26 may. 2005

Cobrando la masacre de Puerto Rico

Como era previsible, la nota EDITORIAL de El Tiempo dedicada a la masacre de Puerto Rico no se haría esperar mucho tiempo. Siempre se le puede sacar algún provecho a la actualidad: si la Fuerza Pública hubiera impedido la acción la cosa tendría menos repercusión, de hecho es más difícil matar a decenas de hombres armados y la fuerza pública lo consiguió en la última semana sin que fuera una gran noticia. Lo que cuenta es la determinación de explotar esos hechos para reforzar las aspiraciones de los narcoterroristas y de sus socios urbanos. Si algo es innegable en los colombianos es que el ingenio para las cosas inmorales está a la orden del día. Es el país en el que el diablo hace hostias y los pájaros les disparan a las escopetas.

La masacre es la respuesta inevitable a la campaña de defensa del delito político que han emprendido todos los que reciben consignas del editorialista, tanto en El Tiempo como en El Espectador.

Siguiendo el argumento de Alfredo Rangel, por hablar de uno de los más comedidos, puesto que las FARC aspiran a cambiar el régimen político para imponer uno como el cubano, la sociedad resolverá el problema negociando, dándoles una parte del poder político. ¿Cómo no van a demostrar que pueden matar gente si la gran maquinaria de los medios dice que eso se debe premiar?

Lo que hace falta es por una parte resolverse a no negociar nunca ningún precio político a la guerrilla, y por la otra desarrollar mecanismos legales que permitan enjuiciar a quienes encargan las masacres.

Pero eso requiere un cambio de actitud de la gente, una ruptura con las rutinas serviles que permiten a estos desalmados felicitar a las FARC por matar policías y soldados y venir a decir que la masacre demuestra el poder que tienen las FARC, como si fuera tan difícil en un pueblo remoto masacrar a unas personas indefensas.

¿No es curioso que respecto a las masacres que COMETÍAN las AUC nunca se dijera que eso demostraba su poder? Es que esas masacres no eran útiles para que don Enrique Santos y don Roberto Pombo sueñen con emular a Fidel Castro y ser reyezuelos vitalicios del muladar.

Pero en cierta medida esa desgracia se la merece Colombia, pues todo el mundo es consciente de eso y nadie alza la voz.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Usted parece haber comenzado a leer la prensa anteayer. Las AUC se fundaron en 1996 y desde su gran crecimiento, posterior a la desmovilización de Ariel Otero, cada avance militar de los paramilitares fue frenéticamente aplaudido por El Tiempo. Cuando la gente de Castaño tomó posiciones en el Paramillo, los titulares eran del corte "Paras se meten al rancho de las Farc", con expresiones como paramilitar asesinado y guerrillero dado de baja. Cuando el niño decapitado por paramilitares de Urabá en presencia de Gloria Cuartas, El Tiempo puso en el resumen de la semana: "Farc cortan la cabeza a un niño". Las marchas obligadas de los paramilitares en el Magdalena Medio, tuvieron en ese periódico más espacio para sus voceros que el que lograron alguna vez las marchas obligadas de la guerrilla. Mientras el PIE de El Espectador tuvo amenazados a sus miembros por sacar informes puntuales sobre el apoyo militar a la masacre de Mapiripán, por las andanzas militares en el secuestro de Khoudari, por la estafa de pruebas presentadas por el ejército en el caso del collar bomba; El Tiempo ha estado inmune a meterse en esos asuntos.
Y no fue solo cosa de que todavía estuvieran vivos Enrique y Hernando Santos Castillo. Siendo ya director el ex director de Alternativa, una editorial calificó a los indios U'wa como un invento (según el editorialista solo podían llamarse Tunebos) y como títeres de una manipulación guerrillera, justo cuando las Farc recibían de la propia Fudra el relevo de la seguridad de la maquinaria del pozo Gibraltar I y tenían amenazados a los voceros de esa comunidad.
El que viva dispuesto a comprar cuenticos de buenos y malos, que se largue con sus certezas y un arma a sumarle compliques a este enredo. El resto, que piense, trabaje y viva.

Jaime Ruiz dijo...

El que viva dispuesto a contar a las AUC entre los "buenos" tiene algo de loco. El problema no es ése sino la posición de El Tiempo a favor del narcoterrorismo de las FARC. ¿Cuántos columnistas criticaban lo que pasaba en el Caguán? CERO POLLITO, NINGUNO. Salvo el general Valencia Tovar, que es una herencia de los antiguos dueños y al que le convirtieron la columna en quincenal. ¿Cuántos editoriales? CERO, recuerdo más bien uno protestando porque se acabara el proceso.

La posición de El Tiempo ampliamente explicada pasa también por la promoción continua del malhadado Informe de Desarrollo Humano y la primacía de los columnistas que justifican de la forma más abierta el terrorismo como Collazos o la Duzán. Pero son más de uno cada día.

Ciertamente la desaparición de los Santos de la generación anterior disparó las ambiciones del combo del director de Alternativa.

Lea, lea y me cuenta.

Sergio Méndez dijo...

Creo que ud definitivamente tiene que estar bastante ciego respecto a la posición del Tiempo ¿Cuantos columnistas escriben en su linea editorial en defensa del gobierno? Cualquier cantidad: desde el fanático ultra derechista Londoño (añadale, corrupto abogado de tinterillo), casi que toda la familia santos (Guillermo y sobre todo Juan Manuel), los defensores de oficio del gobierno como Pizarro y Eduardo Posada Carbo, damas de la "hi" como Lucy Nieto de Samper, lagartazos vulgares como Poncho Rentería, por citar algunos. Y yo si recuerdo como el Tiempo le hizo la guerra a Samper de manera brutal, a la cabeza de Enrique Santos, como si fueran o enviados de la embajada de USA o un periodico conservador estilo el siglo.

Anónimo dijo...

Estoy muy de acuerdo con que la informaciòn se parcializa pero creo que de todas formas hay un afàn por demostrar los avances y obvio lo retrocesos del acuerdo con los paramilitares porque es parte de los programas pilares del gobierno. al Sr Mendez, sin ànimo de ser irrespetuosa, lo que usted quiso decir fue que doña Lucy era de la "High"

Jaime Ruiz dijo...

Creo que Sergio entra en un mundo de adjetivaciones francamente "grecocaldense". Así como él llama a Fernando Londoño "fanático ultraderechista", se podría decir de él "sectario izquierdista universitario".

Creo que esa dirección de discusión es más bien perniciosa. A mí Guillermo Santos me parece el mejor columnista de El Tiempo, el que más está ocupado de una cosa útil y el que más sinceridad y objetividad emplea al hablar de cualquier cosa.

Con todo, no son la mayoría de los columnistas. No es verdad que Posada Carbó y Pizarro sean "defensores de oficio" del gobierno, sino publicistas que coinciden en unas pocas cosas con el gobierno. Pero si se hiciera la suma de los López Michelsen, Patiño, D'Artagnan, Duzán, Collazos, Pedro Medellín, Ochoa, Jorge Restrepo, León Valencia, Samper y algún otro que no recuerdo, seguirían predominando los opositores.

Lo que para mí cuenta es el sesgo de la información, y el peso del editorial, verdadero ADN de un medio de prensa. Sobre ese sesgo ya he escrito en el mensaje citado arriba.

Sergio Méndez dijo...

Pues señor Jaime Ruiz, debería mirar de donde viene el señor Londoño. Su padre fue nada mas y nada menos que uno de los leopardos, una secta de derecha de los años 30 que estaba inspirada en el fascismo. Y el mismo Londoño a demostrado hasta la saciedad que en efecto es un fanático ultraderechista. Por él, seguiriamos viviendo bajo la constitución del 86, tal y como la imaginó Miguel Antonio Caro (y sino me cree, averigue que ha dicho de la constitución del 91). En cuanto a lo de "izquierdista sectario", pues no se si sectario (revise mi blog y juzgue ud), pero izquierdista definitivamente si. No tengo ningún problema en admitir mi propia posición y no se porque le molesta que señale la de Londoño.

Por otro lado, no comprendo muy bien que quiere decir con eso de que Posada Carbo y Pizarro son "publicistas". Pero lo que si tengo muy claro es que ambos se han dedicado a defender a Uribe y todo lo que haga este gobierno a capa y espada. En cuanto a los otros columnistas, si es cierto que hay opositores, pero ese hecho está muy lejos de ser ese dominio aplastante de enemigos del gobierno que ud señala (y el viejo Lopez no cuenta...el no es opositor ni amigo del gobierno, sino un oportunista que apoya lo que le convenga apoyar en su momento). Eso si, se me olvidó añadir el nombreRudolph Hommes y las columnas ocasionales de Carlos Alberto Montaner, paladines del neoliberalismo más acerrimo, ambos muy "fans" de Uribe.

En cuanto a los editoriales, el hecho de que varios hayan críticado al gobierno no borra que muchos otros lo hayan apoyado. Ni tampoco la línea editorial es tan anti gobiernista como ud pretende (no he visto que responda a ningún argumento que presentó el usuario anónimo).

Eso si, olvidese que Guillermo Santos es el mejor columnista del Tiempo. Ese tipo no tiene ni idea en donde está parado. Mucho más coherente dentro de una línea afin al gobierno es un tipo como Londoño, aunque para mi el mejor columnista de ese periodico sigue siendo Daniel Samper.

Jaime Ruiz dijo...

Parece que yo también soy un fanático ultraderechista, porque la Constitución del 86 me parece menos infame que la del 91. Ésta es sólo la consagración de la esclavitud burocrática, la abolición de la democracia para dar lugar a la tiranía de los leguleyos. En ningún país civilizado es imaginable un Tribunal Constitucional que decreta aumentos de sueldos, ni un presidente de ese tribunal que se retira para dirigir un partido político cuyo eje programático es que se negocien las leyes con una banda de asesinos. Eso es macondiano, pero no debemos mirar lo macondiano como "la machaca" sino como "leishmaniasis". Es tan horrible que sólo da risa.

La propia constitución del 91 fue consensuada con unos asesinos, y quienes la redactaron no contaron en conjunto ni siquiera con el 20 % de los votos posibles. Lo cual no obsta para que después, gracias a esa constitución, llamen a la abstención para impedir que se contengan las prebendas abusivas de su clientela.

Puede que Londoño sea franquista, lo cual no quiere decir en absoluto ser "fanático". Ése es un lenguaje, ya lo he dicho, propio de los leopardos. Éstos eran un grupo de oradores parlamentarios conservadores que tenían muy poco que ver con sectas o con fascismo, cosas demasiado modernas para la Colombia de entonces.

Publicista es esto, según el Diccionario de la Academia. Me sorprendí de saber que la acepción de "profesional de la publicidad" salga como americanismo:

1. com. Autor que escribe del derecho público, o persona muy versada en esta ciencia.
2. Persona que escribe para el público, generalmente de varias materias.
3. Amér. Persona que ejerce la publicidad, publicitario.

Yo hablo de esos autores bajo la segunda acepción. En todo caso, acerca de si Posada Carbó es defensor de Uribe, aquí hay un comentario a una columna suya sobre la reelección, el vínculo está dentro.

En fin: creo que usted cree demasiado en el poder de fuego de su verbo: ¿qué problema va a tener uno para llamar a las cosas por su nombre, a usted "izquierdista", a Londoño "fanático ultraderechista"? ¿Dónde está el fanatismo de Londoño? Y en cuanto a que otros sean "paladines del neoliberalismo más acérrimo", me parece una calificación envidiable. ¡Cuánto me gustaría que a mí me atribuyeran ese nombre!

Jaime Ruiz dijo...

Perdón: más para Sergio Méndez: ¿por qué no se lee alguna de las columnas de Thomas Sowell que hay reseñadas abajo? Crean mucho contexto sobre lo que es el neoliberalismo.

Anónimo dijo...

Gacias por contestarme.
¡Vaya! "Guillermo santos el mejor columnista". El director de la sección tecnología es fiel representante del despiste de los redactores de la misma. Salvo porque se trata de un importante directivo de una de las empresas mediáticas más importantes del país(y no da puntada sin dedal, aun a costa de trapear con los contenidos), no tiene sentido perderle tiempo a leerlo. Prefiero mil veces la nota tecnológica que trae el inserto del Wall Street Journal Americas. Mi bolsillo tiembla menos cuando sigo sus consejos. Me tiene sin cuidado calificar su posición política como correcta o incorrecta, pero la calidad de sus argumentos normalmente es muy floja; de hecho sus afirmaciones rayan en la arenga de pancarta. Es como una consigna de manifestación izquierdista pero con el otro rollo.
En cuanto a gustos, extraño los tiempos en los cuales abría El Espectador y en un extremo podía leer a Hernán Echavarría, mientras en el otro estaba Jorge Child. Y entre Sur y Norte qué infinita Rosa de los Vientos.

Sergio Méndez dijo...

Señor Ruiz, no se preocupe, ud sin lugar a dudas es partidario del neoliberalismo más acerrimo también (al menos eso deduzco de leer su blog). Y me parece muy gracioso que acepte que ud admita que Londoño podria ser un franquista pero "no un fanático" (no se a ud, pero a mi los fascistas me parecen bien fanáticos). En cuanto a que los leopardos no tengan nada que ver con el fascismo y o el franquismo me parece bastante inexacto de su parte.

Ahora, lo de la constitución del 91. Me parece que esa constitución ciertamente tiene grandes fallas, pero está un millón de años luz - con todo y sus defectos- de ese esperpento medieval que era la constitución del 86, que establecía - al menos en teoría- un régimen cuasi teocratico, centralista y enfermo. Lo que no entiendo es como ud puede admirar la modernidad y al mismo tiempo añorar una constitución inspirada en el pensamiento anti moderno de un Miguel Antonio Caro. No le veo la consistencia a eso.

Ud le crítica a la constitución del 91 haber sida negociada con asesinos . Claro que lo fue, pero en este país ¿Que constitución no ha sido negociada por asesinos? La del 86 no fue la excepción - aunque negociada ni siquiera fue-, pues fue impuesta por los vencedores de la última guerra civil, conservadores y liberales vendidos estilo Nuñez, todos ellos manchados de sangre hasta al cuello. Y me parece más gracioso que ud solo hable de UNOS asesinos (supongo que habla de la gente del M-19) ¿Que hay de los asesinos del gobierno que acababan de adelantar la guerra sucia de exterminio contra la UP? ¿Que hay de los asesinos conservadores que impuslaron la violencia de los años 50 como la familia Gomez Hurtado? ¿Ah, pero supongo que eso no cuenta para ud como "asesinos", cierto? Y ni hablar del cuento de los votos (¿digame, que candidato en este país ha obtenido algo cercano a la mitad de los votos posibles, cuando los niveles de abstención siempre están alrededor del 50%?).

Jaime Ruiz dijo...

Sergio, todo es muy fácil, pero hay hechuras casi fisiológicas, en las que lo moral es de verdad casi somático, que son impermeables:

Sencillamente, la izquierda, sobre todo la izquierda latinoamericana, no es ninguna modernidad sino es la perpetuación del esclavismo, la resistencia de la sociedad jerárquica tradicional contra la globalización y la sociedad competitiva. La modernidad es EE UU, Cuba sólo es el mundo del siglo XIX con sus negros como ganado disponible, sin libertad ni derechos. La Constitución del 91 es la imposición del mismo orden, la proclama de unos demagogos que con el cuento de "Derechos para todos" se roban el derecho de decidir sobre lo ajeno para cometer unos abusos que ningún demagogo ni tirano ha cometido nunca en Colombia, para subirse el sueldo por decreto, para presentar tutelas y pensionarse por el ingreso de 60 o más personas humildes. Todo es facilísimo y clarísimo, pero usted NUNCA lo entenderá porque no es un proceso intelectual de comprensión de unas ideas, que obviamente son sencillísimas, sino de asunción de unos valores que van en contra de todo lo que se ES en un plano profundo, que es como si mañana se le dijera a un sibarita que lo mejor que se puede comer es la mierda.

Eso de decretar derechos que nunca se cumplen y sólo son la excusa para apropiarse de todo es el tema de la última novela juvenil de Fernando Savater, donde habla de los "psicófagos", los comedores de almas. Ojalá pudiera leerla.

Sobre los rasgos de nuestro pasado y lo que tiende, como la cabra al monte, a ser nuestro mundo, ojalá pudiera leerse alguna vez las deliciosas Tradiciones peruanas de Ricardo Palma. Sobre el contexto moral de ese pasado, le recomiendo este mensaje sobre un tema gramatical en el que se expresa nuestra condición. Sobre el sentido de la izquierda, ojalá tuviera tiempo de echarle un vistazo a estos dos escritos: Noción de bienestar social, más bien reciente, y El concepto de izquierda">, un poco antiguo y que ahora tal vez ya no me resulte tan exacto.

Pongo los vínculos porque desgraciadamente la explicación de todo eso sería muy larga, y me representaría tener que escribirlo todo de nuevo.

Sergio Méndez dijo...

Señor Ruiz:

Su mensaje se sale un poco del topic que estamos discutiendo, así que dejeme responderle rápidamente algunos puntos:

- Si la constitución del 86 es o no "moderna" no tiene nada que ver con Cuba. La constitución fue escrita casí que 70 años de la revolución cubana, y si ud se molesta a leer la fílosofia que la inspiraba era el anti modernismo rádical que imperaba en la Iglesia Católica a fines del siglo XIX (de Pio IX y Leon XIII en particular), y en el cual el artifece ideologico de la carta (Miguel Antonio Caro) se inspiró para escribirla.

- El término modernidad es una cosa bien compleja. Estados Unidos es en muchos aspectos un paradigma de la modernidad, pero yo diría de UN tipo de modernidad. Y no precisamente lo aspectos más resaltables de la modernidad (las libertades promulgadas por su constitución se diluyen más y mas en la america corporativa, y los fundamentalistas religiosos evángelicos y católicos ultraconservadores se han apropiado de su legado degradandola a una de sus expresiones más bajas. Si no me cree, mire el gobierno de Bush).

- Lo de la izquierda lo discutimos despúes. Pero ya me parece que ud parte de un error fundamental y es pensar que la izquierda latinoamericana es una sola....