5 dic. 2004

¿Está la izquierda preparada para gobernar?

Por Wilfredo Moreno

Cuando Álvaro Uribe comenzaba a darse a conocer entre la mayoría de los colombianos había una percepción casi generalizada: que el país no estaba preparado para tener un líder de esa magnitud, idea que no pudo ser muy discutida gracias a que Colombia se encontraba entre la espada de los atropellos de las FARC y la pared de la supuesta complacencia de su primer mandatario. La mano dura eclipsó cualquier otro ángulo visible del entonces candidato Uribe

¿El país aún no estaba preparado para recibir a un presidente como Uribe? La forma clara en que hablaba, el conocimiento casi milimétrico de todos los problemas colombianos y sus tesis para comenzar a idear el camino para sus soluciones asustaba a quienes entendían sus palabras, un país con el primitivismo de Colombia no podría aguantar un voltaje de esa magnitud.

Palabras como "Uribe no sea intenso", de sus opositores, hasta la idea casi generalizada de la población Colombiana de no vislumbrar a un sucesor capaz de remplazarlo, muestran la capacidad de un líder que no tiene discusión.

La pregunta que se debería estar haciendo la Colombia de hoy es si la izquierda está en capacidad de manejar los destinos de la patria, pero al parecer por la forma como su punta de lanza (Garzón) está administrando Bogota, la repuesta no será muy difícil. Hoy en el ambiente bogotano se respira la idea de que la ciudad se detuvo, que el progreso que traía en las últimas alcaldías ya es cosa del pasado, asi algunos traten de justificar el caos, con la idea del cambio de modelo ¿Por qué hay gente que cambia lo que esta funcionando por algo incierto? Y aunque Garzón asegure que lo que a existido es una mezcla de lo que estaba funcionando con lo “social” todos saben que lo único que no ha podido detener es Trasmilenio, es que una obra tan tangible no es fácil borrarla como a hecho con los otros programas, entre otros los colegios en concesión, que a mediano plazo hubieran tenido mas impacto social que el mismo Trasmilenio.

El manejo que le ha dado al especio publico no sólo pone en evidencia sus limitaciones a la hora de gobernar para el beneficio de las mayorías, sino que también hacen creer que toda la carreta con que gasta saliva sólo es una excusa para ganar tiempo, por que soluciones no tiene, el descubrimiento de la financiación de su campaña por parte de uno de los amos de la guerra del centavo, pone en evidencia el mal manejo que le ha dado al trasporte publico. Aunque diga que él no empeña su alcaldía, nadie financia una campaña para no recibir nada a cambio y quien recibe la plata tampoco lo hace sin saber a qué atenerse. Es posible que cambie su posición con el trasporte público, pero entonces la pregunta obligada es: ¿qué habría pasado si eso no se descubre?, ¿qué pasará con las cosas que aún siguen ocultas?

Su política de Bogotá sin hambre se percibe más como una estrategia para asegurar votos para él y su partido que un verdadero programa para mitigar el hambre, primero porque no es sostenible, y segundo porque se financiará con deuda, ya muchos ven a Bogota convertida en la ancla del futuro para detener el desarrollo del país, gracias a esos programas que lo único que buscan son votos.

Uno de los grandes problemas económicos y sociales colombianos fue financiar cantidad de gastos que no se sabía de donde saldría la plata y por eso se sigue financiando con deuda. Gracias a los programas garzonianos, Bogotá está dejando de ser una ciudad viable modelo para el resto del pais para convertirse en un agujero negro capaz de absorber a toda Colombia. La política de seguridad alimentaría no es mas que la famosa política de sustitución de importaciones, que no benefició en nada donde se practicó: además de traer mas miseria, dejó grandes terratenientes con fuerza política que evitan que otro marco productivo sea el que rija.

En lo personal no creo que el país este en capacidad de aguantar más errores y esos errores tiene nombres y apellidos aglutinados en la izquierda. Así como el país percibió el liderazgo de Uribe a primera vista, debe preguntarse ahora si está dispuesto a permitir que lo poco bueno que ha sido construido sea desbaratado por ineptos como Garzón.

2 comentarios:

Noel Carrascal dijo...

Me parece que uds y yo votamos la suficiente candela en internet que podriamos unir fuerzas contra El Tiempo. Se nesesita una tropa para competirle a ese periodico pero seriamos dos para empesar. El Tiempo tiene un monopolio y creo que hay suficiente demanda para una competencia. El secreto esta en el metodo y el recrutamiento de personas inquietas como nosotros.
Escribame a: noelcjr@hotmail.com
pongamosnos de acuerdo en algo.


Noel Carrascal

Anónimo dijo...

La izquierda puede tener fututo politico si adopta una linea dura contra la subversion. Y SI ES POSIBLE