19 may. 2006

Lo malo de cargarse con funciones

A Borges lo obsesionaba la capacidad de la metafísica de ir más lejos de lo que la imaginación permite. Una vez declaró que todos los prodigios de la literatura fantástica eran insignificantes en comparación con el invento de la trinidad. ¿Cómo puede concebirse que una cosa sea al mismo tiempo tres cosas? En un cuento de una serie humorística que escribió con Adolfo Bioy Casares incluso hay una niña que muere porque su abuelo teólogo tiene en el sótano una representación de ese imposible. Bueno, los prodigios imaginativos y conceptuales de nuestro muladar habrían despertado en el gran escritor un profundo desprecio: sólo son trampas de unos rateros y asesinos, los que proliferaban en los años setenta y ochenta en las facultades de Derecho: ¿habrá quien se haya puesto a pensar que el verdugo que mató a José Raquel Mercado pudo ser uno de los redactores de la Constitución? ¿Y que muchos de los que después han alcanzado cargos jerárquicos en la judicatura pudieron planear la toma del Palacio de Justicia? Tal es nuestro país y tal vez ni siquiera al cabo de varios siglos se llegue a avanzar mucho en la humanización plena. Los mismos que esperan prosperar gracias a que esa clase de crímenes siguen, se permiten dar clases de buenos modales.

Ver definición

4 comentarios:

Carlos Gnecco dijo...

o que tal un hijueputa arriero que llega a la presidencia?

Anónimo dijo...

Muy interesante su blog , desde lo más recondito de Macondo, los invito a visitar http://miscaricaturas.blogcindario.com/ , una nueva forma de ver las noticias

zangano dijo...

anonymus,debieras tambien recomendar el blog de jaimito una forma decimononica de ver y entender la realidad colombiana

Jaime Ruiz dijo...

Este zángano sí da pesar, lo que supera a lo decimonónico es tratar al contradictor con diminutivos. ¿Qué es lo moderno? Andar pensando en resolver los problemas económicos con fórmulas de Keynes.

Una caricatura de un colombiano bobo creada por un colombiano muy bobo. Triste, la verdad.