15 jul. 2004

El papel de Amnistía Internacional en el "conflicto" colombiano

Esa ONG cayó en manos de personajes cínicos y desaprensivos que trabajan a favor del narcoterrorismo, y para eso cuentan con unos cómplices muy especiales: los millones de colombianos pasivos.

El cuento ahora es que porque el gobierno ofrece la paz a las bandas que se quieran desmovilizar, eso es aliento a la impunidad. ¡Qué curioso, durante los años del Caguán se planteaba reformar las instituciones y ellos no decían nada! ¿Alguien dudaba de que Jojoy iba a salir impune?

Aparte, el problema es, según ellos, que se está involucrando a los civiles en el conflicto, porque se llama a la gente a denunciar. ¿Es que hay alguien que esté por fuera del conflicto en Colombia?

¿CUÁNDO VEREMOS A UN MILLÓN DE PERSONAS MANIFESTÁNDOSE CONTRA AMNISTÍA INTERNACIONAL? Nunca, el día que salieran diez mil personas ya no habría más guerrilla. Los colombianos sólo participan en política, sólo defienden derechos, cuando sacan algún provecho.
 
(Vale la pena leer comentarios sobre el informe que presentaron sobre la situación del Caguán después del despeje y su continuación )


3 comentarios:

Jaime Ruiz dijo...

Todos los días uno lee argumentos que se toman en serio que AI defiende los DD HH en Colombia, pero hasta ahora nadie ha explicado cómo es que eso se busca tratando de impedir que se denuncie a los que ponen bombas y cometen masacres (campaña contra la red de informantes), o bien haciendo presión para que no se den recursos al Estado colombiano (campaña contra la asignación de recursos); o bien denunciando situaciones de violencia motivadas precisamente por la falta de denuncia y la ventaja de recursos de los narcoterroristas y cargándolas en la cuenta del Estado.

Nosotros seremos sin duda merecedores de la censura, pero SIN LA MENOR DUDA, LOS ACTUALES DIRIGENTES DE AMNESTY INTERNATIONAL TRABAJAN A FAVOR DE LAS FARC.

Jaime Ruiz dijo...

Para que vean hasta qué punto Amnistía Internacional, así como cientos de ONG parecidas, colaboran con los narcoterroristas, basta con leer al dirigente comunista Cepeda II en El Espectador. Se queja de que el gobierno moleste a los amables filántropos extranjeros que vienen a organizar a la gente de las zonas próximas a las que controla la guerrilla para sustraer las regiones al Estado. Ésa labor es complementaria a las masacres, y debe ser prohibida. Pero ¿POR QUÉ SANTODOMINGO PUBLICA PROPAGANDA DE ESE TIPO?

Jaime Ruiz dijo...

Supongamos que uno es víctima de un atraco y que un minuto antes lo detuvieron unos policías y le quitaron las armas con cualquier excusa. Técnicamente ellos no participaron en el atraco, pero objetivamente sí lo hicieron.

Lo mismo pasa con las ONG que hacen presión para que no se den recursos al ejército y al Estado colombiano. Pero ya se está convirtiendo en un fetiche eso de ONG, cuando esas organizaciones, cuando son aliadas de la guerrilla, no son más que la vieja "izquierda" organizada para favorecer el ascenso de sus tropas. ¿Quiénes hacen presión ante el Parlamento británico? Pues los que sabemos: la CUT, la USO, Fecode, Fenaltrase, Acotv y todos los partidos que eligieron al actual alcalde de Bogotá. Ellos trabajan aliados con los narcoterroristas y eso no es un secreto para nadie.

El problema es otro: ¿POR QUÉ LA PRENSA OCULTA ESO? En ningún lugar del mundo ocurriría algo así. ¿Quiénes son los dueños de la prensa? ¿Por qué sale la noticia en El Tiempo con aire de respeto hacia quienes hacen esas gestiones? ¿Qué sectores sociales son los que están detrás de esos sindicatos, de esas ONG, de esos medios de comunicación, de esos partidos? Don´t worry: es que yo soy paranoico.

Hay dos clases de colombianos, 1. los que pertenecen a esos medios, los que tienen empleo estatal, los que estudian gratis en universidades públicas, los que tienen parentescos con gente gentísima, y 2. los que creen que la guerrilla son unos bandidos muy malos que delinquen por el puro placer de delinquir y mueren por el puro placer de morir.

Tanto la violencia como el atraso se mantienen porque los del segundo grupo no quieren darse cuenta de la triste realidad, y eso nos remite a otro problema: ¿qué quieren ser ellos? En cuanto un colombiano sale de la miseria y se atribuye méritos, atractivos, encantos, valores... empieza a ver cómo se parece a Antonio Caballero. Es lo que el país ofrece como modelo a su gente. Y plantearse cambiar ese país es algo que no está al alcance de los del segundo grupo de mi clasificación.