8 nov. 2012

Componendas anunciadas


Por @Ruiz_senior

Dos artículos aparecidos este domingo en El Tiempo permiten en cierta medida vislumbrar lo que ocurrirá con las elecciones presidenciales de 2014. Mauricio Vargas descubre que las medidas de Petro pueden ser muy desagradables para los bogotanos, que en todo caso no opusieron resistencia a su triunfo, pero en otras partes del país pueden agradar a posibles votantes, de donde infiere que el alcalde podría estar pensando en renunciar en 2013 a su cargo para ser candidato presidencial.
No hay que olvidar que, legalmente, Petro podría renunciar en mayo y quedar habilitado para las presidenciales, y así no tendría que asumir las consecuencias del desgobierno en que tiene a Bogotá, pero sí podría, en una sorpresiva deriva, beneficiarse del eco nacional de sus decisiones más populares. A miles de habitantes de la capital esto les sonará absurdo. Pero no lo es tanto.
Es decir, lo que hace pensar que Petro podría plantearse la renuncia es el hecho de que como alcalde ha mostrado su ineptitud, pero puede ilusionar a votantes de otras regiones. Pero hay más: ¿de dónde sacan los comunistas o chavistas un candidato conocido que pueda presentarse como opositor de Santos? Los demás forman parte del gobierno y tienen diversos hándicaps.

Esa candidatura, lejos de lo que muchos creen, sería muy conveniente para Santos: es sencillamente imposible que Petro obtenga suficientes votos para ganar en primera vuelta, y en segunda vuelta Santos contaría con el apoyo de la Unidad Nacional, de los medios y del presupuesto. Pero ¿quién es Petro? El joven estudiante de Zipaquirá obtuvo gracias a su militancia en el M-19 una beca para estudiar en el Externado. ¿Quién le consiguió esa beca? Mientras no se quiera entender que el M-19 fue un invento de Enrique Santos Calderón y la camarilla de Alternativa para favorecer la elección de López en 1974 y finalmente abrirle el camino al Partido Comunista, no se sabrá nada. Algún día se conocerá a fondo la historia del M-19 y puede que se descubra que el asalto al Palacio de Justicia fue planeado por el mismo hermano mayor de Santos o alguna instancia relacionada con él (por ejemplo, los servicios de información cubanos).

El caso es que Petro puede haber sido siempre una "ficha" de esos personajes y después de prosperar, figurar y cebar a su clientela desde la Alcaldía podría prestarse para el decorado de la reelección de Santos, si éste gana en primera vuelta, cosa que podría ocurrir ante el miedo de la mayoría a un gobierno de Petro, queda como un triunfador. Si va a segunda vuelta contra Petro, tiene de todos modos la victoria asegurada. No sería lo mismo si los comunistas no tuvieran a un candidato con posibilidades, podría llegarse a una segunda vuelta de Santos contra un crítico del cogobierno con las FARC, elección en la que podría perder.

El otro artículo es de un señor Mario López Castaño sobre el futuro del Partido de la U. Plantea que la negociación con las FARC no iría más allá de mediados de 2013 y que si el gobierno se retira de la mesa se podría dar la reunificación de ese partido. De ahí concluye que:
Entre más cercano esté el término de las negociaciones, el futuro de 'la U' se estará despejando y la consolidación de su unidad será una realidad con la presencia continua y sin obstáculos de sus dos grandes líderes.
Ciertamente, esa posibilidad suena un tanto remota (aunque también aparece en una entrevista a Roy Barreras), pero no se debe olvidar que la actitud de Uribe después de dejar la presidencia se caracteriza por su afán de demostrar que arrastra votos: ante una segunda vuelta Santos-Petro, sin duda la Unidad Nacional lo llamará para "salvar la patria", y sin la menor duda él intentará conservar la máxima cuota de poder a cambio de ese apoyo. No falta el que piense que se podría dar una segunda vuelta entre un candidato uribista, tal vez Zuluaga, por mencionar el más activo ahora, y Santos, pero es porque no piensa en el escaso carisma de ese exministro y en sus dificultades para presentarse como el anti-Santos.

Pero si hubiera un peligro semejante, la Unidad Nacional avalaría a otros candidatos igualmente uribistas, por ejemplo del Partido Conservador, a los que financiarían los generosos donantes que le permitieron a Gina Parody contar con la presencia de Rudolph Giuliani en su campaña.

De ese modo, un candidato que ya tendría problemas para recibir el aval de su partido tendría que luchar contra la manipulación del descontento por parte de Petro (los colombianos siempre han sido, pueblo tercermundista al fin de cuentas, muy receptivos a la demagogia, desde Jorge Eliécer Gaitán hasta Horacio Serpa), contra la formidable y riquísima maquinaria de los medios, contra los recursos infinitos del presupuesto (las cien mil casas que regala Vargas Lleras y los cientos de miles de puestos públicos que crea Santos) y para colmo contra rivales igualmente autorizados para criticar a Santos pero bien relacionados con otras clientelas (godos, por ejemplo).

Es decir, las posibilidades de un candidato como Zuluaga de pasar a segunda vuelta serían nulas, a tal punto que incluso sería probable que el apoyo de Uribe fuera tibio o vago: ¿por qué iba a abandonar a otros candidatos que también se proclaman seguidores de su legado?

Al que no le guste ese porvenir más o menos seguro le recomiendo pensar en la necesidad de un partido claramente comprometido con la abolición de la Constitución de 1991 y la persecución legal de quienes la heredaron, sobre todo en el poder judicial, cuyos crímenes no cuesta nada demostrar, así como con la denuncia de la trama terrorista con todas sus redes de complicidades. Es decir, un partido que haga frente a las camarillas de delfines y herederos de la República Liberal que detentan el poder y poseen los medios. ¿Eso significa formar parte de una minoría insignificante, testimonial? Sí. Con el uribismo se está a la vez en el borde de la "extrema derecha" y de la componenda con Santos y compañía.

Pero está en absoluta soledad quien diga ahora que el uribismo no tiene ningún futuro. ¿Me contestan dentro de un par de años?

8 comentarios:

Tocqueville dijo...

De acuerdo. Un poco de historia colombiana no tan remota sirve para predecir lo que pasará con el Uribismo: lo mismo que sucedió con el Llerismo (de Carlos Lleras), reducido a una minoría -dizque disidente- llamada Galanismo, que luego quedó integrada y absorbida por el Turbayismo y por el Lopismo, a los que supuestamente se opuso para que llegara al poder el Belisarismo de la mano del M-19 (no hay que olvidar que Galán era íntimo amigo de Enriquito Santos y ambos fueron cómplices del secuestro y asesinato de Gloria Lara de Echeverry: los criminales que la violaron y torturaron eran miembros del Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán, y hoy son "asilados políticos" en París y Estocolmo).
Cuando ya fue claro que Galán por fin podía ser elegido Presidente de la República, lo sacrificaron (como en el ajedrez al peón que corona y es convertido en Reina) para dar paso a la Constitución de Pablo Escobar y del M-19, volviéndolo "mártir de la democracia". No nos extrañe que con Uribe y el Uribismo termine pasando algo parecido. Son solo fichas de un ajedrez que siempre ha tenido como campeón a Enrique Santos y su combo de "Alternativa", debidamente auspiciados por la dictadura cubana, hoy ya claramente amancebada con nosotros a través del chavismo-petrismo-timochenkismo.

Tocqueville dijo...

Es decir, magnicidio habrá, un poco antes de que nos impongan la nueva constituyente de Juan Manuel Santos y Timochenko, para legitimarla.

Tocqueville dijo...

¿Quién será el "muñeco"? Hagan sus apuestas...

Gustavo Adolfo Salazar Muñoz dijo...

Interesante relato y análisis pero no estoy de acuerdo en algunos puntos cruciales :
Alvaro Uribe Velez no tiene ningún afán por demostrar absolutamente Nada, a nivel Nacional sus seguidores, entre quien me incluyo, conocemos y aceptamos su talante de Estadista.

Segundo, no observo a futuro alguna "compondenda" con Santos por parte de las Directivas Uribista y Mucho Menos de sus seguidores; Santos es un personaje Nefasto, Traidor, Odiado por todos, y en consecuencia, genera solo Repudio en las toldas Uribistas.

Ruiz_Senior dijo...

Tocqueville, espeluznante esa situación que usted pinta, pero también probable, toda vez que hay una indolencia que parece mentira. Gracias por sus comentarios.

Ruiz_Senior dijo...

Gustavo Adolfo Salazar: los seguidores de Uribe podrán decir lo que quieran y juzgarlo como quieran, pero lo cierto es que en 2011 el rumbo de Santos estaba claro y a nadie se le ocurrió que se discutiera eso en las elecciones. ¿Por qué había que votar en Bogotá por Peñalosa, que había estado calumniando a Uribe por los falsos positivos e iba acompañado de personajes como Luis Eduardo Garzón? Ahí se vio alegremente a Uribe haciendo campaña con Benedetti y otros angelitos semejantes.

No he mencionado ninguna componenda del uribismo con Santos, pero es seguro que al no abandonar Uribe a los partidos de la Unidad Nacional terminará apoyando a los candidatos avalados por dichos partidos. ¿Qué hará en una segunda vuelta en que perfectamente podrían enfrentarse Santos y Petro, con el primero perfectamente "reconvertido" en continuador de Uribe?

Es fácil entender todo eso. El senador Juan Lozano publicó un "portal para la paz" que Uribe promueve desde su cuenta de Twitter. ¿No apoyó ese senador el Marco Legal para la Paz? ¿Cómo es que no hay una rebelión cívica contra ese engendro y contra el cogobierno de la Unidad Nacional con los terroristas?

Los uribistas, como la mayoría de los colombianos, son herméticos. Por eso concluí mi post invitando a contestarlo dentro de un par de años. Ya veremos quién gana las elecciones en 2014 y quién se opone realmente al premio de las masacres que lleva a cabo Santos.

Ruiz_Senior dijo...

Gustavo Adolfo Salazar: escribí que el uribismo está al borde de la componenda con Santos y compañía por ese apoyo a Juan Lozano, pero también por maravillas como ésta, de febrero de 2012.

Hay muchos uribistas, pero no tantos para ganar las elecciones por sí solos, para eso habrían puesto algún alcalde propio en una gran capital. Desgraciadamente la verdad no es democrática, algo lo pueden creer muchos siendo falso. Que el uribismo terminará como la Anapo es algo que señalé hace más de año y medio. Hasta ahora sólo he obtenido confirmación de eso.

Anónimo dijo...

Pais de mierda!! :(