4 ago. 2006

Un mundo que se desvanece

Por Wilfredo Moreno

La última columna de Pedro Medellín es muy llamativa porque deja al descubierto la añoranza de un mundo que se desvanece.
______Pedro Medellín no tiene un problema porque algunos empresarios supuestamente hagan negocios con el Estado, sino porque la concepción de la burocracia ha sufrido cambios dramáticos. Después de la recesión de los noventa hay una relación diferente entre la clase política y la empresarial, la fuerza de los grupos económicos hasta entonces radicaba en tener gran cantidad de negocios que iban desde cerveceras hasta empresas de la industria del entretenimiento pasando por aseguradoras y ensambladoras de vehículos, las cuales funcionaban bien gracias a que había un mercado cerrado y controlado por el poder político.
______Ése era un matrimonio difícil de romper, y sólo cedió cuando se agotó el modelo económico, el cual no fue capaz de complacer a una lluvia de parásitos rentistas (que se multiplicaron tras la aprobación de la Constitución del 91) y por lo demás carecía de soporte productivo.
______Ahora las cosas se manejan de forma diferente; se intenta conseguir que la productividad y la eficiencia sean las que arrastren lo demás, con exenciones tributarias para quien produzca empleo y riqueza sin importar cuánto aporte a la próxima campaña electoral, con TLC que liberan el comercio y la producción de bienes y servicios. Es decir, con postulados que han cambiado al mundo hasta el punto de dar lugar a una vieja y una nueva Europa.
______Pedro Medellín no desconoce esta realidad, sólo que de ella nace un escenario que no le conviene a él ni a su público. Y no les queda otro remedio que recurrir a las añoranzas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que columna tan floja ¿Será para el resto quede a la imaginación?