2 jul. 2005

Ojo con la retórica de los derechos

Nos informa El Tiempo que las "mujeres" le harán un juicio simbólico al Estado para denunciar la vulneración de sus derechos. A decir verdad, ese párrafo es irresistible:

"Se trató de la Tribuna Nacional de las Mujeres por los Derechos económicos, sociales y culturales (Desc), en donde las denuncias fueron agrupadas en siete casos: derecho al trabajo, derecho a la salud, desplazamiento forzado, violencia, servicios públicos, acceso a la tierra y propiedad y derecho a la participación."

A mí me preocupa mucho que se vulnere el derecho a la salud. Yo tengo excelente salud, ¿me van a encarcelar por eso? ¿Es que no tengo derecho a disfrutar de mi buena salud? Y lo mismo el derecho al trabajo: ¿me van a encarcelar por trabajar?

Me parece muy mal que ocurra eso, pero no creo que el gobierno persiga a nadie por tener salud o trabajo.

Ahora, si yo tengo derecho a reclamarle salud o empleo al gobierno, para eso hay que irse a Cuba. Aunque en Cuba, donde dicen que están respetados esos derechos, nadie le reclama nada al gobierno, pero ésa es otra historia. Lo que cuenta es que en ningún país del mundo uno dice "me puse enfermo y fui a quejarme al gobierno que me dejaba ponerme enfermo". Y donde hay asistencia sanitaria universal y gratuita (pero no "salud") es donde también hay niveles de renta altísimos. Es decir, puede haber asistencia sanitaria gratuita cuando hay desarrollo económico, y eso siempre con grandes problemas. Lo que dicen los totalitarios sobre Cuba sólo está dirigido a engañar a gente muy torpe.

Esa campaña no es más que la excusa "feminista", que los terroristas y corruptores del lenguaje de El Tiempo atribuyen a "las mujeres" para pescar en río revuelto. ¿Cuántas mujeres hay reclamando esos "derechos"?

Detrás están exactamente las mismas personas que organizan los secuestros de niños. Y mientras la gente no se dé cuenta de que esa retórica ya es propaganda de la industria del secuestro, poco se hará para combatirla.

¡Tantos derechos sirven para que los magistrados de la Corte Constitucional le hagan pagar a sus familiares y amigos, gente rica, tratamientos con cuyo coste se salvarían cientos de vidas! ¿Sirven las presiones reivindicativas de esas minorías organizadas y respaldadas con amenazas de muerte para mejorar en algo las condiciones de vida de la mayoría? ¿Es que los recursos y el bienestar surgen de la queja?

Sólo retórica totalitaria de lo más repugnante. Y que encuentra su público entre la indigencia moral predominante en Colombia.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Terrible estrategia, se perdio la fe en Colombia, en su gente, en que el presidente Uribe puede crear un cambio.

Es lo que su post y El Tiempo logran con esta continua batalla.

Jaime Ruiz dijo...

Para el usuario anónimo: no entiendo qué quiere decir. ¿Qué estrategia es terrible? ¿Tiene culpa mi post de que se pierda la fe en Colombia? No entiendo nada.

Anónimo dijo...

Louiz

Hoy sale un “Estudio” sobre la influencia Paramilitar en el País, no sorprende que nunca hallan hecho uno que muestre el poder de la guerrilla, por que ahí entrarían los periódicos como el Tiempo Semana Cambio el Polo Democrático el PL etcétera.

Anónimo dijo...

oye Louiz, como que lo mas util aqui es salirse del panorama, autodesplazarse.

Jaime Ruiz dijo...

Para Louiz y el usuario anónimo:

La encuesta sobre la influencia guerrillera, y es el verdadero problema, terminaría demostrando que esa influencia está en toda la historia de Colombia y en realidad es hegemónica en muchos ambientes, no sólo en la prensa y en los partidos de izquierda.

Por mucho que parezca loco, siempre me obstino en esa misma idea: a la guerrilla se la combate denunciando la mentalidad tradicional, a la mentalidad tradicional se la denuncia combatiendo a la guerrilla, pero pensar en una cosa sin la otra es un despropósito, pensar en aplastar la industria del secuestro sin desenmascarar a todos sus cómplices, sin romper con el maldito clasismo y culto de la jerarquía, sin plantearnos el origen del hegemónico antiamericanismo, por ejemplo, es como podar la maleza con unas tijeras.

Y pensar en combatir el discurso de la dominación, repito, hegemónico, sin desarmar su máquina de terror, su dominio de amplios sectores del Estado y sus redes de influencias, es también imposible. Y esa lucha combinada es larga y difícil, aunque se podría decir que la rueda del mundo gira para donde queremos: podrán mantener mucho poder, pero su mito fundamental ya fue derrotado en todo el mundo.

Respecto a salir de Colombia, cada uno debería evaluar sus posibilidades. Sobre todo informarse. En todo caso, si alguien sabe que hay una gran oportunidad de prosperar y florecer en otro país, debería aprovecharla, no sólo por su natural interés en salir adelante, sino también por el honor de la patria. ¡Mostrarle al mundo que un colombiano puede ser mucho más que el bárbaro que se impone en la imagen de todos!

No, nadie deja de ser colombiano por irse a otro país. Pueden dejar de serlo sus hijos, por ejemplo. Pero a ese respecto hay una norma universal que nunca falla: aquel que no tiene raíces, que huye de lo suyo para perderse en otra forma de ser (no hablo de "identidades" generales, sino del producto concreto que es cada uno), esa persona nunca es respetable para nadie.

No digo que el hijo de un paisa deba llevar carriel en Nueva York, ni nada parecido, sino que debe saber bien claro de dónde viene y sentir respeto por eso, que es en realidad sentir respeto por sí mismo.

En todo caso, no importa mucho lo que se diga, porque casi todo el mundo quiere irse, según las cuentas que se hacen, no siempre correctas.

Yo creo que la emigración le conviene a las personas muy pobres, o bien a las muy dotadas y enérgicas, o a las que tienen un poco de ambas cosas (necesidad y empuje) y viven por ejemplo en barrios muy inseguros, experimentan situaciones familiares opresivas, tienen empleos que no les gustan, etc. Otra cosa que cuenta muchísimo a la hora de salir adelante al emigrar es la juventud: el que tenga más de 30 años encontrará muchas dificultades para adaptarse.

Eso sí, como decía mi amigo Wilfredo, ir a un país desarrollado es meterse en la máquina del tiempo y caer en el futuro: los que están acostumbrados a que se lo hagan todo, a que los respeten por su cara bonita o por su apellido o por su cultura o aun por su plata, a tener servicio doméstico, a relacionarse con personas importantes, etc. NO DEBEN PENSAR EN EMIGRAR, LES TRAERÁ SUFRIMIENTO.

Anónimo dijo...

La estrategia del desplazo, que supuestamente es producto natural de la guerra, genera inmensos dividendos no solo del poder politico sino de los bienes dejados atras, algunas veces pocos y en otros casos muchos.

Seguramente que hay muchos frotandose las manos ante la piñata disponible, al fin es muy colombiano lo de creerse mas vivos que otros, pero al mismo tiempo son un libro abierto, y si no se comprometen seriamente a crear un pais para las mayorias, inclusive, con identidad propia, democratico y respetuoso de la vida y la paz, no les durara mucho el botin ni el poder adquirido.

Anónimo dijo...

Louis
No creo que e salido del panorama por denunciar los diferentes informes y estudios sobre el poder Paramilitar y los mismos estudiosos ignoran o lo hacen a propósito sobre la influencia guerrillera en la vida Social, Económica y Política Colombiana.

Como lo dice Jaime, las manifestaciones de ese poder están relacionadas son como un pulpo con muchos tentáculos, un día denuncian la violación de los derechos humanos por parte del Gobierno al otro sacan “pruebas” de vínculos de Estamentos del Estado con las AUC en otras ocasiones han acusado al Estado por la existencia de la guerrilla y los actos terroristas que estos cometen, ahora salen con que le van hacer un juicio simbólico al Estado por que no a cumplido con sus derechos, antes decían que la forma de acabar con la pobreza era firmando la paz como la querían las guerrillas.

Toda esa retórica es la que le hace daño al País, es la verdadera causa para que la miseria no seda.