7 nov. 2005

Dos Colombias

Al cumplirse veinte años del asalto al Palacio de Justicia, son muchas las reflexiones que surgen y muchos los inte- resados en llevar el agua a su molino, en ofrecer interpreta- ciones favorables a sus intere- ses y aprovechar el recuerdo de los hechos para reforzar su posición. Es imposible en- tender a Colombia sin darse cuenta de que es un mundo perverso y a la vez absurdo, una especie de Triángulo de las Bermudas en el que el sentido de los términos y de las acciones se invierte, de tal modo que los que, por encargo de Pablo Escobar, organizaron la toma del Palacio son hoy los que más alto gritan contra la impunidad, después de que unos políticos frívolos y venales les ofrecieron precisamente impunidad, poder político y cantidades ingentes de dinero público para que se convirtieran en sus aliados. Pero esa situación en apariencia novedosa sólo vino a reproducir una fractura que arrastra la sociedad desde la misma Conquista, y que pone de un lado a los que no trabajan y se quedan con todo y del otro a los que trabajan y apenas sobreviven. El asalto de un grupo de asesinos contra la sede de la justicia es como una metáfora de la resistencia de ese viejo orden al avance del derecho y de los valores de la sociedad liberal: es la forma en que han dominado a Colombia durante cinco siglos.

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4 comentarios:

Anónimo dijo...

Julio.
hay algo interesante de lo que Usted escribe sobre Gaviria, para mi no fue un gobierno tan devil sino mas bien complise tanto asi que sigue haciendo politica para todos esos parasitos.

Jaime Ruiz dijo...

Para Julio:

Yo creo que Gaviria ya ha demostrado con episodios como los de Fujimori y Chávez ser un político sin categoría, un oportunista. La Constitución del 91 en ese sentido era una concesión a los mismos que se oponían a la apertura. Parecía el milagro con el que debilitaría a la oposición.

Pero esa constitución lo que hace es garantizar un gasto extraordinario del Estado, y fuerza unos impuestos terribles a favor de los parásitos y contra el Estado.

El Juli dijo...

Profe, aqui le dejo esta perlita para que la medite:
http://eltiempo.terra.com.co/proy_2005/proy_palacio/personajes_palacio/home/ARTICULO-WEB-INTERNA_SECCION_PROY_2005-2597018.html

Jaime Ruiz dijo...

Para El Juli:

Ese artículo ya lo había citado en el post (en "Pensemos") y lo que a mí me llama la atención es que ya entonces todos los interesados sabían que la cosa provenía de los extraditables.

¿Pretende usted que la declaración de ese señor de algún modo inculpa a los militares? No me parece que sea el punto importante, más bien noto con preocupación que eso es ponerse en el lugar de los terroristas. Vamos a admitir que es así, siendo que yo sobre las circunstancias concretas no sé nada y a lo mejor hay alguien que piensa que no es así, que el fuego no provenía de los militares. Pero admitiendo eso, podrían haber pensado que la alternativa era demasiado costosa para el Estado, pues los terroristas no pensaban irse así por las buenas. ¿Quiere que vayamos a condenar esa acción de los militares? Con mucho gusto la condenamos, el problema es que los que ordenaron esa toma han adquirido poder político gracias a una serie de crímenes semejantes y la sociedad, la gente rica, los apoya. Es decir, es muy peligroso ir encontrando fallos en la conducta de los militares para terminar justificando a los terroristas. No se puede decir "Cuando me acerqué a la anciana en la ópera a sacarle el collar que había guardado en el bolso y me descubrió, pegó tales gritos que echó a perder la representación". Eso es grotesco. El problema es que alguien vaya a secuestrar a los representantes de la ley para destruir por ese medio la institucionalidad.

Por si le interesa, aquí hay un comentario sobre las respuestas que dieron tres dirigentes del M-19 respecto a su relación con Escobar.
Gracias por participar.