30 abr. 2006

Una modesta proposición

El título de este post es el de una carta famosa que escribió el gran Jonathan Swift para aludir a las soluciones contra el hambre en Irlanda: el escritor proponía comerse a los niños. Esa carta se considera un clásico de la ironía.

Bien: eso mismo tenemos ahora con respecto a la campaña pro-legalización de las drogas que han emprendido los poderosos colombianos. Casi todos reconocen que su postura no va a conseguir que cese la prohibición, pero no pueden resistirse a proclamarla. Parece que siguieran consignas.
______Hoy es por una parte el editorialista de El Tiempo y el columnista Alejandro Gaviria, pero últimamente he leído a varios personajes que salen con el mismo cuento.
______Lo primero que salta a la vista es la grotesca falacia de que la prohibición es la causa de las conductas delictivas de algunos colombianos. ¿Qué pasará dentro de poco con el tráfico de órganos y la prostitución infantil? A todas horas uno se encuentra con colombianos que afirman, como el Chico de la Tapa, que el narcotraficante no sería un delincuente si no hubiera prohibición. Lo cual es cierto: es que los que se dedican a comerciar con drogas prohibidas estarían en otro negocio porque las grandes rentas no proceden de otra cosa que de la ilegalidad.
______Nadie debe olvidar que muchos sectores poderosos en Colombia se han lucrado copiosamente del narcotráfico sin necesidad de cometer ningún delito. Bastaría la valorización de los predios urbanos y rurales para enriquecer a quienes poseían tierra, pero la industria arquetípica colombiana sirvió a quienes ocupaban cargos en juzgados decisivos, en instancias políticas de alto rango, en oficinas de abogados y hasta en negocios de importación de bienes suntuarios.
______De modo que ante eso que los enriquece y la presión para que hagan frente al negocio que les conviene y que en buena medida es el resultado de esa cultura que ellos encarnan no tienen otra reacción que encogerse de hombros. ¿Quién les va a pedir a ellos que hagan tales sacrificios?
______Recuerdo la época en que el Código Penal colombiano planteaba la prescripción de los casos de violación, estupro y abuso de menores si el acusado consentía en casarse con la víctima (habrá que suponer que ésta o su familia aceptarían, pero no lo sé con certeza, a lo mejor el violador mostraba voluntad de casarse y el juez lo dejaba libre). En tales épocas un transgresor tenía la misma actitud de nuestros poderosos: exhibir los hechos consumados y desentenderse de cualquier responsabilidad.
______Pero esa lógica tiene un resultado terrible: Si se debe desistir de luchar contra el narcotráfico porque es una guerra perdida, pero al mismo tiempo se sabe que la prohibición continuará, y por tanto el negocio, el resultado es que continuarán todas las secuelas delictivas de esa industria. Por ejemplo, los homicidios entre mafias. Y como esa guerra planteará incomodidades a los dueños del país, por no hablar de los riesgos que correrían los policías y demás agentes de la ley, la solución es muy sencilla.
______Legalizar el homicidio. ¿O no es también una guerra perdida precisamente porque la prohibición de las drogas seguirá?

10 comentarios:

Sergio Méndez dijo...

A todas horas uno se encuentra con colombianos que afirman, como el Chico de la Tapa, que el narcotraficante no sería un delincuente si no hubiera prohibición. Lo cual es cierto: es que los que se dedican a comerciar con drogas prohibidas estarían en otro negocio porque las grandes rentas no proceden de otra cosa que de la ilegalidad.

Me rehuso a pensar, aún de ud, que sea tan...torpe. Obviamente si la prohibición se acaba, pues los que trafican con drogas no serían criminales, por definición, ¡duh! Asi como los que traficaban con licor en la era de la prohibición dejaron de ser criminales apenas se acabo esta. Y claro que el negocio de la droga no se acabaría si acabara la prohibición ¿Y? ¿Quién está diciendo que el negocio se va a acabar si se acaba la prohibición? ¿Ud entiende la pequeña y obvia diferencia entre decir que el negocio se acaba y decir que la ilegalidad del negocio terminaría?

En cuanto a los sectores poderosos que se han lucrado del narcotrafico, podemos mencionar varios amigos del presidente, empezando por la familia de su asesor José Obdulio Gaviria, los paras -los dueños del negocio de la exportación según la misma policia- y probablemente el mismo Uribe (¿se acuerda del libro ese de los Jinetes de la Coca?). Eso sólo en este país, porque habría que contar con, ejem, la DEA y el gobierno de Estados Unidos que hasta usó la plata para financiar su guerra de los "contras" en los años ochent ¿Te acuerdas Jaime Ruiz? Claro que no, pero no te preocupes, yo te refresco la memoria. Y todos esos beneficiarios del dinero de la droga tienen algo en común: quieren que sea ilegal. Sorpresa, sorpresa....

Igual, estoy seguro que le puedes explicar a tu audiencia como el mismo departamento de Estado le tocó reconocer que tenemos unas treinta y pico mil hectareas más sembradas de lo que habían calculado, 4 mil millones de dolares despues y quién sabe cuantos muertos. Es decir, tenemos MAS coca sembrada que en el 2002, año de la venida del mesías.

Legalizar el homicidio. ¿O no es también una guerra perdida precisamente porque la prohibición de las drogas seguirá?

Efectista comparación, pero totalmente idiota. El homicidio implica una violación de los derechos de OTRA persona, a quién la forzamos a perder su vida ¿En cambio el consumo y la producción de drogas violan los derechos de quién? ¿El campesino que culiva coca viola el derecho de quién? ¿El que produce la droga viola el derecho de quién? ¿ El que consume la droga por gusto lo hace porque lo fuerzan? ¿A quién agrede con su acción?

Saudade dijo...

La diferencia es que el homicidio es atentar contra el derecho a la vida de otra persona.

En cambio en consumo de cualquier substancia es un derecho de cada persona, sea alcohol, marihuana, heroína, etc.

Hay que ser la verdad muy tendencioso para escribir esto y pensar que todos comeremos callados. El ejemplo más simple es el de la prohibición en USA. Al final tuvieron que levantarla porque primero es ridícula y absurda: yo tomo lo que se me da la gana y el gobierno no tiene porque meterse en eso; y segundo porque generó toda la mafia de Al Capone y compañía.

CUando quitaron la Prohibición, se acabó ese problemita. Ahora es lo mismo con las drogas...

Jaime Ruiz dijo...

A los dos que han opinado les puedo responder lo mismo. Empecemos con Sergio: yo sinceramente creo que algo tiene que funcionar en ciertas cabezas para llegar a decir esas cosas. Los empleados de cualquier rango de las licoreras y tabaqueras son empleados corrientes, personas que encontraron un trabajo ahí según sus estudios. En el narcotráfico los que están sencillamente encontraron esa variante de la ilegalidad que era más cómoda y rentable que las otras en que se empleaban antes. Yo he conocido a decenas de personas en esa situación, antiguos esmeralderos, antiguos carteristas y apartamenteros. ¿Cómo puede existir alguien que crea que el que obliga a alguien a tragar bolas de látex pistola en mano está condenado a la relación con el comercio de heroína y no con el delito? Realmente hay pruebas del daño cerebral que termina produciendo la salmodia antimoderna en las madrasas. Yo a veces pienso que son bromistas, que no puede haber nadie que se llame Sergio Méndez y tenga 28 años y diga esas cosas.

Y no, los mafiosos sicilianos de Chicago y Nueva York no dejaron de ser criminales cuando se acabó la prohibición, sino que se pasaron al juego, a la extorsión, al narcotráfico y al proxenetismo. Exactamente igual que pasaría con los malhechores colombianos. En un artículo de hace algunos años Umberto Eco hasta decía que la despenalización de las drogas era una amenaza para la gente de los países sometidos a esas mafias.

Siguiendo con Sergio, eso de que los hermanos de José Obdulio Gaviria estuvieron presos por narcotráfico debería consultárselo a Antonio Caballero, para quien eso es excusable. En todo caso, ¿qué tiene que ver el ex consejero presidencial? Como mucho se podría sospechar que cabildeó para conseguirles puestos, y haría falta demostrarlo. Lo de Fabio Castillo ya es tan penoso como la otra idiotez: con tantos miles de seguidores, el periodista habría publicado un libro completo sobre el párrafo en que menciona al padre del presidente y se habría hecho millonario. Lo que hay ahí es una ligereza de un periodista especulador y una gentecita con una incapacidad increíble de respetarse a sí misma.

Lo del Irán-Contra es del mismo jaez: unos funcionarios buscaron recursos de forma ilegal, ¿qué tiene que ver eso con la cuestión de la prohibición?

Y respecto a legalizar el homicidio es obviamente una broma, como en realidad debería entenderse la campaña de El Tiempo y esos poderes para convencer a la gente de las ventajas de una legalización que tardará varias décadas en llegar, si es que llega. Sólo es el interés de desanimar la lucha CONTRA LA DELINCUENCIA ORGANIZADA, y de encubrirla con la excusa de la moralidad discutible de consumir o vender drogas.

¡El problema es que mi post es un comentario al editorial de El Tiempo de ayer y al artículo de A. Gaviria, que plantean que la guerra contra el narcotráfico se ha perdido porque sigue habiéndolo! Lo de si tomar drogas es o no lícito me parece otra cuestión, no es lo que decían esos escritos. Es un tema interesante para los países consumidores, pero en Colombia sólo es una ocasión para vender buena conciencia a los funcionarios, abogados, jueces y empresarios que son cómplices del narcotráfico. Y de paso para suavizar la imagen de las guerrillas.

Sergio escribió en el blog de Alejandro Gaviria que el problema es del control del Estado sobre las personas, pero se le olvidó que es un Estado democrático. Viene eso a plantear una diferencia entre libertad individual y democracia que resulta de lo más divertido. Ninguna sociedad hasta ahora se ha basado en la libertad individual plena. De eso no se ha visto. Suponiendo que fuera deseable, ¿no es una superstición lamentable estar seguros de que una sociedad así no caería en un ciclo de anarquía y tiranía?

Yo sería partidario de despenalizar el narcotráfico y "castigar" el consumo. No multando ni encarcelando a nadie, sino excluyendo a los consumidores de ciertos servicios de salud, de los empleos públicos de cierto rango, de las universidades financiadas con recursos comunes y también autorizando a los empresarios y a los rectores de los colegios a exigir pruebas a los alumnos. No es que no hubiera oportunidades de empleo, sino que las habría en las empresas que no quisieran controlar (por ejemplo, por pagar sueldos más bajos).

Pero es lo que diferencia a una persona liberal de un mamerto "gavirista". Estos últimos son como niños, quieren libertad para drogarse y garantías del Estado de que los librará de sus secuelas.

En fin, el triste trópico en una de sus grotescas groserías.

(Creo que el párrafo en negrita contesta a Saudade.)

Sergio Méndez dijo...

Los empleados de cualquier rango de las licoreras y tabaqueras son empleados corrientes, personas que encontraron un trabajo ahí según sus estudios.

Dígale eso a Al Capone y sus muchachos en los años 20....

En el narcotráfico los que están sencillamente encontraron esa variante de la ilegalidad que era más cómoda y rentable que las otras en que se empleaban antes.

¿En serio? Como en la mafia de los años 20 estaban la gente que encontró que era más cómodo y rentable producir y vender licor, porque ejem, el mercado lo demandaba. Lo mismo pasa con la droga, ilegal o no (y los economistas han demostrado que el negocio es mas rentable siendo ilegal)

Cómo puede existir alguien que crea que el que obliga a alguien a tragar bolas de látex pistola en mano está condenado a la relación con el comercio de heroína y no con el delito?

¿Ud en verdad cree que a las mulas las obligan a tragarse la carga de droga que llevan en sus estomago? No joda, yo y todo el mundo pensábamos que era que se trataba de gente que -usualmente vaciada- buscaba ganarse una plata por su propia cuenta. Igual ser mula no tiene nada que ver con el negocio de la droga, como la esclavitud no tiene nada que ver con sembrar caña de azúcar ¿O necesito explicarle con plastilina?

Realmente hay pruebas del daño cerebral que termina produciendo la salmodia antimoderna en las madrasas.

Siendo este blog prueba irrefutable de ello.

Y no, los mafiosos sicilianos de Chicago y Nueva York no dejaron de ser criminales cuando se acabó la prohibición, sino que se pasaron al juego, a la extorsión, al narcotráfico y al proxenetismo. Exactamente igual que pasaría con los malhechores colombianos. En un artículo de hace algunos años Umberto Eco hasta decía que la despenalización de las drogas era una amenaza para la gente de los países sometidos a esas mafias.

Haber, Al Capone y otros mafiosos que se metieron a traficar con alcohol no dejaron de ser criminales porque estaban esencialmente metidos en el mundo del crimen. Pero toda la gente involucrada con ellos que no tenía que ver en actividades AUTENTICAMENTE criminales (como la extorsión, el robo, el asesinato) y que solo ayudaba a distribuir o producir el alcohol salen de ese mundo automáticamente. De la misma manera que la mayoría de la gente vaciada de este país que siembra coca o la lleva en sus estómagos a otros países no están metidos de verdad en el mundo criminal. Legalice la droga y los criminales se meterán en otras actividades criminales, pero el trafico de drogas ya no será uno de ellos (y obviamente si siguen metidos les resultara mucho menos rentable que antes y será más fácil rastrearlos y cojerlos). Por lo demás el articulo sobre el supuesto peligro de despenalizar las drogas lo pudo haber escrito Albert Einstein (de quién estoy seguro, ud no aprobaría su filiación al socialismo a pesar de su eminencia intelectual) y no cambia nada. Es un vil argumento de autoridad, una falacia lógica, no un argumento valido.

Siguiendo con Sergio, eso de que los hermanos de José Obdulio Gaviria estuvieron presos por narcotráfico debería consultárselo a Antonio Caballero, para quien eso es excusable. En todo caso, ¿qué tiene que ver el ex consejero presidencial? Como mucho se podría sospechar que cabildeó para conseguirles puestos, y haría falta demostrarlo. Lo de Fabio Castillo ya es tan penoso como la otra idiotez: con tantos miles de seguidores, el periodista habría publicado un libro completo sobre el párrafo en que menciona al padre del presidente y se habría hecho millonario. Lo que hay ahí es una ligereza de un periodista especulador y una gentecita con una incapacidad increíble de respetarse a sí misma.

Yo simplemente señalaba sobre las familias que se han enriquecido traficando drogas ¿No se enriqueció la familia de Jose Obdulio con el trafico de drogas? En cuanto a su argumento contra el libro de los Jinetes es ridículo (en un país como este profundizar en un libro que denuncia una enorme parte de la elite política del país por estar mezclada con la mafia es un riesgo muy grande) y además basado sobre una mentira: si existe un libro al respecto, que denuncia todas las porquerías de Uribe, y que salió para la época de la campaña presidencial anterior. La edición del libro fue comprado en su totalidad por la campaña del actual presidente....

Lo del Irán-Contra es del mismo jaez: unos funcionarios buscaron recursos de forma ilegal, ¿qué tiene que ver eso con ilegal, ¿qué tiene que ver eso con la cuestión de la prohibición?

Eh, no, el punto es recordar que los principales promotores de la guerra contra la droga son una manada de desgraciados hipócritas que no dudaron en usar la plata de la misma droga para sus propios ruines propósitos. Y no estamos hablando de "unos funcionarios", estamos hablando de las más altas esferas del gobierno gringo en la época de Reagan.

¡El problema es que mi post es un comentario al editorial de El Tiempo de ayer y al artículo de A. Gaviria, que plantean que la guerra contra el narcotráfico se ha perdido porque sigue habiéndolo! Lo de si tomar drogas es o no lícito me parece otra cuestión, no es lo que decían esos escritos. Es un tema interesante para los países consumidores, pero en Colombia sólo es una ocasión para vender buena conciencia a los funcionarios, abogados, jueces y empresarios que son cómplices del narcotráfico. Y de paso para suavizar la imagen de las guerrillas.

Primero que todo, la guerra contra las drogas está perdida. Lo demuestran los mismos datos del departamento de estado, no han reducido los cultivos, ni el precio ni el consumo, en especial después de los miles de millones de dólares que se han gastado. Segundo, y mucho mas importante, ud puede no darse cuenta, pero si la prohibición de la droga carece de sustento filosófico, entonces la guerra contra las drogas no tendría razón de ser (incluso asumiendo que pudiera ganarse). Eso si, me da bastante risa que diga que esa discusión es interesante para los países desarrollados y consumidores pero no para nosotros ¿Basado en qué? ¿Por que lo que es correcto en un país no lo es en otro? ¿No somos nosotros los que ponemos los muertos y los que envenenamos el medio ambiente con nuestra guerra y fumigaciones? O es simplemente un complejo racista de su parte..digalo de una vez.

Yo sería partidario de despenalizar el narcotráfico y "castigar" el consumo. No multando ni encarcelando a nadie, sino excluyendo a los consumidores de ciertos servicios de salud, de los empleos públicos de cierto rango, de las universidades financiadas con recursos comunes y también autorizando a los empresarios y a los rectores de los colegios a exigir pruebas a los alumnos. No es que no hubiera oportunidades de empleo, sino que las habría en las empresas que no quisieran controlar (por ejemplo, por pagar sueldos más bajos).

Pero es lo que diferencia a una persona liberal de un mamerto "gavirista". Estos últimos son como niños, quieren libertad para drogarse y garantías del Estado de que los librará de sus secuelas.


Venga, ¿entonces los alcohólicos y los enfermos de cáncer por fumar, esos deberían recibir o no beneficios de salud del estado? No lo veo a ud clamando para que se les niegue a esa gente la asistencia medica...otra vez huele a hipocresía suya. Igual lamento decepcionarlo, no soy partidario de la salud controlada y administrada por el estado. Pero si existe no veo porque tenga que discriminar entre drogadictos, alcohólicos u obesos por comer en Mc Donalds...esas hipocresías se las dejo a los de su calaña.

Finalmente, si ud admite que la droga no debería estar penalizada en su consumo y producción ¿Qué carajos discute?

Anónimo dijo...

"Y no, los mafiosos sicilianos de Chicago y Nueva York no dejaron de ser criminales cuando se acabó la prohibición, sino que se pasaron al juego, a la extorsión, al narcotráfico y al proxenetismo."

Lo siento, Jaime, pero el mayor negocio de los sicilianos tras la prohibición, al menos en Chicago, fue el monopolio de la recolección de basura.

"En un artículo de hace algunos años Umberto Eco hasta decía que la despenalización de las drogas era una amenaza para la gente de los países sometidos a esas mafias."

Alguien debería mostrarle al presidente Uribe ese artículo, a ver si se da cuenta que con su proceso de perdón y olvido le está regalando el país a las mafias paramilitares.

Jaime Ruiz dijo...

Voy a empezar por la última afirmación de Sergio: ¿qué discuto?

Es repetir lo mismo por enésima vez: de nada sirve decir que la droga se debe legalizar porque nadie le va a prestar atención a los colombianos. Y también entre los colombianos hay una mayoría amplia que quiere la prohibición. La pregunta es ¿por qué esa campaña obsesiva si todo el mundo sabe y admite que no habrá legalización?

Lo que sí puede haber es un país sin narcotráfico. Es decir, un país que no está sometido a las mafias. Pero es lo que temen los esclavistas, acaudillados por el editorialista de El Tiempo. La campaña pro-legalización sólo es la defensa de una industria criminal y de sus empresarios. Y el presentarla como un resultado filosófico es lo más "lumpen" que he encontrado en mucho tiempo.

Es como si mañana los empresarios de la prostitución infantil se apoyaran en las teorías de Freud. Quién sabe qué se vaya a hacer para que la gente de los países ricos no busque placeres de ese estilo, lo primero que debe plantearse un país que quiere salir de la olla es hacer frente al crimen.

Bastaría con imaginarse el resultad de una renuncia a la guerra contra las drogas: tal vez las cifras de muertos se multiplicaran por cien, pues no es la guerra contra las drogas la que genera los asesinatos sino la competencia por la producción, trátese de los extraditables o de los Castaño Gil y su venganza contra el PCC. Sólo hay que imaginarse cómo estaría Colombia sin el Plan Colombia.

Es que hay un bando del terrorismo y el narcotráfico y un bando de las leyes. También a los traquetos y paramilitares se los podría combatir eficazmente si hubiera una intervención masiva de cuerpos de elite estadounidense contra las guerrillas, de modo que la aplicación a rajatabla de la ley no fuera la excusa para favorecer la expansión de las tropas de las universidades.

Las calumnias contra el presidente al respecto son grotescas: ¿cuándo se ha extraditado a más narcotraficantes que durante este gobierno? No es cierto que no se hayan reducido drásticamente los cultivos, sólo que no ha sido suficiente.

Si se lograra perseguir a todos los que se lucran del narcotráfico, sobre todo del que controlan las FARC, sin duda ese negocio menguaría: subirían los precios y tal vez se expandería en otras partes, no es el problema de los colombianos. Es como si la prostitución fuera el oficio de nuestros hijos e hijas, ¿andaríamos pensando en sus razones filosóficas?

En última instancia el narcotráfico y el terrorismo son el último recurso del statu quo esclavista. Por eso no hay ni un solo mamerto asqueroso que no los defienda.

Jaime Ruiz dijo...

Para el anónimo:

Pues parece que la mafia siciliana siguió el camino inverso al de los intelectuales colombianos: empezaron con las sustancias prohibidas para pasar a los contratos estatales. En Colombia no les basta porque su naturaleza es más repugnante.

Bueno: ¿qué se debería hacer con las AUC? Las acusaciones contra el presidente respecto a esas mafias dejan ver una clara adhesión a las castraciones pedagógicas y al fútbol craneal que practican los niños sicarios del patriciado tropical: ¡la queja es porque no se mandó a morir soldados y policías para darle ventaja a las FARC!

Los propios asesinos deben sentir asco de "razonamientos" como ése. Algún día verán cómo una gentuza muy despreciable los explota y en realidad les deja sólo el trabajo sucio.

Sergio Méndez dijo...

Voy a empezar por la última afirmación de Sergio: ¿qué discuto?

Yo no sabía que una afirmación era lo mismo que una pregunta, pero el ducho en gramática acá es otro...

Es repetir lo mismo por enésima vez: de nada sirve decir que la droga se debe legalizar porque nadie le va a prestar atención a los colombianos. Y también entre los colombianos hay una mayoría amplia que quiere la prohibición. La pregunta es ¿por qué esa campaña obsesiva si todo el mundo sabe y admite que no habrá legalización?

Totalmente irrelevante. Ese argumento es tan viejo como la historia "Pero es que los que proponen abolir la esclavitud pierden su tiempo porque nadie quiere abolirla" "Es que los que proponen el voto femenino pierden su tiempo porque nadie quiere el sufragio femenino" "En cambio los que proponen esas cosas quieren destruir con su obsesión las bases de la sociedad..." bla bla bla. Obviamente si nadie se preocupa por intentar que las cosas que están mal cambien, pues no cambien, eso es apenas obvio ¿no? No sólo es una falacia (la mayoría de la gente quiere mantener la prohibición - lo cual es bien discutible, porque creo que la gente ni siquiera se le ha planteado ls posibilidad de discutirlo-) de números ¿Si la mayoría de la gente quisiera mantener la esclavitud o negar los derechos de la mujer eso lo haría correcto? La respuesta es obvia, NO. Igual Ruiz parece ignorar que la marea está cambiando y que la historia no es estática, y mucha más gente en USA y en este país que quieren legalizar, y seguirá creciendo ese número, porque la razón les asiste.

Lo que sí puede haber es un país sin narcotráfico. Es decir, un país que no está sometido a las mafias. Pero es lo que temen los esclavistas, acaudillados por el editorialista de El Tiempo. La campaña pro-legalización sólo es la defensa de una industria criminal y de sus empresarios. Y el presentarla como un resultado filosófico es lo más "lumpen" que he encontrado en mucho tiempo.

Claro que podemos tener un país sin MAFIA de narcotraficantes: legalizando. La mafia de narcotraficantes surge precisamente al hacer ilegal lo que no debe serlo. Supongo que saldrá otra vez con su ya refutado y trillado argumento de que legalizar es rendirse a los narcos, pero ya se le explicó que es simplemente hacer justicia, pues el estado NO TIENE NINGUN DERECHO a prohibir la producción y el consumo de sustancias ilegales. Que muchos de los mafiosos seguirán siendo mafiosos, claro, pero ya no traficando droga. Ese es el maldito punto que su testaruda y necia cabeza se rehusa a aceptar a pesar de que ya todos los argumentos que ha presentado han sido refutados y en extenso. Lo de sus quejas idiotas sobre lo "lumpen" que es rechazar la prohibición en términos filosóficos, que no son otra cosa que la reafirmación de los derechos civiles de la gente, me da es risa.

Es como si mañana los empresarios de la prostitución infantil se apoyaran en las teorías de Freud. Quién sabe qué se vaya a hacer para que la gente de los países ricos no busque placeres de ese estilo, lo primero que debe plantearse un país que quiere salir de la olla es hacer frente al crimen.

Deje de ser tan idiota en esta vida hermano. Como su analogía pecueca con el homicidio ya no le sirvió ahora se refugia en la prostitución infantil ¿En verdad va a comparar obligar a niños a tener relaciones sexuales para que los adultos se enriquezcan con la idea de que los adultos con consentimiento son libres de producir, comerciar y consumir drogas por su libre voluntad sin forzar a nadie en el proceso? En verdad ud tan...

Bastaría con imaginarse el resultad de una renuncia a la guerra contra las drogas: tal vez las cifras de muertos se multiplicaran por cien, pues no es la guerra contra las drogas la que genera los asesinatos sino la competencia por la producción, trátese de los extraditables o de los Castaño Gil y su venganza contra el PCC. Sólo hay que imaginarse cómo estaría Colombia sin el Plan Colombia.

¿Ud ha visto a los productores de las drogas legales echarse bala en una guerra de mafias? ¿Los productores de trago le ponen bombas a la competencia? ¿Le ponen bombas a la policía y al ejército? ¿La Philip Morris recibe a bala a las autoridades cuando visitan una plantación de tabaco en Virginia? Ud definitivamente es desesperante a veces. Igual yo no lo veo llorar a ud por que el Estado negocie con uno de los principales grupos narcotraficantes como los paras...otra vez su hipocresía en acción.

Es que hay un bando del terrorismo y el narcotráfico y un bando de las leyes. También a los traquetos y paramilitares se los podría combatir eficazmente si hubiera una intervención masiva de cuerpos de elite estadounidense contra las guerrillas, de modo que la aplicación a rajatabla de la ley no fuera la excusa para favorecer la expansión de las tropas de las universidades.

¿Qué?

Las calumnias contra el presidente al respecto son grotescas: ¿cuándo se ha extraditado a más narcotraficantes que durante este gobierno? No es cierto que no se hayan reducido drásticamente los cultivos, sólo que no ha sido suficiente.

Este argumento es tan chimbo como decir que Samper no tuvo contacto con los mafiosos porque en su administración cojieron a todos los miembros del cartel de Cali. Y las "calumnias" contra Uribe vienen de 1989, cuando no era precisamente alguien relevante en la política nacional.

Si se lograra perseguir a todos los que se lucran del narcotráfico, sobre todo del que controlan las FARC, sin duda ese negocio menguaría: subirían los precios y tal vez se expandería en otras partes, no es el problema de los colombianos. Es como si la prostitución fuera el oficio de nuestros hijos e hijas, ¿andaríamos pensando en sus razones filosóficas?

Soñar no cuesta nada. Llevamos mas de 30 años persiguiendo a las mafias. Han quemado laboratorios, han metido y extraditado a cuanto traqueto o mula han encontrado, han caído no se cuantos directores de la policía por corrupción, han desmantelados los grandes carteles y no ha cambiado ni mierda. Y en los últimos 4 años con su Mesías de presidente no han podido ni siquiera reducir los cultivos ni la cantidad de droga producida, a pesar del plan patriota, la "desmovilización" para y los millones de galones de glifosato vertidos sobre el país. Igual mi argumento no depende de la efectividad de la guerra contra las drogas, simplemente parte de la base de que no tiene ni siquiera una razón de ser y que es una cretinada que sólo tipejos obtusos como ud defienden hasta llegar al ridículo.

,En última instancia el narcotráfico y el terrorismo son el último recurso del statu quo esclavista. Por eso no hay ni un solo mamerto asqueroso que no los defienda.

Narcotrafico y terrorismo no son la misma cosa, partamso de esa distinción elemental. Segundo, algunos nombres de "mamertos asquerosos" que defienden la legalización del trafico y consumo de drogas...Murray Rothbard, Milton Friedman (mamertisimo asqueroso él), el ex secretario de estado de su héroe anti comunista Ronald Reagan (George Shultz), Gary S Becker (otro neoliberal, premio nobel de economía)...etc...etc. Hasta el mamerto asqueroso ese que escribe el blog de un/compliant listado en su página piensa igual..

Así que le vuelvo a preguntar...¿Si admite que la prohibición no tiene fundamento, que es lo que tanto jode?

P.D: Por favor deje de hacer el ridículo con los mismos argumentos que ya le he refutado hasta la saciedad...

Jaime Ruiz dijo...

¿Cómo sería Colombia o cualquier país azotado por el narcotráfico si no se persiguiera? Ciertamente los crímenes serían decenas de veces más frecuentes.

La legalización no tendrá lugar en varias generaciones y no tendrá lugar partiendo de Colombia. Sólo es la coartada de los socios del narcotráfico, de una sociedad que se alió con el crimen (lo que lo hace criminal es la ilegalidad, los demás crímenes son típicos de las mafias).

A tal punto Sergio no ha demostrado nada que sus limitaciones intelectuales son inferiores a las de un niño de ocho años. Éste entendería que "me gusta lo que hago" no es lo mismo que "hago lo que me gusta"; que "respiro cuando duermo" no es lo mismo que "duermo cuando respiro", que decir que los mamertos asquerosos participan en la grotesca campaña colombiana de fomento de la coartada de los cómplices del narcotráfico no es lo mismo que llamar mamertos asquerosos a los partidarios de la legalización. Es la lógica elemental que cuando no se adquiere en la infancia ya no se llega a adquirir nunca.

Los mamertos son el fruto de las madrasas y su característica es la corrupción del lenguaje. Son esos libertarios castristas, demócratas guevaristas y liberales saramaguianos que reinan entre las clases altas del muladar. A todos les corresponde por servil imitación del dandi taurino y del cínico Daniel Samper recitar la carreta de la legalización y del fracaso de la guerra contra las drogas (y la analogía con el asesinato es tan cierta que Sergio mismo fue a criticar lo expuesto por Alejandro Gaviria).

Es de verdad fascinante encontrar esos mecanismos de mentiras infantiles y absurdas, como la de que cada día hay más partidarios de la legalización. El mismo Uribe Vélez busca votos proponiendo perseguir la dosis personal. En EE UU lo que no hay es ningún candidato que proponga eso. No a la presidencia sino a alguna cámara legislativa. A pesar de la cantidad tan grande de consumidores que hay, no encontraría suficientes votos. No hablemos de hacer aprobar una ley traumática, para lo cual haría falta un consenso de al menos la mitad de la sociedad.

Eso sí, la cosa queda como que los Samper y sus cientos de miles de paniaguados son los buenos incomprendidos por leyes injustas mientras que los que quieren "salvar" a sus hijos de la "droga" son los criminales.

Puro colombianismo.

Sergio Méndez dijo...

No joda, no dió ni un argumento. Argumentos no son juegos de palabras y una observación lógica pertinente irrelevante (si, técnicamente su afirmación no implica que todos los defensores de la legalización son mamertos, pero aceptelo, eso es lo que en el fondo de ese cerebro retorcido piensa). Eso si, ud es el mamerto por excelencia según ud lo define, porque nunca presenta argumentos..solo juegos del lenguaje pecuecos, retórica que llaman (y de la mala).

Mientras tanto puede intentar justificar de fondo una razón para justificar la guerra contra las drogas (cosa que no ha hecho) y puede intentar defender los resultados de la misma (cosa que no ha hecho por razones más que obvias). Y de paso puede aprender la diferencia entre un argumento de verdad y una vulgar falacia lógica ("ay no, no podemos legalizar porque USA no quiere, no hay politicos en USA que quiere"). El resto lo dejo a los lectores porque ya todo está dicho y ud no ha respondido a ningún argumento que he formulado.

P.D: Yo quiero ver a Uribe "salvando" a sus hijitos (uniandinos de fiesta tecno) de la droga...metiendolos en la carcel. Obviamente no ha logrado salvarlos de ella metiendo en la carcel a la otra gente que la consume o la trafica...