12 ene. 2006

Los asesinos de Cristo

Hubo una época en que la izquierda en Latinoamérica conseguía engañar a mucha gente presentándose como una alternativa a los regímenes corruptos, excluyentes y anárquicos que siempre han caracterizado al continente. Era el tiempo de las dictaduras del Cono Sur y la retórica izquierdista hacía creer a mucha gente que el socialismo y la «justicia social» y las rutinas marxistas eran una alternativa. Su mayor atractivo en realidad provenía de que los partidos comunistas y las miles de sectas afines dominaban la vida cultural y reclutaban a los estudiantes de origen social más alto.
______Hay muchas personas que se formaron en esa época una «identidad» a partir de su cristianismo de origen, y con ella han estado haciendo frente a los acontecimientos, juzgándolos según valores que creen equilibrados y razonables. Que creen superiores a aquello que permite a algunos acumular grandes fortunas, inventar máquinas cada vez más complejas y producir obras literarias, cinematográficas y artísticas cada vez en mayor cantidad y calidad. ¡El sufrimiento de las víctimas era la bandera con que se identificaban esas buenas personas!
______Para ser sinceros, esas buenas personas han envejecido mucho y se han encogido ante la magnitud del infierno que ha crecido gracias a sus creencias. Hoy en día los líderes de la izquierda en Latinoamérica son un golpista, un político tradicional ligado a las mafias que saquearon a Argentina en tiempos de Ménem, un líder indígena que defiende los narcocultivos porque tal causa le reporta apoyos entre gente que encuentra en ellos una fuente de ingresos fabulosa... Unos amables idealistas, en fin.
______Pero para encarnar lo peor de Latinoamérica les hacía falta todavía el adorno mayor: el discurso racista más repugnante, el antisemitismo. No importa que el coronel venezolano, al que iban a defender los dirigentes del Polo Democrático Alternativo y hasta del Partido Liberal, se entreviste con Sadam Husein ni que Fidel Castro justifique las pretensiones nucleares de Irán, ni siquiera que el lamentable Evito (nombre que me gusta aplicar al personaje porque su nombre no puede dejar de evocar a la cabaretera que ayudó a destruir Argentina junto con un matón lamentable en un tango descarado que bailaron sobre las espaldas de los ciudadanos de bien), ni siquiera que el émulo de Rigoberta Menchú diga que el terrorista es Bush.
______Durante las pasadas celebraciones de Navidad, Chávez salió con que los asesinos de Cristo se habían apropiado del mundo. Ojalá alguien prestara atención a la recurrencia del antisemitismo en Colombia. En el foro de Caracol apareció una apasionada que publica decenas de mensajes antisemitas todos los días. En los de El Tiempo había otro comentarista fijo que se proclamaba Ario, y naturalmente recitaba toda la retórica de la izquierda.
______Eso es hoy la izquierda por mucho que pretenda disfrazarse de otra cosa: el bando de los nazis y los genocidas, el de los amigos de Ahmadineyad, el de Kirchner, el de los golpistas, el de los que abren blogs en inglés para demostrar su cultura (y su amor a los pobres), el de los mentirosos , el del increíble Antonio Caballero, que hace culpable al gobierno de que las FARC no quieran intercambiar a los prisioneros.

11 comentarios:

j. dijo...

El ejemplar discurso navideño, que nos muestra no solo a un Chavez antisemitista sino desbordadamente cristiano, está disponible -transcripción del gobierno venezolano-, acá.

j. dijo...

Por otro lado, su comentario en la entrada anterior afirmando que usted hacía parte de aquellos que creen (o reconocen) que Colombia era "un muladar poblado por subhombres", no lo deja muy lejos de las declaraciones del señor Chavez.

(Se me olvidó anotar arriba, la página del comentario antisemita(itico?) en el discurso es la 18.)

Jaime Ruiz dijo...

J., esa idea mía tiene que ver con la corrupción del lenguaje y la degradación moral que la acompaña. Puede considerarse muy ofensiva para un país, pero es mi país. Si para usted el odio racial-étnico, religioso es igual que la crítica acerba de las mentiras, pues de verdad sirve más bien como prueba de lo que escribí arriba.

Respondón dijo...

No sé qué tiene que ver Kirchner con todo esto, más allá de las meras etiquetas. A mí me cae bien y lo veo como el Uribe de aquellas partes. Rompió con el Fondo, pero el Fondo jugó sucio con la Argentina. Y rompió con la cuenta totalmente pagada, como el mismo Fondo reconoce y elogia. Claro que rompió con los acreedores privados sin pagar más que la cuarta parte, pero los altos rendimientos siempre vienen con altos riesgos, y no hizo mal en cobrarles su codicia. Gafes del dinero caliente. Kirchner en lo personal es algo mandón y desagradable, según entiendo, pero seamos francos: Uribe es lo mismo.

Sergio Méndez dijo...

Un cretino que trata a los colombianos de "subhumanos" porque no son como sus amados gringos, realmente no tiene autoridad para condenar a nadie como "nazi" o "genocida".

Jaime Ruiz dijo...

Para Respondón: lo que pasa con Kirchner es que su ascenso coincide con una nueva bonanza procedente de la soya transgénica, y que la situación precedente era catastrófica. No vale decir que los que compraron bonos argentinos corrían riesgos razonables, porque precisamente lo que hubo fue una intervención del gobierno rebajando el valor de esas inversiones.

Casi cada gobernante es representativo de su país, tal vez con la exepción de Uribe, que parece de un nivel más alto que el que correspondería a Colombia (país que se merece a Gaviria-Samper-Pastrana-Serpa). Así como Chávez es el típico dictador militar de largo aliento que siempre ha predominado en Venezuela, desde el mismo Páez, Kirchner es el cacique regional que llega al poder y decreta la prosperidad con alguna medida mágica basada en elementos de economía irreal. Recuerdo el optimismo con que todo el mundo hablaba de las medidas económicas de Ménem. Hasta que se volvió el ejemplo del neoliberal que ocasiona todas las desgracias.

Si fuera tan fácil robar a los inversores los países ricos serían los que tienen gobiernos que decretan a su favor medidas de ese tipo. Pero el resultado de lo que hace Kirchner es que Argentina pierda toda credibilidad. Lo que pasa también es que si se miran los resultados de ciertas épocas de crisis se olvida que Argentina es un gran país: más del doble de territorio colombiano, tierra fértil por todas partes, agua, materias primas, población altamente alfabetizada... No es tan fácil que llegue a ser como Bolivia, por mucho que sus gobernantes se esfuercen.

Jaime Ruiz dijo...

Para Sergio Méndez: me gusta su argumento. El primer deber que se tiene es guardar una buena opinión sobre los colombianos. El que no la tiene pierde autoridad para señalar el antisemitismo de un matón espeluznante que es la principal figura de la izquierda en el continente.

Siga así.

Jaime Ruiz dijo...

Para Respondón: te recomiendo un artículo de Oppenheimer en la última edición de Cambio.

Sergio Méndez dijo...

Señor Ruiz:

Tome un puto curso de comprensión de lectura ¿Quién carajos está diciendo que hay que tener una buena opinión de los colombianos? Yo no tengo una buena opinión de este país, lejos de mi. Pero el punto es que una cosa es tener una mala opinión de este país y otra basarla en teorías racistas, que es exactamente lo que ud nos mostró cuando pelo el cobre.

Jaime Ruiz dijo...

Sergio, su problema va más allá de la comprensión de lectura, es de incapacidad de fijar los conceptos. Una especie de hemofilia neuronal. ¿Dónde ha leído en más de 300 posts de estos blogs la más remota sombra de una teoría racista? ¿Qué es una teoría racista para usted? ¿Cómo cree que se puede denominar a una gente que recita absurdidades continuamente y al cabo del tiempo se descubre que sabe que son falsas pero gracias a que cree en ellas se justifica en sus iniquidades? ¿Por qué cree que Colombia es líder mundial en casi todas las modalidades del delito? ¿Qué pasó con la explicación del robo del petróleo iraquí?

Respondón dijo...

Jaime: Es cierto que hay bonanza de la soya (inesperado hasta por la oficialidad económica argentina), y también es cierto que es relativamente fácil rescatar porcentualmente la economía cuando la encuentra en su punto más caído. Pero estos factores no opacan el trabajo muy positivo comenzado por Duhalde (no obstante sus pésimos antecedentes populistas) y profundizados por Kirchner. No hay estatización, no hay control de precios más allá de lo que se practica en la Colombia de Uribe, y en cuanto a los pobres inversionistas extranjeros, si yo fuera argentino votaría por un gobierno que colocara a mis intereses por encima de los intereses de ellos. En cuanto al artículo de Oppenheimer, es la típica perspectiva de quienes ven frustradas sus vacaciones por las protestas, pobrecito. Los piqueteros "duros" se han marginado gracias a las hábiles maniobras del gobierno, y su capacidad de joder es cada vez menos. Y si un gobierno argentino tiene cero ganas, absolutamente cero, de usar la fuerza contra las protestas, es mucha hazaña digna de todo elogio. Acá hay dos planteamientos: uno sustantivo sobre Kirchner (me parece buena papa, siempre con sus defectos como toda papa), otra más general-- para qué cazar enemigos más allá de las fronteras de Colombia? Los hay y de sobra en casa.