29 oct. 2012

Romper con la U



Por @AdasOz

Después de ver la Asamblea del Partido de la U, queda claro que el discurso de Uribe es completamente opuesto al de Juan Manuel Santos y al del resto de los interlocutores. La pregunta es: ¿qué hace Uribe formando parte de un partido que le da la espalda descaradamente?


Para muchos, las palabras del expresidente Uribe despiertan emoción y esperanza ante la posibilidad de retomar el camino perdido desde hace dos años y medio. Sin embargo, mientras continúe bajo las banderas del Partido de la U, que es en su totalidad santista y que forma parte de la Unidad Nacional, va a ser muy difícil retomar el rumbo que él se encargó de trazar durante sus ocho años en la Presidencia de la República. Insistir en quedarse ahí, significa que tácitamente apoya las políticas de Santos y hasta su futura reelección, haciendo que su discurso pierda fuerza, credibilidad y coherencia.



Sin duda, Uribe es un político con rasgos de liderazgo claramente demarcados y con un gran poder de convocatoria, que logró poner en marcha políticas exitosas para beneficio de todo un país. Pero, como todo ser humano, tiene defectos, y uno de los más grandes que tiene y que lo perjudican permanentemente, es el de ser extremadamente confiado con la gente de la que se rodea. Prueba de ello fue haberle cedido su legado a Juan Manuel Santos, quien en algún momento se presentó en su despacho a lagartearle un puesto de alto rango, para luego terminar ocupando uno de los ministerios más importantes para el país, como es el de Defensa. Así fue como empezó toda la traición. Quizás si Uribe se hubiera ocupado menos en orquestar su segunda reelección y hubiera puesto todas sus energías en formar un partido sólido, basado en las tres políticas que fueron sus pilares en la presidencia y con sucesores verdaderamente fieles a éstas, muy probablemente hoy tendríamos a otra persona ocupando la Casa de Nariño y combatiendo a las FARC en lugar de sentarse a discutir la agenda de Colombia con este grupo terrorista. 

Desde un principio, quizás desde que Santos decidió proclamar a Chávez como su “nuevo mejor amigo”, he intentado hacerle presión a Uribe para que se desmarque y rompa definitivamente con su sucesor, y por ende con el Partido de la U, pero parece que esa idea no cuela entre sus más fieles seguidores ni tampoco en el mismo Uribe. Pero es que es imprescindible y urge que lo haga, a menos que él esté dispuesto a apoyar la componenda santista. Uribe debe entender que desde la U, hacer oposición a Santos es prácticamente imposible y que si quiere hacer valer su discurso, debe hacerlo desde fuera oponiéndose tajantemente a la agenda que propone el presidente. Es una pena que una persona tan brillante y que le dio un vuelco positivo al país, le siga el juego.

Ya han pasado dos años largos desde que Juan Manuel Santos tomó posesión de la presidencia y el giro que le ha dado al país nos ha hecho retroceder diez años o quizás más en la historia. No es cierto que Uribe viva del pasado y que Santos sea un vanguardista que nos está abriendo las puertas del futuro sino todo lo contrario. Santos nos conduce a una senda muy peligrosa parecida a la Venezuela chavista, cuando con Uribe estuvimos cerca de parecernos a Chile. Así que el país no puede continuar esperando a que el buen líder y estratega nos diga qué hacer si en realidad no le quita apoyo al Partido de la U, cuyo discurso es claudicante en todos los sentidos. Ya sabemos qué políticas nos convierten en un país próspero y viable, por lo que debemos centrarnos en éstas siendo una oposición clara y contundente desde afuera de la U, lo repito.

Por último, no hay por qué sentir miedo a criticar a un buen líder, ya que nuestro deber no es sólo reconocerle su buena gestión sino ayudarlo a orientarse cuando se le ve mal ubicado o desenfocado. Miedo nos debe dar la censura a la crítica, pues se puede estar cayendo en el mismo vicio que nos impone a día de hoy el presidente Juan Manuel Santos. En este caso, considero que Uribe queda muy mal parado si decide continuar en la U y su negativa a romper definitivamente con este partido de oportunistas puede conducir a una debacle a futuro. Y los que creen que la U hay que sanearla, pierden su tiempo, pues ésta ya es causa perdida.
 


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(Ver foto aquí.) 
Las personas famosas están expuestas a los equívocos más penosos. Tal es el caso del señor Savater, que no se sabe qué hace acudiendo a la entrega de los Premios de Periodismo Simón Bolívar, certamen que tradicionalmente sirve para adornar la carrera de los propagandistas de las FARC.  
Basta con ver las personas con las que aparece fotografiado. El de la izquierda es Carlos Castillo Cardona, un profesor de la Universidad Nacional y columnista de El Tiempo que no vacilaba en decir que para que soltaran a Íngrid Betancur era necesario que hubiera "justicia social" y que los ciudadanos no debían dejarse manipular para reciclar la basura, pues toda la contaminación era responsabilidad de las empresas que contaminaban. Los propios jefes terroristas, en el supuesto de que haya quien cree que son algo distinto a las camarillas de profesores de la Universidad Nacional y otras, los capataces de las FARC, tendrían más pudor.  
La señora de la izquierda, otra profesora universitaria y columnista habitual de El Espectador, es una propagandista más o menos abierta de las FARC, cuyos crímenes cobra desde hace tiempo tanto en sus columnas como en su revista online (Kien&Ke), de sospechosa financiación. 
Desgraciadamente esos personajes no son denunciados en Colombia y pueden codearse tranquilamente con intelectuales importantes, que se acercan a Colombia sin entender que las monstruosas industrias terroristas son expresión de las mismas castas que dominan tanto el Estado como la prensa.

4 comentarios:

Gustavo Adolfo Salazar Muñoz dijo...

Adhiero totalmente a tu concepto, brillante y sencillo. Me opongo al veto Uribista de NO criticar a Alvaro Uribe cuando éste se equivoca, eso se llama Caudillismo, perjudicial para cualquier Democracia sòlida.

Dr Uribe, reiteradamente le he manifestado la necesidad de separarnos totalmente de Santos y su partido de la U. Ayer me decepcionò !!

MaguiOz16 dijo...

Gustavo,
Muchas gracias por tu comentario. Está claro que a a la U le conviene que Uribe permanezca ahí por los votos que él solo les genera. Uribe es imprescindible fuera de ese partido.

Fanny Serrano dijo...

Dijo ud algo muy real Uribe es extremadamente confiado con la gente alrededor. Buena escrito. Ojala El sr Uribe lo lea!

IvanZ3O dijo...

Estaba esperando la renuncia el día de la Asamblea, hasta que se refirió a Plinio Olano como nuestro Presidente, o nuestro director de colectividad, o una cosa por el estilo, y ahí fue desilusión, como a muchos, más cuando allegados habían informado que el discurso iba a tener unas consecuencias inmediatas muy importantes. Sigo sin entender ese cálculo político, se tiene que fundar ya el PCD, los votos y la legitimidad los tiene Uribe y no la U.
Gracias por compartir este espacio. Saludos!