12 ago. 2014

Segundo gobierno de Santos

Por Jaime Castro Ramírez

El patrimonio político de un gobernante lo conforma esencialmente la confianza que logre crear en la sociedad que gobierna a través de sus ejecutorias. Si no construye confianza en sus acciones de gobierno porque incumple los compromisos adquiridos con el pueblo, la opinión ciudadana se reciente en su moral de patria porque no se siente representada por quien obtuvo de su parte la facultad de gobernar.

Lo dicho por Santos en su posesión como presidente reelegido
El más desprevenido ciudadano que haya escuchado lo dicho por el presidente reelegido en su acto de posesión para el segundo periodo de gobierno, no quedó satisfecho en sus expectativas respecto a lo que deseaba oír de parte del representante de la sociedad colombiana en el gobierno. Su discurso lo moldeó en tres temas tangenciales de más contenido retórico político que realista: Paz, equidad, y ‘Colombia la más educada de América latina’, lo que llamó los tres pilares del desarrollo.   

1. En el tema de la paz, con una sola expresión de lo que dijo le salió mal el planteamiento: “dejación de las armas” refiriéndose a las Farc, con lo cual entró en el juego engañoso de sus interlocutores cuando han expresado que hacen ‘dejación de las armas’ pero que no las entregan. Nadie sensatamente puede siquiera imaginarse un ‘acuerdo de paz’ donde los victimarios de los colombianos se queden con las armas en su poder. Además con el agravante de que por parte de las Farc los beneficiarios de la paz que Santos pregona van a ser los jefes del grupo terrorista, a quienes les hará todas las concesiones posibles que ellos le exijan, eso sí con plena impunidad; pero insistimos en que la paz con los supuestos ocho mil guerrilleros rasos Santos no ha dicho cómo la va a hacer. En ese escenario, entonces ya no se llamarán Farc sino un conjunto de bandas criminales armadas con las armas que no quieren entregar, y el país seguirá en la misma violencia de marca Farc, pero a eso es que el gobierno le llama paz.

2. En el tema de la ‘equidad’, que significa básicamente justicia e igualdad social, si no va a haber una paz verdadera, pues se concluye en que no habrá el desarrollo económico esperado para el país, y por consiguiente hablar de equidad en este sentido no pasará de ser un eufemismo político adornado con un rodeo de palabras imaginario, propio del surrealismo. Tampoco existe la requerida equidad de justicia para la sociedad colombiana.

3. ‘Colombia la más educada de América latina’, en primer lugar no deja de ser una presunción mayor, y aquí hay que decir que a los ilustres visitantes de otros gobiernos que asistieron al acto de posesión de Santos, no les debió caer muy bien semejante alusión mal planteada, pues esa referencia puesta en escena en esa forma aparecería señalando la incapacidad de los otros países para lograr una buena educación, e indicaría cierta prepotencia de parte de Colombia. A este que Santos denominó el tercer pilar, le sobró la expresión: ‘la más educada’ de América Latina, cuando simplemente pudo decir: Colombia con una buena educación, lo cual era suficiente argumento. En segundo lugar, no dijo cómo se va a lograr llegar a ser el país más educado de América Latina, lo que no pasará de ser una más de aquellas promesas incumplidas a las que nos tiene acostumbrados a los colombianos el presidente Santos.

En su acto de posesión Santos no mencionó los importantes temas económicos, por ejemplo, cómo auspiciar la industrialización del país, la cual ha venido de capa caída, cómo va a sacar a la industria petrolera del estancamiento en que se encuentra (si no hay nuevas exploraciones e importantes hallazgos, solo habrá este recurso para seis años), la empresa Ecopetrol en su peor momento económico y la consiguiente caída en picada libre del valor de sus acciones; tampoco dijo cómo va a solucionar los graves problemas que tiene el país en la justicia y la salud, en vías de comunicación, obras civiles, los complicados problemas del sector agrario, en fin, le quedaron muchos pendientes. Solo atinó a afirmar que en su primer periodo de gobierno se crearon dos millones y medio de ‘nuevos’ empleos, lo que no dijo es dónde están ubicados esa cantidad de empleos, lo cual es muy poco creíble, y agregó que en su segundo periodo creará otros dos y medio millones de ‘nuevos’ empleos, afirmación para ponerla muy en duda porque no se sabe dónde ni cómo los va a crear.

En el primer periodo de gobierno Santos habló de poner en marcha lo que llamó las ‘locomotoras del desarrollo’, las cuales nunca arrancaron, ahora para el segundo periodo habla de los mencionados ‘tres pilares’, a los cuales les falta mucho de lo que el país requiere. ¿Con qué irá a salir?

AL MARGEN: En el discurso de posesión de Santos lo que no faltó fue el acto de por lo menos indecencia al no mencionar al vicepresidente Angelino Garzón en los muy abundantes saludos que hizo. Esto demuestra que solo lo utilizó electoralmente para su primera elección, y también lo utilizó de apaga incendios para que le arreglara todos los paros que le hicieron al gobierno.

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