2 mar. 2013

La historia sin fin

Por Jorge Alberto Caicedo Correa
 (Publicado en el Diario La Libertad de Barranquilla)

Sobre el tema de la recuperación de los rehenes en el Palacio de Justicia por parte del Ejército al grupo M-19 el 5, 6, 7/11/85 ha corrido bastante tinta y seguirá corriendo.

El nuevo capítulo es la queja interpuesta ante la Procuraduría por el Representante del Polo Democrático Germán Navas Talero contra el General Alejandro Navas porque supuestamente interfirió en el cambio de defensor ante la Corte Internacional de Derechos Humanos.

De prosperar esta queja, hay que felicitar al General Alejandro Navas porque de acuerdo al Representante de izquierda, el Abogado nombrado Jorge E. Ibáñez quería que la nación aceptara responsabilidades ante la Corte IDH. (El Espectador 27/2/13)

El Abogado Rafael Nieto que lo reemplazó solicita anular todo lo actuado por la Corte IDH por el tramite irregular y porque carece de competencia al no estar debidamente demostrada las presuntas desapariciones y ejecución del Magistrado Carlos Horacio Urán. Además la señora Ana R. Castiblanco apareció asesinada y calcinada, en la toma, no en la recuperación. (Ámbito Jurídico).

No hay desapariciones, hay cuerpos sin identificar de los rehenes que fueron asesinados en el cuarto piso del Palacio de Justicia por el M-19 bajo la premisa sangrienta de Andrés Almarales “Aquí nos morimos todos”. (Diario Oficial)

Además la Procuraduría está solicitando la libertad del Coronel Alfonso Plazas Vega por la cantidad de testigos falsos y fallas procesales.

La Corte IDH tiene la falsa teoría de que el gobierno tenía conocimiento previo del asalto al Palacio de Justicia, siendo que este fue secretamente financiado por el patrón del mal Pablo Escobar y dentro de su inteligencia les recomendó no tomarse la sede de la Justicia sino el Senado de la Republica. Ámbito Jurídico.

Pero los estrategas del M-19 venían de éxito tras éxito, el robo de las armas, la toma de la Embajada etc. Y no escucharon el siniestro pero acertado consejo.

Desafortunadamente para ellos, de acuerdo a su lugarteniente Popeye le acataron su diabólico plan “B”: “si se van a tomar el Palacio de Justicia con mis dos millones de dólares y otros aportes en armas, quemen los expedientes” y les pagó generosamente esa adición. Ver la serie de T.V.

En ese recinto cualquier pequeño fuego, se declara en segundos un incendio de proporciones incalculables por la cantidad de expedientes, papel reseco que ha sido fumigado con mata comején hecho a base de derivados del petróleo y el edificio se convirtió en un horno crematorio por culpa de los desalmados asaltantes. (Corte IDH, Contestación del Estado colombiano al informe de admisibilidad y de fondo en el Caso 10.738, Rodríguez Vera y Otros, nov. 24/12).

P.D. Lo que ocurrió fue una infracción al Derecho Internacional Humanitario por parte del M-19 y no hubo violación de los derechos humanos, por parte del Ejército, por lo que resulta inaplicable la Convención Americana de Derechos Humanos. Es mi humilde concepto como Abogado Litigante.

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