10 dic. 2012

No hay diferencia entre Hamas y las FARC

Por @AdasOz

El pasado 8 de diciembre se cumplieron 25 años de la creación del grupo terrorista Hamas, y como era de esperarse, hubo una gran celebración en Gaza que fue noticia en todos los medios de comunicación nacionales e internacionales, como si fuese un gran acontecimiento. Las bodas de plata de este grupo fundamentalista islámico llegan en un momento clave para la historia del pueblo árabe-palestino, como lo es el reciente reconocimiento que obtuvieron en la ONU como Estado observador no miembro.

En medio de las dos celebraciones, los medios, los periodistas y la gente en general, parecen ignorar el hecho de que Hamas es considerado un grupo terrorista que dice haber sido creado para “liberar” a Palestina de la “ocupación” israelí, tal como lo ha ratificado su jefe, Khaled Meshaal tras su retorno a Gaza luego de 45 años de exilio. Pero lo cierto, es que Hamas niega la existencia de Israel y cuando Meshaal habla de “liberar a Palestina desde el río hasta el mar y de norte a sur”, significa que quieren borrar a Israel del mapa, o en otras palabras “expulsar a los judíos al mar”, tal como lo proclamaban los países árabes antes de que la ONU votara por la solución para la partición de Palestina en dos Estados: uno judío y otro árabe. No aceptan la existencia de un Estado que no sea islámico, mucho menos uno que sea judío.

En las redes sociales me he topado con mucha gente que apoya la “causa palestina” desde el total desconocimiento, pero que al ver a los palestinos como las “víctimas” y los “débiles”, siempre se inclinan por ellos por cualquier razón que les resulte válida para demonizar y culpar a Israel de todos los males que ellos padecen. Si bien es cierto que Israel no es un santo y que ha cometido errores, me resulta inadmisible e incomprensible encontrar gente que repudia a las FARC y que piden fuertes condenas contra ellos, que terminan haciendo eco del terrorismo islámico al apoyar la “causa palestina”. Es curioso también que estas personas jamás hagan campañas contra el reino de Jordania, territorio que también fue parte del mandato británico sobre Palestina, en donde la población árabe-palestina ni siquiera cuenta con derecho a la ciudadanía, y en su lugar sólo arenguen en contra de Israel, donde sí son ciudadanos, trabajan y hasta pueden ser parlamentarios.

Hace poco me topé con alguien que, intentando justificar los ataques del grupo terrorista islámico y desvirtuando el derecho de Israel a defenderse, me decía que Israel es sofisticado y que Hamas es solamente una guerrilla. En general, encontré muchas inconsistencias en los argumentos de esa persona, pues también decía que “esa tierra no le pertenece a Israel”. Mucho desconocimiento hay sobre el conflicto árabe-israelí, pero retomando el primer comentario, me gustaría hacer un símil entre Hamas y las FARC:

Independientemente de la vertiente ideológica de uno y otro grupo, ambos son radicales que a través del terrorismo buscan exterminar a quien no piense como ellos o no ceda ante sus chantajes. Hamas es para Israel lo que para Colombia son las FARC, y un país que como Palestina comienza bajo el mando de líderes negacionistas del Holocausto o que se niegan a aceptar la existencia de Israel, y que a su vez reprime a su propio pueblo, que lo victimiza para utilizarlo como propaganda contra su “enemigo” y lo sume en el peor de los atrasos, no sólo a nivel cultural sino económico y social. De entrada, este país comienza con el pie izquierdo. El propósito de estos líderes, tanto de las FARC como de Hamas es reinventar la historia sin importarles en lo más mínimo pasar por encima de los hechos históricos, o de los hallazgos arqueológicos, hablando específicamente para el conflicto árabe-israelí.

Las FARC hacen eso con Colombia. Inventan que somos un pueblo reprimido por un Estado “opresor”, en el que la pobreza justifica alzarse en armas y ensangrentar por décadas el país. Y mientras estos criminales argumentan que luchan para que haya “justicia social”, extorsionan campesinos, terratenientes, empresas nacionales y multinacionales, secuestran civiles y militares, cometen masacres por todos los rincones del país, reclutan menores y los violan, enseñándoles a odiar a su país y a las personas que trabajan por él, etc., trayendo como consecuencia atraso económico y aumentando los niveles de pobreza, entre otras cosas.

Y de la misma manera que Colombia debe permitirse el derecho y cumplir con el deber de combatir a los terroristas y someterlos a la justicia, Israel no tiene por qué obrar de modo diferente ante el hostigamiento constante que padece desde que Gaza fue entregada por Ariel Sharon como gesto de paz a los líderes palestinos, y que en lugar de convertirlo en un lugar apacible y próspero, lo convirtieron en un fortín terrorista donde los niños son enseñados a odiar judíos, y donde la muerte cobra más valor que la vida misma.

En sus 25 años de historia, Hamas no ha parado de atentar contra Israel y contra su misma población, nunca ha aceptado las condiciones mínimas que el Estado hebreo exige para lograr un acercamiento y dialogar sobre la posible paz. Igual hacen las FARC con los gobiernos de turno en Colombia: no aceptan las condiciones del Estado de Derecho y no ceden ante las exigencias legítimas de nuestro país, pero sí buscan imponer de manera unilateral sus leyes con las que pretenden “refundar la patria” y que ahora parecen conseguir gracias a su alianza con el gobierno de Santos. La diferencia es que Israel es un Estado fuerte en el que los israelíes jamás votarían por un gobernante que ponga por encima sus intereses antes que los de su país y su gente.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Las FARC hacen eso con Colombia. Inventan que somos un pueblo reprimido por un Estado “opresor”, en el que la pobreza justifica alzarse en armas y ensangrentar por décadas el país. Esa falacia de las FARC es horrible. El problema es que aquí también han dicho que Santos es un dictador populista.

MaguiOz16 dijo...

Estimado Anónimo:

¿Qué tiene de democrática la Unidad Nacional? ¿Qué tiene de democrático sobornar a todos los medios para que se reduzcan al máximo las críticas y las columnas de opinión contra el gobierno? ¿No es acaso populista mandar a construir 100mil viviendas de interés social JUSTO cuando Santos estaba abajo en las encuestas? (Si es que realmente alguna vez ha estado verdaderamente arriba luego de su elección como presidente)

Tocqueville dijo...

¿Y es que acaso Santos no es un dictador populista? Basta remitirse a las muy precisas y concretas definiciones de María Moliner (ya que las del DRAE parecen redactadas por las FARC):

Dictador: Gobernante que asume todo el poder, sin ser él mismo responsable ante nadie. Déspota.

Populista: Se aplica al político partidario del populismo, y a sus cosas.

Populismo: Doctrina política que pretende defender los intereses de la gente corriente, a veces demagógicamente.

Déspota: Jefe de una nación o comunidad que la gobierna sin más norma que su voluntad.

¿No está ahí retratado Santos de cuerpo entero? El que no quiera verlo, o es un ingenuo, o es cómplice y alcahuete.

Tocqueville dijo...

¿Y es que acaso Santos no es un dictador populista? Basta remitirse a las muy precisas y concretas definiciones de María Moliner (ya que las del DRAE parecen redactadas por las FARC):

Dictador: Gobernante que asume todo el poder, sin ser él mismo responsable ante nadie. Déspota.

Populista: Se aplica al político partidario del populismo, y a sus cosas.

Populismo: Doctrina política que pretende defender los intereses de la gente corriente, a veces demagógicamente.

Déspota: Jefe de una nación o comunidad que la gobierna sin más norma que su voluntad.

¿No está ahí retratado Santos de cuerpo entero? El que no quiera verlo, o es un ingenuo, o es cómplice y alcahuete.