15 ene. 2006

La intelectualidad colombiana

En muchísimas ocasiones me he referido a Colombia describiéndola como un «muladar», con lo cual hago alusión al predominio que hay en la sociedad de una serie de mentiras que avergonzarían a cualquier ser humano, y a la gente que puebla un lugar así y reproduce una tras otra todas esas escandalosas mentiras como «subhombres», criaturas degeneradas que día a día van perdiendo los rasgos que definen a nuestra especie.
______Lo del robo del petróleo iraquí es sólo una más entre la larga ristra de mentiras absurdas que repiten sin cesar los más encumbrados sabios de este «país», ¿qué decir del fabuloso negocio que hace EE UU gracias a la prohibición de las drogas?, ¿y del reparto de la riqueza promovido por los más ricos, como los dueños de la gran prensa?, ¿y de la lucha en defensa de los pobres que conduce a que los luchadores se queden con todo lo que correspondería a los pobres?, ¿y del señalamiento como «cínico» («Godofredo Cínico Caspa») de cualquiera que se escandalice por los secuestros o crea que se deben impedir? ¿Y de la culpabilización del gobierno porque los terroristas no quieren ni siquiera sacar de la cárcel a sus presos, seguros de que podrán sacar más provecho de sus víctimas poniendo a Amnistía Internacional y Saramago y demás socios en Europa a convertirlas en víctimas del gobierno? Si tuviera tiempo de hacer un inventario de las mentiras repulsivas que leo y oigo sin cesar escribiría el post más largo.
______El hecho de que Colombia tenga el liderazgo mundial en casi todas las modalidades del crimen es sólo la sombra de esa serie de mentiras, el resultado obvio, como decir que quien se convenciera de que el excremento es muy nutritivo y lo ingiriera en grandes cantidades terminaría intoxicado. Y esa inclinación a la mentira, reflejada en toda clase de dichos populares que en otros sitios son desconocidos («los pájaros tirando a las escopetas», «el diablo haciendo hostias», etc.) es más característica de los poderosos, de los que han aprendido la recitación específica en alguna de sus madrasas. La gente sencilla es mucho más razonable. En realidad lo que ocultan esas mentiras sólo es la persistencia de la mentalidad de quienes se desplazaban a lomo humano por las montañas del país.
______Lo que se debe preguntar cualquier persona interesada en conocer a Colombia es si ese daño moral profundo de esa criatura cruel, indolente, servil y chabacana no comporta inevitablemente que se la considere menos que humana. ¿Pensaban los humanistas en eso que ponían en el centro de la «creación» como una especie preferible a las demás por su puro patrimonio genético, sin tener en cuenta el saber que durante milenios los humanos han desarrollado y que es como un enemigo para esta clase de colombianos que tienen la hegemonía en la sociedad? Sus mismos gustos dejan ver la sensibilidad con que afrontan la vida.
______Inocente que soy: ¿qué concluyeron nuestros sabios cuando los definía como «subhombres»: que yo era racista. ¿He hablado alguna vez de razas?, ¿he demeritado a algún grupo étnico?, ¿he aludido a la genética para describir conductas y valores, como sí hace el prestigioso (en el muladar) doctor Yunis? No, en absoluto, estos profesores de filosofía y doctores en quién sabe cuántas ciencias oyen hablar de «subhombres» y piensan en personas de baja estatura y pómulos salientes. Es que cuando oyen hablar del superhombre piensan inmediatamente en el hombre nuclear, y se sienten con el mayor derecho del mundo a ser respetados y admirados. ¿No se debe llamar «muladar» a un lugar en el que reina ese tipo de «gente»?

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Julio.

Uno de los pregoneros de las porquerías que Usted describe es el “Señor” Carlos Gaviria Días, pues salio en la Revista SOHO –una publicación dirigida por el hijo del peor Presidente de la Historia Colombiana- disfrazado de Papá Noel, un trabajo que estuviera haciendo si Colombia fuese un País progresista. Por algo Carlos Gaviria se opone a las formulas del progreso ¿No lo cree?

Sergio Méndez dijo...

Eso..siga hundiendose. Pero ud no es ningun inocente y sabe perfectamente que el termino de "subhombres" era el que usaban los nazis para describir "razas inferiores" como los eslavos. Eran algo asi como "animales" a los que se les podía dispensar un trato como tales. Puede hacerse el incoente todo lo que quiera, que creo que ya ud peló el cobre bastante feo (lo mas chistoso es que obviamente ud no se considera un "subhombre", sino parte del resto de la "gente de bien" que puebla el planeta).

Jaime Ruiz dijo...

Para Julio: acerca de Carlos Gaviria, es muy interesante la columna de Héctor Abad en la que responde a lo que le escribieron los comunistas a raíz de una columna reciente: todos siguen justificando a las FARC, tranquilamente. El Partido Comunista es la única fuerza actuante del Frente Social y Político, el partido de Gaviria, y en las elecciones de 2002 el segundo de la lista al Senado era Jaime Caycedo, y el cabeza de lista a la cámara era Wilson Borja. Dentro de poco hasta el necio Abad resulta paramilitar.

Jaime Ruiz dijo...

Para Sergio Méndez: no me diga, figúrese que yo a los nazis no les doy mucha credibilidad como creadores del lenguaje. Yo parto de la noción nietzscheana del Übermensch y ciertamente no creo que a nadie se le deba dar ningún trato cruel, ni siquiera a los animales.

Y obviamente no me considero un subhombre, creo que las personas degradadas por la recitación rutinaria y constante de la salmodia esclavista-tercermundista pierden aquello que los honraría como hombres, y precisamente denuncio la colección de mentiras que suelen conformar su visión del mundo. ¿Exagero si creo que es usted el que cree que hay razas y que los eslavos son una "raza" diferente a los arios? (Es un caso absurdo aun para los racistas, los míticos arios serían por igual antepasados de los germanos que de los eslavos, los griegos, celtas, etc.)

Jim dijo...

Ruiz comenta a Méndez soslayando la función de las comillas que rodean la expresión razas inferiores. Es que él es gente sencilla.
Biológicamente nuestra especie se define como cualquiera. Dos individuos son de la misma especie si pueden tener progenie fértil (con un limitado npumero de casos de infertilidad por otro tipo de razones). De ahí para allá, pretender que uno u otro pensamiento subhumaniza a un individuo es un cuentazo de intelectual borracho inspirado.
Que en cierto momento mucha gente creyera que los reyes ostentaban la misión divina de gobernar, o que otros pensaran que las mujeres no tenían alma, que unos crean en la reencarnación y otros en la mano invisible del mercado; son tópicos de la diversidad de las ficciones que los humanos son susceptibles de acojer.
Por supuesto, Ruiz está entrenado en las artes de los curas para caricaturizar de manera tremendista el dicho de quien lo controvierte. En una respuesta a un comentario mío, negaba algo que puedo comprobar (su admiración por el modelo económico chileno acompañada del conveniente silencio ante el modelo político que lo permitió) y pasaba asugerir algo que no he siquiera insinuado (considerar deseable el camino del gobierno de Cuba).
Debió ser un suplantador de Ruiz quien escribió: "Pero no me sorprende: a menudo me pregunto si para ser así tiene que haber algún componente genético. ¿O habrán dañado a los colombianos con armas biológicas?".
El desprecio de Ruiz hacia los colombianos por su país de origen, los mismos que mayoritariamente apoyan al presidente redentor, único e irremplazable es producto de esa mentalidad totalitaria que la humanidad padeció en forma de segunda guerra mundial. Prejuzgar por la nacionalidad, subhumanizar por la opinión o las creencias es sino el relicto de esas fiebres.
Para campeonas de atrocidades y males, hubo muchas nacionalidades en distintos momentos. Nada más basta con preguntar a la generalidad de los habitantes de Asia continental qué gratos recuerdos tienen de los japoneses. Esto se puede extender a otras regiones del mundo y a innumerables momentos de guerras y robos y genocidios. Las aristas intrincadas de la condición humana se pueden simplificar en una tarima para consumo de muchos adolescentes a quienes se puede convencer de que voten por un candidato salvador; pero eso es política, la humanidad es más compleja que eso.
Por lo pintoresco resulta infantil comentarlo, pero don Julio se ha pasado al llamar ex presidente a Daniel Samper.

Jaime Ruiz dijo...

No, Jim, no soslayo las comillas, por eso pregunto si es exagerada mi suposición. La inmensa mayoría de los colombianos creen que hay razas y que hay características morales derivadas de la pertenencia étnica. Las leyendas hegemónicas sobre el origen de nuestros problemas ("indios brutos", "españoles ladrones", etc.) son un buen ejemplo.

Y yo no hablo de biología, todas las comunidades humanas son susceptibles de degenerar y retroceder al primitivismo más espantoso como resultado de la degradación de sus costumbres, de sus valores o de su lenguaje. La idea de degeneración del europeo arraigado en América no es mía sino que la tomé de una cita de Denis Diderot, y él no se refería a cuestiones biológicas. Hablaba de "daño moral". Lo que me parece es que para usted la reencarnación es una creencia como la mano invisible del mercado, sólo es que respecto a la segunda si tuviera algún argumento en contra tal vez nos mostraría el país en el que se ha llegado al bienestar mediante planificación económica y demás.

La frase que usted cita es retórica y provocadora. Es porque uno está solo y supone que los demás aceptan una serie de convenciones obvias.

El desprecio hacia los colombianos de que usted habla afecta sobre todo a las convicciones de la gente educada. La gente sencilla es bastante razonable, no sólo en sus convicciones políticas sino respecto a cualquier asunto. Esa serie de delirios disparatados son el producto de una incapacidad de adaptarse a la vida moderna, en la que no hay cuatro criados ni se puede viajar a lomo de persona. La gente que tenía que cargar a los antepasados de los intelectuales está encantada de acercarse a la civilización.

Ciertamente los nazis no "subhumanizaban" a nadie por sus creencias, sino que el origen étnico les servía como excusa para robar y esclavizar a sus víctimas. Primera mentira. La otra es la comparación con las atrocidades de los japoneses. Todas las conquistas han sido así, por ejemplo ningún imperio de la antigüedad sería tan benigno como el japonés, que no crucificó a nadie ni vendió esclavos ni puso a nadie a vivir atado a las galeras. La comparación con Colombia es grotesca. No es ningún conquistador sino un arrabal miserable que provee de prostitutas y sicarios al resto del mundo. Las atrocidades no las cometen los colombianos sobre otros pueblos sino sobre sus propios compatriotas, y en términos generales el sentido de esas atrocidades es la preservación del statu quo colonial.

Para usted está mal descalificar por la genética, por la nacionalidad o por las opiniones. Como a fin de cuentas todas las herencias y todas las nacionalidades son de por sí sagradas, intocables, lo mismo parece que ocurre con las opiniones. Por ejemplo con las opiniones racistas y nacionalistas. ¿No es absurdo? Ya no se puede discrepar, pues todo es relativo, todos tienen su parte de razón, incluidos los que amenazan, etc.

Anónimo dijo...

Fabian.

Muy bueno el articulo de Abad, lastima que no se extendiera al resto de partidos de Izquierda, de todas formas Abad hizo el llamamiento mas por que piensa que ese silencio complise le esta quitando opcion de poder a la Izquierda que por otra cosa.

Jaime Ruiz dijo...

Fabián: puede que la intención de Abad fuera la que usted dice, pero parece que abrió la caja de los truenos.

Anónimo dijo...

Excellent, love it! » »