18 dic. 2005

El derecho a la erección

Las objeciones que algunos tenemos al sueño totalitario no proceden tanto de comprender la incapacidad del Estado para remediar todos los problemas, sino mucho más de la amenaza de degeneración social a causa de la pérdida del sentido de res- ponsabilidad. En realidad ambas cosas van juntas, a medida que se impone el «ideal» totalitario se pierde por completo la noción de lo prioritario o importante y la única estrategia vital de la gente es sobrevivir y complacer al poderoso. Sería muy bueno tomarse el trabajo de leer las historias que se cuentan de la Rusia soviética y de los países de Europa central sometidos a su dominio.
______Pero nadie debe pensar que el único mecanismo de los tiranos o de los totalitarios es el terror: también recurren con frecuencia a corromper a sus víctimas. De hecho, el totalitarismo es inimaginable sin un estado de degradación moral de la comunidad, como el que sobrevino en Rusia y Alemania tras el horror de la primera guerra mundial. En el caso alemán influyó además decisivamente la derrota, la crisis política y económica de principios de los años veinte y sobre todo la Gran Depresión, que hundió de nuevo en la hambruna a una sociedad que a duras penas se había repuesto de la precedente.
______La inclinación totalitaria es casi natural en sociedades en las que permanece el recuerdo de la esclavitud: hay una noción muy vaga de los derechos y responsabilidades de todos, es muy fácil convencer a la gente de que el despojo de unos cuantos es un acto de justicia, o de que todo el problema es formar parte de los que sacan provecho de la situación. Es muy diciente el dicho colombiano de que «lo malo de la rosca es no estar en ella».
______La reciente aprobación en el Congreso, sin quórum y aprovechando la indisciplina de los representantes del pueblo, de una ley que impone la inclusión en el Plan Obligatorio de Salud del Viagra forma parte de esas medidas corruptoras. No hace falta que los promotores de dicha ley pertenezcan a partidos totalitarios, aunque el más destacado, Venus Albeiro Silva es de Alternativa Democrática: la «alegre» medida hace populares a sus promo- tores, y nadie asegura que no les dará buena cantidad de votos.
______El hecho de que tan graciosa medida cueste, de llegar a aprobarse en el Senado, 700.000 millones de pesos ya es un escándalo. ¿Es que, sin salir del terreno de la salud, no hay cosas más urgentes en las cuales gastar el dinero? ¿No se quejan de que se muere mucha gente, niños en particular, de enfermedades fácilmente curables? Ahí está la labor de los congresistas que promueven tan simpática medida, siguiendo a la añorada Íngrid Betancur, que al menos no repartía Viagra comprado con recursos públicos.
______Pero más grave es que se acostumbre a la gente a pensar que el gobierno debe remediarle sus problemas de «disfun- cionalidad eréctil». Una degradación semejante de la noción de responsabilidad personal sólo es comparable a los crímenes ma- yores del totalitarismo, pero apenas merecerá atención en nues- tro desgraciado país. No tardará en convertirse en un «derecho».

4 comentarios:

DieGoth dijo...

Y luego alquien exigirá el derecho a la liposucción, ya que no es justo que sólo los ricos puedan esculpir su figura.

Todos esos repugnantes oportunistas, como la ex deportista y el integrante del comunismo "democratizado" sugieren que el Estado puede garantizarle la felicidad a la gente. Sólo basta con acabar la corrupción apretando un botón, y entonces de manera mágica habrá mucho dinero para resolverle la vida a cualquiera.

Claro, que ese botón es el mismo que abre las puertas de la corrupción: agrandar al Estado. Como el Estado es corrupto y no alcanza el dinero para hacer feliz a todos, hay que agrandar al Estado creando más maneras de controlar el dinero. Es sólo que controlar el dinero en la jerga de AD significa apropiarse de él y gastarlo en conseguir votos, e inclusive de abaratarle las salidas semanales a más de un parlamentario flojo de hombría o parlamentaria con pareja poco capaz.

Anónimo dijo...

A mi me sorprendió la aprobación de otras leyes (entre ellas la forestal), donde queda demostrado que la ministra de medio ambiente no sirve para un reverendo c..........

Jaime Ruiz dijo...

Para Diegoth: siempre discuto con los que piensan que la corrupción es el origen de todos los males del país. También se puede ver al revés: el peor efecto del ensanchamiento del tamaño del Estado no es la corrupción. Es mucho más grave la contracción de la economía que produce. Y todavía más la desmoralización. Si algo lesiona a Colombia, a toda Latinoamérica, es que la fuente de la riqueza no sea el trabajo o la empresa sino el empleo público. Y me refiero a un contexto en el que no hay corrupción. Sobre la corrupción se exageran las cuentas, comparado con los puestos superfluos del Estado, el coste de la corrupción es casi insignificante.

Lo más odioso es el silencio de los demás. En Colombia casi no hay una opinión divergente de la de esos personajes. Respetar los recursos comunes parece ponerse de parte de los ricos.

Jaime Ruiz dijo...

Para el anónimo de las 8:04 AM:

Bueno, lo relativo a la ley forestal habría que discutirlo. ¿Dónde está el problema de explotar la madera? No estoy defendiendo esa ley porque no la conozco, pero no me opongo a las explotaciones forestales por principio, y sí he comprobado muchas veces que el ecologismo es una bandera supersticiosa que manipulan los mismos de siempre. (El respecto le recomiendo leer una entrevista que copié en el Archivo de País Bizarro y que le hicieron a un ecologista disidente.)

El único referente que tengo sobre la Ley Forestal es un artículo de Alfredo Molano que apareció ayer en El Espectador, pero como es un discurso que parte de que los empresarios son los malos y el bosque importa más que la prosperidad de la gente...

En fin: todos nos ocupamos de los temas que nos preocupan. El caso es que aquí hemos intentado discutir la ley del Viagra con más argumentos que la mera estigmatización.