8 may. 2005

Los sustos que da la prensa colombiana

Por Wilfredo Moreno

¡Qué susto tan berraco me pegó la prensa colombiana la semana pasada! No era para menos, había un titular tan desmesurado como escalofriante que decía:

Trabajadores protestan por las políticas del presidente, contra el TLC y el Plan Patriota y por el retorno de la negociación.


Como me acababa de levantar, pensé, que aun estaba dormido que todo era un horrible sueño ¡QUÉ SUEÑO! Una pesadilla espeluznante. En medio de mi confusión, corrí al baño, abrí la ducha fría y duré media hora en ese lugar. Antes de terminar la “terapia” ya estaba seguro de mi lucidez y no era por el efecto del agua fría, más bien, por lo que veía, todo de colores (dicen que los sueños son en blanco y negro), de estrellas de colores que se paseaban por mi cabeza, por lo terrible que significaba la noticia, mis piernas temblaban y no eran de frío por efecto del agua casi congelada, sino de los escalofríos que me producía pensar que la revolución del proletariado había llegado a mi país.

"¡Terrible!" Repetía una y otra y otra vez ¡Horrible, una revolución! Pero ¿cómo pudo ocurrir eso?, me preguntaba. ¿Por qué no hubo síntomas, acaso todo era la obra de un enemigo silencioso? ¿Alguien habría envenenado las mentes de los obreros?, ¿les habrían mentido sobre el TLC? Pero ¿por qué si antes asegurarían sus empleos si se firma y ganarían más en la medida en que la productividad se especialice?

Eso era, les habían lavado el cerebro a los obreros, esos canallas les habían llenado la cabeza de cucarachas a los pobres asalariados, después los convertirán en sus esclavos

Pero ¿de quién? ¿Dónde están los líderes de esa revuelta popular?, me preguntaba ¿Serían barbados como los que bajaron de Sierra Maestra en Cuba? ¿A qué hotel llegarían estos? O pudiera ser que el líder tuviera aspecto asiático y se pareciera a Mao Zedong. "No, eso no es posible -me dije-, el líder o los lideres de semejante canallada deben ser los mismos colombianitos, con aspecto de colombianitos con mentalidad de colombianitos, esos mismos que se creen superiores al FMI al BM a Estados Unidos y por lo tanto moralmente mas aptos."

Tomé un respiro prolongando, que pudo ser media hora, puse mi mente en blanco, pues de no haberlo hecho habría podido enloquecer y al mismo tiempo emprendí una carrera que tendría que identificar a los líderes de esa revuelta, la primera deducción apuntaba a los intelectuales que escribían en la prensa, pero entonces me dije: "No lo creo, ellos mas que nadie conocían las consecuencias de una revolución en el país, él ultimo que trato de hacerla (Jorge Eliécer Gaitan) fue asesinado por su propio partido (El Comunista) no sin antes dejar las bases de una guerra civil que se conocería con el nombre de “época de la violencia” y que dejaría cientos de miles de muertos, millones desplazados y al final fortalecería aun mas a los partidos políticos tradicionales, precisamente lo que no quería Gaitán y sus camaradas, otra cosa que me hacia dudar de que ellos estuvieran involucrados en la conspiración, era sus antecedentes, cualquiera que sea un lector casual de la prensa colombiana entenderá que ellos solo protegen el cúmulo de atropellos que aquejan al país, las injusticias que los convierten en referencia social

Pero si los lideres venían de la mentalidad tradicional colombiana tendría que aparecer uno de ellos como él mas hábil para explotar el antigüismo colombiano. Entonces en un momento de lucidez acudió Antonio Caballero a mi mente ¿Quién mas sino él? ¡Claro! Exclamé. Antonio Caballero mejor que nadie conoce la forma de manipular al colombianito con complejo de inferioridad y como decía mi abuelo; esos son los más peligrosos por que en medio de su cobardía y sentimientos de resentimiento son capaces de hacer cosas que un valiente idealista dudaría mil veces, todo estaba casi listo, el líder barbado había aparecido por arte de magia, pero en el momento en que estaba mas seguro para terminar con mi tarea aparecieron dudas e interrogantes que llevaron de nuevo al limbo. Antonio Caballero como sus colegas escriben para proteger el statu quo y una revolución sería su peor enemigo, no porque pudiera perder su rango, ya todos saben que en los regímenes totalitarios existen nomenclaturas y ahí fácilmente llegarían Caballero y sus compinches, el problema es como lo dije antes, que el último que ideó una revolución en Colombia hizo que todo lo que habían conseguido y “soñado” se esfumara no sin antes pagar con su vida.

La única forma de que Caballero emprendiera una aventura de ese tamaño tendría que pasar por un momento prolongado de demencia impulsado por un hecho dramático que le creó un trauma capaz de hacerle perder la razón. ¿Cuál sería el motivo que lo llevó a ese extremo? Me pregunté una y otra vez, luego de hacer memoria recordé el instante más difícil y terrible que le tocó vivir a Caballero en toda su existencia, que era la trágica situación por la que tuvo que pasar para sacar su carro de un parqueadero privado luego que un policía de Transito decidió llevarlo ahí, decisión que le saldría más bien cara al país.

Ya era poco el oxigeno que llegaba a mi cuerpo y el cerebro era el más perjudicado, por tal motivo veía borroso y pensaba con dificultad, entonces dejé a un lado las conjeturas y decidí llegar de nuevo al computador para informarme mejor por internet. ¿Qué camino tomaría la revolución colombianita? Las letras se movían como si quisieran huir de mí, con mucho esfuerzo pude identificar a un “líder” de la revuelta que daba declaraciones, y no era Antonio Caballero como pensaba sino un tal Julio Roberto Gómez, que decía algo como hacer una coalición con unos jugadores de polo para las próximas elecciones y así vencer las aspiraciones de Uribe, lo que pude entender llevó algo de tranquilidad y así pude recuperar un poco de lucidez ya que seria una “Revolución que iría a las urnas” y por lo tanto los fusilamientos, juicios revolucionarios se demorarían, igual que la temida guerra civil. Las frases las podía atrapar con mas facilidad entonces aparecía letras codificadas CGT, CUT FECODE...

"Heyyyyyy, esperen un momento -grité, excitado-. ¿Ésos no son los parásitos que ganan sueldos millonarios se pensionan jóvenes y la mayoría cumplen ninguna función necesaria en los puestos que ocupan, y casi nadie los llama trabajadores sino "oligarcas de overol"? Por Dios, estaba creando un revuelo por dejarme llevar por la confusión tempranera.

Así fue como todas mis preguntas quedaban despejadas excepto una: ¿por qué recibieron el nombre de "trabajadores"?

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