historia. Basta con pensar la frecuencia con que sus teorías son citadas por ejemplo en EE UU o Canadá, donde tienen razones para creer algo así y donde sí se emigró para construir la utopía, para captar la estatura del personaje.

No quiero juzgarlo sin conocer más que citas breves y comentarios mínimos, esos cuentos de la paternidad americana de la modernidad son poco serios. Pero aparte el único libro que leí de él, que no pude terminar, una historia rara sobre Simonetta Vespucci, estaba espantosamente escrito y editado.

Sólo pretendo refutar lo que usted dice.

Jaime Ruiz dijo...

Para la ex sra de Lenin:

Hay nombres que son propaganda del holocausto. En realidad se vuelve como un argumento circular, puede que llegue el día en que un genocida empiece a perseguir a todos los que tienen nombre de perro.

El suyo en cambio me gusta, parece como la huella de una experiencia amorosa fallida con un hombre serio y ambicioso pero con excesiva vocación funcionarial y tal vez algo de temprana alopecia.

m t dijo...

Usted parece que es una autoridad en TODO, entonces no hay replica que valga, porque lo que parece es que al discurso suyo hay solo permiso de hacerle venia.

No faltaba mas, yo no tengo 'buenas rodillas'.

Jaime Ruiz dijo...

Para Mary T.

Precisamente no soy una autoridad ni nada parecido en casi nada, pero eso no quiere decir que no tenga derecho a discrepar de cuentos que me parecen delirantes, como los de Germán Arciniegas.

Y si compartir una opinión o no poder refutarla es lo mismo que ponerse de rodillas o hacer la venia, la cosa parece digna de un psicólogo: las opiniones van un poco más allá de las necesidades personales de afirmación, los griegos decían "la verdad es la verdad la diga Agamenón o la diga su porquero".

En cambio para mí hay un problema moral grave cuando uno no dice lo que piensa para hacer sentir bien a personas cuyo orgullo se va a ver lastimado porque uno piensa de otro modo. En realidad, el hablar sin pretender halagar al interlocutor es algo que a la gente como yo le resulta grato, la sensación de que al otro lado hay alguien limpio y recto, que no va a juzgar las cosas por lo que tengan de reconocimiento sino por lo que tengan de verdad. Es otra clase de respeto y otra clase de cortesía, pero parece que hay gente que prefiere la zalamería, y ciertamente tiene poco interés en los argumentos.

Digo esto porque EXACTAMENTE es lo que hay con todos los nacionalismos, que en lugar de poner a la gente a reconocer sus formas de mejorar su vida y de asimilar el mundo, la convencen de que ya es maravillosa y no necesita aprender nada. Detrás de los demagogos nacionalistas hay lo mismo que detrás de todos los demás zalameros, la manipulación de las debilidades ajenas.

Francamente, es lo que diría de Germán Arciniegas, que llegó a tener renombre en Latinoamérica por lo mucho que convertía a nuestra miserable y primitiva región en el centro del mundo.

m t dijo...

Gracias Jaime, por todo su esfuerzo a mejorarnos, pero todavia me quedan unos añitos de vida para ver el que usted reconozca cuando este errado en algo, o que no sabe algo.

A eso me refiero.

No conozco al personaje Arciniegas, y ya lo reconoci, lo que no me averguenza. Ni tampoco ando pregonando que conozco otros, en otros campos, que usted desconoce.

Me parece que la interpretacion del nuevo mundo tiene sentido, porque fue un encuentro de dos mundos diferentes, y lo que se genera de eso es una prole con carcteristicas de vigor que ademas absorben y adaptan el conocimiento general de la vieja europa a un mundo donde mucho de elementos modernos y tecnicos estaban ausentes. Eso es irrefutable, comprobado con el avanze y aporte de paises como USA, por ejemplo.

Es tanto asi, que hay importacion de conocimientos a europa, creados por aca, en el 'nuevo mundo' fromado de ese encuentro.

Yo no veo el problema con que alguien nacionalista al extremo, como usted dice de Arciniegas, de 'en el clavo' con una interpretacion aceptable para muchos otros fuera de su 'gremio'.

Pero si que agradezco me complete la informacion con su punto de vista.

Ademas, no soy hipocrita, por eso estoy de acuerdo en que si uno discrepa de algun concepto lo diga, y con la verdad. En eso creo llevarle la delantera. O no?

DieGoth dijo...

Dejémonos de pendejadas: hay cosas que son políticamente incorrectas. Al menos a Uribe nada le hubiera costado proponerle a este sujeto, antes del nombramiento, costearle los trámites de cambio de nombre alegando que no quería tener ningún Hitler en su nómina. Si no aceptaba, era porque el respeto a la ignorancia/maldad de sus padres está por encima del servicio a la comunidad, así que no era apto para el puesto.

Jaime Ruiz dijo...

Para Mary T.

Lo que quiero es que me fuercen a reconocer que estoy equivocado demostrándomelo. No me siento capaz de reconocerme equivocado por cortesía. Eso está por encima de mis posibilidades. Lo de reconocer que no sé algo es más raro, ¿alguna vez he dicho que sé de física, de fútbol, de biología...? No me parece un argumento serio.

Lo que conozco de Arciniegas, ya lo he explicado, es poquísimo. Sólo esa idea de que Europa no era nada sin América. Es un disparate lo del encuentro de los dos mundos, las ciencias, las artes, las religiones, las filosofías, las organizaciones políticas y jurídicas de Europa no aprendieron nada de las de América, sencillamente descubrieron un continente nuevo. Es verdad que eso era a la vez el descubrimiento de casi todo, pero también lo es que más de mil años antes se conocía la redondez de la Tierra. También que en México y Perú había grandes civilizaciones, pero por una parte su nivel de desarrollo era bastante próximo al de Egipto y Mesopotamia antes del surgimiento de la civilización griega, y en algunos aspectos muy inferior, como en el uso de la rueda. Y aun así los valores de esas civilizaciones se perdieron por el mismo exterminio a que fueron sometidas.

Lo que hay después en Norteamérica, y sólo en Norteamérica, es un asentamiento de disidentes europeos y el surgimiento de un nuevo país basado en mitos religiosos sincréticos (cristianismo más valores paganos germánicos) y a la vez más modernos. Eso no quiere decir que se hayan encontrado dos mundos, sino que una sociedad encontró un nuevo asentamiento.

Tras la destrucción de Europa en el siglo XX es normal que el centro de las tradiciones intelectuales europeas se trasladara a EE UU, por ser el país más abierto y moderno.

No me parece que tenga que ver con el encuentro de dos mundos, sino más bien con el ridículo y lamentable orgullo que transmite la biodiversidad o los paisajes. Esos "mundos" son a la vez ajenos y propios a todos los hombres. No son una herencia como la cultura, como una lengua o una religión o una forma de hacer las cosas. No puede haber relación entre los paisajes del Nuevo Mundo y sus desarrollos tecnológicos, a tal punto que todos han tenido lugar en EE UU y ninguno en Latinoamérica.

Cualquier visión complaciente sobre la vida latinoamericana me parece ya el borde del crimen, pues lo que ha habido es uno tras otro déspotas y miserables del tipo Castro o Chávez.

Lo de hipócrita no lo decía por usted, sino por su reproche de que a lo que yo escribía sólo cabía hacerle venia. Es decir, explicaba que yo no podía ser hipócrita para no defender mis ideas por cortesía.

Jaime Ruiz dijo...

Para Diegoth: exactamente, el problema no es del joven sino del presidente que no debería haber nombrado a alguien que ostenta ese nombre.

m t dijo...

Daria mucha risa que los nombres de foro/blogs ahora resultaran tener una historia 'negra' o vampiresca, y se tengan que cambiar, esto al menos no cuesta dinero.

No tengo tiempo de responderle a Ruiz ahora, quizas regrese luego.

Respondón dijo...

No es raro que el muchacho se llama Hitler, pues es el mismo fenómeno que nos provee de Jhon Jairos, Deisys, y demás atrocidades. En fin, es cuestión de clase social. Los pobres nombran así a sus hijos, porque creen que los nombres con pinta extranjera dan poder y movilidad social. Comparto plenamente el concepto de Jaime, en el sentido de que una persona con el nombre de Hitler no debe ser nombrado a un alto cargo del estado porque humilla al pais--pero celebro que un Hitler criollo, nacido (se presume) en condiciones no muy favorables, puede llegar a un alto cargo aunque el cargo obviamente es inútil y el muchacho bien puede ser un lagarto mayor.

Jaime Ruiz dijo...

Para Respondón:

Yo estoy seguro de que sin faltar al respeto al postulante alguien podría haberle sugerido que se cambiara el nombre. Sin duda le haría un favor. Y es probable que sin llegar al ultimátum ni al chantaje lo hubiera aceptado. ¡Ya tenía la excusa para justificarse ante los padres! Salvo que esté orgulloso de su "tocayo". En ese caso no deberían haberlo nombrado.

Aparte, Hitler no es un nombre. John Jairo es un nombre evangélico compuesto y bilingüe, Daisy es un nombre inglés, etc. Hay muchas variaciones a ese respecto, no es lo mismo llamarse Henry (pronunciado Jenri) que James (pronunciado James), pero eso no es lo mismo que llamarse Ferney, y aún es más triste Duberney y así, nombres inventados.

Yo pensaba que no habría nada peor que los nombres inventados hasta que apareció Hitler. Si yo fuera novelista pondría un personaje que se llamaría "Káiser".

Anónimo dijo...

"Lo que quiero es que me fuercen a reconocer que estoy equivocado demostrándomelo. No me siento capaz de reconocerme equivocado por cortesía..."

Por años de años nos hemos empeñado en ver todo lo que América le debe a Europa, y podrían formarse bibliotecas para recoger los millares de libros en donde se hace el recuento de las influencias europeas que han venido mdelando la imagen americana. Papini señaló la inferioridad de América por no haber sido capaces de devolver en alguna forma el infinito beneficioque de Europa hemos recibido.

Panw llegaba al extremo de pensar que todo lo que llegaba a América de Europa se degeneraba a partir del hombre.

Dentro de la primera mitad del siglo XVI se publicó un libro llamado De las revoluciones que marca el naciomiento de la ciencia como principio de la Edad Moderna.
Copérnico es el autor que un día cayó en la tentación y fue de peregrino a conocer la ciudad de Roma. Lo que encontró cambió el destino de su vida.

No fue el esplendor de las ceremonias religiosas ni la extraña visión del centro de la cristiandad, sino el anuncio de que un genovéz había descubierto la redondez del mundo... y eso no fue hace mil años como Ruíz lo dice en sus comentarios: "pero también lo es que más de mil años antes se conocía la redondez de la Tierra".
Es más: Pudo intuir Copernico que ahí mismo cambiaban los fundamentos de la ciencia.
Si con el descumbrimiento de América se rescataba el eslabón perdido en la cadena del progreso intelectual, la no presencia de América había autorizado a formular una serie de teorías que, vueltas dogmas, dominaban el panorama de la inteligencia europea.

La misma carta que Vespucci que animó a Copérnico animó a Tomas Moro en otra dirección. Moro leyó el mismo relato y encontró que en ese hemisferio donde, según los filósofos, la Tierra era inhabitable se eonctraba una sociedad civil, la del Brasil, fundamento de su Utopía.
Eso en cuanto a sus desatinados comentarios sobre Arciniegas.

"Da igual lo que piense ese joven sobre Hitler".
Y más adelante dice: "Salvo que esté orgulloso de su "tocayo". En ese caso no deberían haberlo nombrado".

En fin... le ocurre lo de algunas personas: no hace falta con contradecirlas. Basta con esperar: lo consiguen ellas solas.

Jaime Ruiz dijo...

No encuentro a ningún Panw en google, pero lo que sí vale la pena recordar es lo que decía Denis Diderot sobre los europeos trasplantados a otras tierras: que en contacto con la esclavitud iban cayendo en hábitos de indolencia y crueldad que redundarían en un daño moral perdurable. Algo que para mí es evidente en todas las regiones en que hubo esclavitud, es decir, de entrada, en toda América Latina.

Acerca de la redondez de la Tierra, era conocida por gente como Eratóstenes de Cirene en el siglo III antes de Cristo. Otra cosa es que sólo en el Renacimiento se accediera a esos conocimientos antiguos y a la vez hubiera energías suficientes para una aventura semejante. En todo caso, ¿qué mérito les cabe a los americanos de eso? ¿Qué tenía eso que ver con las ideas de "Panw"?

Eso mismo se puede decir de Tomás Moro: obviamente la modernidad tiene mucho que ver con el descubrimiento de América, pero el mérito de la población del continentes es más o menos como lo que le debe la historia del arte a la modelo de la Gioconda.

Y respecto a las opiniones de nuestro Hitler, yo no veo ni la sombra de una contradicción. Es conocido el dicho de que "el texto fuera de contexto es un pretexto". Si mañana va un candidato a monje a un monasterio es normal que el abad diga: "No importa cuáles sean las virtudes y las creencias de ese joven, si tiene senos y va vestido de mujer, no lo admitiremos". Pero va y resulta que lo admiten, por ejemplo porque acepta operarse y vestirse de hombre, pero descubren que tiene un crucifijo obsceno. Entonces el abad diría, PORQUE ES OTRO CONTEXTO: "No toleraremos a alguien que no observe los valores castos de nuestra comunidad".

Es decir, Hitler no debería ser nombrado aunque fuera el más ferviente antinacionalista y antisocialista del planeta. Un país democrático no nombra a alguien que ostenta semejante nombre. Pero si resulta que además es simpatizante de su tocayo, pues con menos razón se lo nombraría.

Anónimo dijo...

"En fin... le ocurre lo de algunas personas: no hace falta con contradecirlas. Basta con esperar: lo consiguen ellas solas"

No se preocupe, esto le ocurre constantemente al autor de la frase, sólo que esta demasiado inflado de aire caliente para darse cuenta de que lo hace.

;)

DieGoth dijo...

Bueno, el perrito de mis sobrinos se llama "Kaiser", y es tan temible como un paquete de algodón untado de Coca Cola.

Claro, un perro es un perro, y un humano es un humano. Llamar "Hitler" a un perro no es políticamente incorrecto. Hasta sería gracioso encontrar una familia con trío de perros Hitler, Mussolini y Stalin. Sólo les faltaría el gato Eisenhower y el loro Churchill para completar el cuadro.

En Brasil hay una cerveza llamada Kaiser, y no creo que quienes la tomen experimenten un repentino sentimiento antisemita o siquiera alguna nostalgia prusiana. Simplemente una cosa es un perro o una cerveza, y otra cosa es un hijo y todo lo que se espera y se aspira lograr con él.

Quien aspira tener un perro llamado "Hitler" o "Kaiser" tal vez podría estar pensando en un feroz guardián que aleje a los merodeadores, o en el caso de mi sobrino, divertirse con un pincher que apenas podría valerse de su nombre para espantar las moscas.

Pero quien llame a su hijo "Hitler", o está aspirando a que éste movilice masas hacia el genocidio, o en el caso de una ignorante familia colombiana que seguramente no comprenderá ni el 10% de la historia de la Segunda Guerra Mundial, se trató de un hijo parido como se trae a la luz el producto de una diarrea: con gran alivio por cumplir la función corporal urgente, y apurarse a deshacerse de ella con el menor esfuerzo y compromiso posibles.

Un niño que es registrado con el nombre "Mierda" padece del crimen ético de sus padres, hasta el primer día en que tenga edad legal para tramitar su cambio de nombre.

Desde ese momento, cada día que pase sin cambiarlo, por más respeto a los padres que pueda tener, le hará honor a su nombre.

Jaime Ruiz dijo...

Para Fiona:

Usted es una de esas personas que es mejor tener de amigas.

;) ¿Eso del comienzo de la línea quiere decir "abrazo"?

Para Diegoth: Bueno, "Kaiser" es sólo la palabra alemana que quiere decir "César". "Zar" es lo mismo. Esas naciones nuevas querían asimilarse todo lo posible a Roma. El caso es que lo de poner a los perros el nombre de los enemigos es tradicional, y parece una forma de degradarlos (a los enemigos, no a los perros, claro). Se diría que el "Káiser" es un nombre de perro que empezaron a usar los británicos y franceses en la primera guerra mundial, y en Colombia tuvo fortuna por algo de la soronidad del nombre. Más o menos lo mismo que "Trotski". Yo creo que por cada colombiano que sabe quién fue el político comunista, hay diez que sólo han oído el nombre de perro.

Respecto al funcionario, yo siempre vuelvo a lo del comienzo: que se llame como le dé la gana, el problema es de un gobierno que nombra a alguien que tiene ese nombre.

Respondón dijo...

Diegoth: Tu comentario sacó de mi lejana memoria el Show de Mary Tyler Moore, de los 70. Lou Grant (Ed Asner) le cuenta a Mary que está cuidando un cachorro abandonado, muy tierno y dócil, disponible para quien quiera hacerse cargo de ella. Y cómo se llama el perrito?, le pregunta Mary. "No sé, para mí se llama Hitler."

Roberto Iza Valdes dijo...
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