20 feb. 2006

Confundir la causa y la consecuencia

A pesar de lo difundida que es la versión según la cual la izquierda en Colombia no obtiene votos suficientes para acceder al poder debido a que no consigue diferenciarse de forma rotunda de la guerrilla, aquí se intenta demostrar que no consigue votos por otro motivo, porque lo que defiende son sólo los privilegios de una minoría y un orden que siempre resultará impopular, que sólo persiste en la medida en que se imponga mediante el terror.

En un fragmento deslumbrante, Friedrich Nietzsche definió como uno de los mayores errores la confusión entre la causa y la consecuencia, y puso como ejemplo lo que ocurre cuando uno está durmiendo y oye cañonazos a lo lejos: la mente crea una historia que da lugar a los cañonazos, que resultan ser la consecuencia de lo que ocurre en el sueño y no su causa.
______En un error de ese tipo incurre el escritor Héctor Abad Faciolince, que atribuye el que la mayoría de los colombianos humildes no apoyen a la izquierda a la más bien innegable proclividad de ésta a las afinidades con la guerrilla. De hecho, es algo que oigo con frecuencia: si rompieran claramente con la guerrilla, tendrían más apoyos.
______Más allá de las buenas intenciones del columnista, parece que se le olvida que esa izquierda es ante todo representativa del sindicalismo estatal y de los universitarios, que éstos son sectores sociales privilegiados que están por encima de cualquier evaluación de su productividad y que su ventaja procede en gran medida de la actividad guerrillera. Es que eso de ser «izquierda» es precisamente la voluntad de acabar con cualquier vestigio de democracia liberal porque en un mundo competitivo se perderían todos los privilegios de los funcionarios y de los doctores.
______Y como de lo que se trata es de sostener un orden predemocrático en el que al que no tiene contactos para entrar en el Estado ni para exhibir títulos se lo excluye de forma brutal, es obvio que las posibilidades de convencer de un sector político como ése sean nulas, y que la única forma eficaz de imponerse sea el terror.
______Es decir, hay guerrilla porque la izquierda no gana elecciones, y no al revés. Y el secreto último de todo orden esclavista es precisamente la capacidad de un grupo de organizarse y luchar. Toda la vida colombiana se podría resumir en ese dominio que ejercen los grupos oligárquicos que rodean al Partido Comunista y a las demás sectas universitarias por el terror en las zonas apartadas, pero también del monopolio de la información que difunden los medios y de las escuelas.
______Pero es que la discusión resulta casi ociosa. La ponderación y la sensatez de Abad sólo son aliños que permiten pasar el plato fuerte de la diatriba caballeresca. Esta semana nos enteramos de que las FARC se han fortalecido durante el gobierno de Uribe, y aprendemos a hablar con asco de las presas de pollo que los estadounidenses quieren «botar» en Colombia.
______Da lo mismo: en nuestro país el negocio típico de los ricos es precisamente la «justicia social», y no cesan las exigencias de legalización de las drogas. Como es algo que en ninguna parte se va a aprobar, fácilmente se hace la ridícula transferencia de la culpa y se sigue tolerando el narcotráfico y justificando a quienes ya lo han «legalizado». Es exactamente lo que dice el cineasta Sergio Cabrera, que está bien que las FARC legalicen el comercio de drogas en las zonas que controlan.

4 comentarios:

DieGoth dijo...

Jaime, pero la mayoría de los colombianos sí creen lo que Abad dice. Entonces precisamente por eso, y por aplicarlo al sistema electoral que se basa en lo que la mayoría de la gente crea, es que tiene razón en la práctica: si la mayoría de la gente cree que la izquierda no ha roto lazos con la guerrilla, y la mayoría de la gente aborrece a la guerrilla, eso explica la animadversión y la apatía de la mayoría de la gente a la hora de votar a favor de la izquierda colombiana.

Anónimo dijo...

JORGUE.

Muchas cosas se hacen con el deseo y esa es una apuesta constante en Colombia, cada día se trata de fortalecer la idea de que por que existe guerrilla la Izquierda Política no es viable pero al mismo tiempo se le pide a la gente que en forma de rechazo a la violencia guerrillera se vote por la “Izquierda Democrática” una forma muy diplomática de explotar el terrorismo, lo que pasa con el discurso de la Izquierda es que se volvió monótono gracias a el Partido Liberal (eso de lo Social) y la gente ya relaciona esas promesas con corrupción y multiplicación de la pobreza, realmente esa estrategia motiva a muy pocos del electorado. La Izquierda como el Partido Liberal conoce las limitaciones de explotar lo Social pero cuando buscan otra forma de llegar al pueblo se encuentran con que tendrían que reformarse totalmente y entonces dejarían de ser lo que son y lo que representan.

Para mi la Izquierda seguirá siendo minoría por que los crecimientos que han experimentado fueron gracias estar en la sombra del terrorismo y no conocen otra forma que se acople a la visión que tienen de sociedad, al Partido Liberal tampoco le veo mucho futuro, un grupo de arribistas y de representantes de un gremio compuesto por pichones que le apuestan a componer una Autocracia y la forma en que lo ven posible es manteniendo los privilegios de quienes los patrocinan, toda la esperanza esta pegada al nombre del Partido y la creencia de que la gran mayoría del pueblo es “Liberal” gran fiasco que se van a llevar cuando terminen las elecciones Parlamentarias, la estructura electoral que se a compuesto en Colombia no los favorece, los votos amarrados que tenían han emigrado a otras agrupaciones y esa gente no vota por logotipos y el voto de opinión es su enemigo.

Jaime Ruiz dijo...

Para Diegoth: No, yo creo que la gente no apoya a la izquierda porque lo que propone no es real. Genera grandes resistencias y miedos, y convence a muy pocos. La gente quiere tener todo lo que tienen los gringos, disfrutar de la vida, eetc. La justicia social y la educación y la salud interesan sólo a los profesionales de esas cosas, que están por encima del resto de la sociedad, que quieren educarla y organizarla según su utopía.

La izquierda y la guerrilla son la misma cosa. Cuando se piensa que la guerrilla sacrifica a los campesinos y los aterroriza de forma brutal se trata del mismo fenómeno por el que hay guerrilla. Si los campesinos apoyaran a la guerrilla no habría terror, ni tampoco resistencia militar. No habría tardado en surgir el militar golpista dispuesto a entenderse con la guerrilla. O la desbandada del ejército y el cerco de las ciudades.

La gente no cree que la izquierda tenga que ver con la guerrilla, porque en tal caso la acosaría. Lo que pasa es que a la izquierda no la entienden, no ven por ninguna parte las ventajas del hombre nuevo ni de la justicia social.

Jaime Ruiz dijo...

Para Jorge:

Siempre se vuelve a lo mismo, si hay democracia la izquierda pierde porque la gente sólo ve que mejoran los funcionarios estatales. Para que triunfe esa izquierda tendría que haber una fuente de grandes riquezas como el petróleo, que permitiera financiar ese ascenso. Tal vez su última oportunidad fue el gobierno de Samper.