5 feb. 2005

La baza de Chávez: el anticolombianismo

Por Wilfredo Moreno

No es coincidencia que la popularidad del presidente de Venezuela se dispare en cuanto se inventa un conflicto con Colombia. Hace algunos años el gobierno de Andrés Pastrana mandó una queja diplomática motivada por la circulación en territorio venezolano de un libro de contenido violentamente anticolombiano, en el que se presentaba a los colombianos como los causantes de los problemas sociales, económicos y políticos de Venezuela. En algunas partes de ese libro se describía a los colombianos que viven ahí como enfermos, y se acusaba a las mujeres de haber utilizado sus vientres como multiplicadores de pestes que irían a usurpar la los derechos de los naturales de ese país.

Tampoco es coincidencia que cada vez que Chávez tiene una reunión con Uribe le recuerde la existencia de cuatro millones de colombianos en Venezuela. De ese mito parte una estrategia que puede resultar peligrosa para Colombia, un argumento que la fuerza que gobierne Venezuela en cada momento puede usar para soliviantar los ánimos.

Partamos de que la mayor parte de esos cuatro millones de colombianos llegaron en los años setenta, que fue cuando se vivió la mas fuerte bonanza económica en Venezuela; eran sobre todo campesinos y si se piensa en la época es deducible que fueron en su mayoría parejas jóvenes y altamente proclives, por sus raíces, a reproducirse de forma copiosa. Digamos que desde entonces se han multiplicado por seis. Eso quiere decir que la población actual de ese país, unos veinticinco millones de personas, está compuesta en la mitad por los hijos de esos cuatro millones de colombianos, pero si a eso le sumamos los nietos de los primeros, los colombianos superarían en numero a los nativos.

De toda esa historia se desprende que Colombia es la causante de los problemas sociales de Venezuela, es decir, si nunca hubieran llegado los supuestos cuatro millones de inmigrantes provenientes de Colombia, hoy el dinero del petróleo alcanzaría para todos. Resulta difícil creer eso porque ningún país, por rico que fuera y por mucha capacidad para producir riqueza que tuviera, podría absorber tanta inmigración junta, no sería posible buscarles un lugar en dicha sociedad, ni siquiera en una forma precaria. Además, según eso, Venezuela debía tener tres millones de habitantes o menos a comienzo de dicho proceso.

Pues mientras los datos de las embajadas y consulados de Colombia en Venezuela hablan de 380.000 colombianos en Caracas (la ciudad en que se debería presentar mas del 50 % de cualquier inmigración no importa su procedencia, ya que es el centro económico mas importante), los gobiernos venezolanos se obstinan en decir que son cuatro millones Y a eso hay que sumar las disputas territoriales alimentadas por la mentalidad venezolana, al sentirse amenazados por naciones que quieren apoderarse de sus riquezas naturales.

Todo eso junto convierte a Colombia en tema obligado para cualquier gobierno que llegue al poder en ese país, de ahí la dificultad de mantener buenas relaciones con una nación que vino a conocer la democracia después de la prosperidad económica derivada del petróleo, esa prosperidad falsa fue lo único capaz de poner punto final a las disputas caudillistas y a los gobiernos militares que enmarcaron las historia venezolana. El declive de dicha falsa prosperidad abrió las puertas a gobiernos de cortes totalitarios provenientes de la extrema derecha o la extrema izquierda, da igual, por eso no fueron pocos los que no aplaudieron la intentona de golpe que el coronel Hugo Chávez lanzó contra el entonces presidente democrático Carlos Andrés Pérez, ni tampoco fueron pocos dentro de la sociedad educada venezolana los que apoyaron otro golpe para eliminar al coronel presidente del poder.

El tema de Venezuela es totalmente ignorado en Colombia, en tiempos de la corbeta Caldas se prestó alguna atención a causa de la sorpresiva reacción venezolana -–desde un principio hablaron de guerra-- pero después el asunto cayó en el olvido y tan sólo volvió a interesar un poco con la llegada al gobierno de ese país de un hombre de izquierda que apoya a la guerrilla colombiana.

Pastrana fue el primero que tuvo que lidiar con el problema a sabiendas del anticolombianismo que se respira allá y que podía ser utilizado por Chávez para declarar una guerra que favoreciera a sus aliados de la extrema izquierda colombiana, decidió hacer el papel de tonto. Esta estrategia no pareció convencer a Uribe, que no quiere respiraderos guerrilleros por ninguna parte.

La forma frentera con que el presidente de los colombianos abordó el tema puede tener secuelas más adelante, por un lado debilitará a la guerrilla hasta el punto de obligarla a negociar una paz que le sirva a la sociedad de su país; pero, por otro, Chávez descubrió el arma secreta que lo puede mantener en el poder cuando las cosas se le vengan encima: el anticolombianismo, explotar a Colombia como chivo expiatorio de todos los problemas sociales.

¡Recuerden! Chávez siempre habla de cuatro millones de colombianos que viven en su país y no lo hace para contar chistes.

De ahora en adelante debería haber una estrategia nacional para convertir a Colombia en menos vulnerable a la demagogia peligrosa tanto de la extrema derecha como de la extrema izquierda venezolanas, tendencias que en mi opinión dominaran a ese país en las próximas décadas. Se necesita un propósito nacional que no distinga colores políticos y el único antídoto que veo posible antes de fortalecernos militarmente es entrar en una prosperidad económica sin precedentes. Sólo siendo un país fuerte económicamente es posible disuadir a cualquier matón de circo de atacarnos para perpetuarse en el poder.

1 comentario:

Luis Gassia dijo...

Anticolombianismo !!??

Es una manera elegante y sufrida para defender la siempre negligente y clasista política colombiana, poniéndose a merced de los gringos y de alguna manera continuar mejorando su economía a través del narcotráfico, Plan Colombia y contando además con otras ayuditas que se puedan recibir... Es desesperante el odio que están sembrando los mismos colombianos contra Venezuela, será tal vez, por envidía ó por lo que sea, no así del lado venezolano, donde se ha padecido toda el hampa colombiana en todo los sentidos, No se les tiene tanto odio a "Nuestros hermanos" colombianos...